viernes, 27 de marzo de 2026

El Rallar, Arangoiti, Castellar y el Paso del Oso, por la sierra de Leyre

 Año XV. Entrega nº 997

IXOS MONS
El Rallar (1282 m)
Arangoiti (1355 m)
Castellar (1292 m)
Paso del Oso (1300 m)
Domingo, 22 de marzo de 2026

            «Corre el siglo IX, cuando Virila, abad de Leyre, preocupado por el sentido de la vida eterna y el misterio de la eternidad, sale a dar un paseo, y oyendo el canto de un ruiseñor, se queda extasiado escuchándolo, entrando en un profundo sueño. Cuando despierta, ya de noche, vuelve al monasterio y llama a las puertas, cuando las abren se presenta como abad de Leyre, pero nadie lo conoce. Intrigado, un monje consulta libros anteriores y comprueba que 300 años antes había habido un abad con su nombre, que un día había desaparecido. Estando en la iglesia se abre su bóveda y de repente aparece el pajarillo con el anillo abacial, se lo pone al abad y se oye la voz de Dios diciéndole al abad: “Virila, piensa que 300 años han pasado en un momento escuchando el canto de un ruiseñor, imagina que la eternidad a mi lado será un momento”».


Imagen de anastpaul.com

            Leyre, como todos los centros espirituales de los antiguos reinos, tiene su leyenda, digamos, fundacional. Es uno de los conjuntos monásticos altomedievales más importantes y antiguos de España. Los primeros documentos que se conocen son del año 848, cuando san Eulogio de Córdoba, emprendió un viaje a Francia, deteniéndose aquí. Actualmente, con muy pocas interrupciones desde su fundación, mantienen vivo el monasterio una veintena de monjes «a ritmo del ora et labora, según estableció san Benito (siglo VI)». Un ora et labora que, como otros muchos dichos del mundo clerical de antaño, encierran una doble lectura, quizá la más veraz. Vamos, seguro.


Imagen de la web del monasterio

            Pues de este sacralizado emplazamiento, que comparte nombre con la sierra, cuya solana lo alberga, partimos para alzarnos a ella, para recorrerla en gran parte, coincidiendo también con la Cañada Real de los Roncaleses, una antigua vía pecuaria que, en unos 130 km, conecta los pastos pirenaicos del Roncal y Belagua con las Bardenas Reales, señalizada como GR 13.





            De momento la tomamos, aunque unos pocos metros, porque la abandonamos para ir atajándola por sendero muy frecuentado. Al cabo de veinte minutos abrimos la circular para continuar por el que se abre a la izquierda, que nos va subiendo por entre cajicos* y buxos* hasta llegar al Paso del Rallar, pasando por el mirador del Dedo de Leyre, con unas magníficas vistas sobre el valle, afogado por el embalse de Yesa, el que hay en funcionamiento desde 1959, y su futuro recrecimiento, plagado de controversias y quintuplicando el presupuesto inicial.





Embalse de Yesa


            Hora y cuarto desde el inicio y llegamos al Paso del Rallar, punto neurálgico para optar por una u otra ruta. La de poniente hacia el Arangoiti, extremo y techo de la sierra; y hacia levante al Paso del Oso. Como la idea es hacer las dos, comenzamos por la de la izquierda, la de poniente, la que nos llevará a ese punto más alto de la sierra.


Fachada sur de la sierra de Leyre

Paso del Rallar

            El Rallar es una prominencia caliza que se asoma a la cuenca de Sangüesa, y que tiene, digamos, dos cabezas. A las dos nos asomamos en un pequeño desvío de la ruta. De nuevo en ella, nos viene un tramo de llaneo, con vistas ya al objetivo, coronado de antenas. Una pequeña bajada en cuyo seno encontramos una torreta de luz, justo donde está el desvío para hacer la ruta de la Foz de Arbayún. Los últimos compases, en franco ascenso por un pedregoso camino, nos llevan a la pista asfaltada, próxima ya al complejo que alberga la cima del Arangoiti.












            Siempre que hemos estado aquí, que dicho así parece que lo hayamos hecho muchas veces, y ésta es la segunda, claro, la otra fue en un enero, ha hecho frío y viento, que no hace apacible la estancia, por lo que contemplaciones las justas, un breve bocado, foto de familia junto al vértice geodésico, y de vuelta por donde hemos venido.


Embalse de Yesa

Yesa y su piscifactoría

Cuenca de Sangüesa

Hacia Pamplona

Foz de Arbayún


            Y lo hacemos, esta vez, sin asomarnos a El Rallar, hasta el paso homónimo, por donde pasábamos hace dos horas y cuarenta minutos, para seguir ahora de frente, dando comienzo a la otra ruta clásica de la sierra. Por sendero de bosque, intercalado con algún tramo más incómodo de bolos, vamos avanzando, hasta llegar al desvío del Castellar, otro impresionante asome al valle, con su cruz colonizando el territorio.






El Castellar, con el Arangoiti al fondo

            De vuelta al camino para llegar a converger con el GR 13 esa cañada seguro que más transitada antaño, y por donde comenzaremos el descenso, pero eso será a la vuelta, que ahora nos espera ese Paso del Oso. Tan sólo cinco minutos recorriendo la ancha y cómoda cañada, para dejarla y tomar un sendero a la derecha que, en un cuarto de hora más, nos lleva a esa singular formación geológica que, a pesar de ese nombre tan rimbombante, no parece que le haga justicia, porque la gran oquedad se asoma a un espectacular abismo.


Cañada de los Roncaleses


Bajada al Paso del Oso




            Cinco horas desde el inicio cuando llegamos al otro extremo de la ruta que, vista en cenital, es lo más parecido a un útero con sus ovarios. Buen rato disfrutando del entorno y volvemos sobre nuestros pasos, para incorporarnos de nuevo a la cañada que, en el punto que se conoce como el Paso de la Cerrada, comenzamos el descenso hasta cerrar la circular como una hora más tarde con un paso más cansino. Sólo nos queda compartir itinerario hasta el monasterio.



Paso de la Cerrada




            Damos por terminada una preciosa ruta en la que hemos combinado la consecución de dos objetivos extremos, más alguno intermedio, habiendo invertido en ello unas 7 horas, para recorrer 12,7 km y salvar un desnivel acumulado de 925 m D+/- (Wikiloc: 798), alcanzando la mayor altitud en los 1355 msnm del Arangoiti, techo de la sierra.



GLOSARIO

Cajico: Quejigo

Buxo: Boj

 

RECURSOS DIGITALES

Ana Stpaul 

Rutas Vivamus 

Rutas Navarra 

Wikipedia 

Wikiloc

RAE 

Fundeu

Aragonario

IGN 

Geamap España 

Hijo de la Tierra 




Las fotos del autor, con sus comentarios, y el track

 

 

*La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.

 







lunes, 23 de marzo de 2026

Ermita de San Mamés, en Asín de Broto; Iglesieta de los Moros y ermita de San Bartolomé, en Bergua

Año XV. Entrega nº 996 


IXOS MONS
Ermita de San Mamés (1335 m)
Iglesieta de los Moros (1078 m)
Ermita de San Bartolomé (1080 m)
Jueves, 19 de marzo de 2026


            «Antes que ella hubo otra ermita emplazada en un lugar poco al norte todavía más elevado que la actual -a buen seguro románica- en cuyo interior se veneraba una talla de Cristo crucificado. Se arruinó la ermita vieja y según relata la tradición ya escuchada en otros lugares, los intentos de bajar el Cristo al pueblo fueron infructuosos dado que Él había decidido permanecer en el lugar de la ermita de San Mamés dominado desde cerca del cielo el valle del Ara. Desde esa atalaya natural "El Cristo del Sobrarbe" reina y domina desde la humildad de su belleza y abandono. Antonio Gª Omedes (1951- ).



            Tras unos días de muy buen tiempo en la montaña, llega el jueves, habitual día para los JJJ, y se trunca, trayendo una jornada de mal orache*, y lo que pretendía ser un ascenso a la sierra de la Corona y sus varias cotas, comenzando por la visita a la ermita de San Mamés, se quedaría sólo en eso, en la visita a la ermita, a la que llegamos en la confianza de que fuera a ir mejorando la mañana, pero lejos de ello, nos susurraba que nos diéramos la vuelta y que dejáramos la sierra para mejor momento.



            De esta pequeña incursión no hay mucho que contar. La salida se efectúa desde Asín de Broto, por el PR-HU 118, que une por viejos caminos Fiscal y Buesa. Antes de salir hacemos una pequeña mención de esta localidad para decir que en 1834 tenía ayuntamiento propio, que se agregó al de Sarvisé en 1845, y que con éste se unieron al de Broto en la década de 1930.




Asín de Broto, bajo una espesa capa de niebla

            Por camino tradicional salimos a una pista, que dejamos para tomar un sendero a la derecha, que nos conduce a la extraordinaria atalaya donde se ubica la ermita, a la que nos referíamos en el primer párrafo, que centra el maestro Omedes en el «Cristo del Sobrarbe» y su pertinaz empeño en volver a su lugar de origen, algo muy común en cuanto a apariciones marianas se refiere.





            El recibimiento se puede decir que no fue de lo más entrañable, un tiempo de lo más fusco y unas vistas que no estaban ni se las esperaba, por lo que, tras valorar la situación, optamos por abortar el plan y tocar a retirada, porque el atractivo de estas humildes sierras es, precisamente, el de su panorámica sobre la redolada… y más allá, y en vistas a que no tiene pinta de abrir, pues eso, que nos volvemos de este lugar, ya visitado en otra ruta anterior.





Asín de Broto

Ayerbe de Broto

            El descenso lo realizamos subiendo un poco más para alcanzar la pista, que no abandonamos hasta llegar al pueblo, donde hacemos una visita a la parroquial de San Bartolomé, datada en el siglo XVII, y el famoso esconjuradero* anexo. Al templo lo acompañan la casa abacial a sus pies y el cementerio al este. El singular esconjuradero* fue construido entre los siglos XVI y XVII, y la última restauración se efectuó en 2010. Con la visión de un enorme cajico* y casas solariegas enfrente, abandonamos Asín de Broto para ir a dar lección a otra parte, en un intento de seguir aprovechando la mañana.


Parroquial de San Bartolomé, con la casa abacial a la izquierda


Exterior del esconjuradero, delante del templo parroquial

Interior del esconjuradero, recién restaurado



            Esta primera parte de la mañana nos ocupa hora y cuarto, más el cuarto de hora de la visita en el pueblo, con unos 4,7 km y un desnivel acumulado de 275 m D+/- (Wikiloc: 248), alcanzando la máxima altitud en los 1353 msnm de la pista al regreso.








            Y aprovechando que la troupe no conocía un par de buenas referencias en las cercanías de Bergua, allí nos dirigimos. Bajamos hasta Fiscal para tomar la pista asfaltada que, en unos 8 o 9 km nos conduce a esta pequeña localidad, una de las puertas del Sobrepuerto. En 1834 tenía ayuntamiento propio, en 1845 se le anexiona Ayerbe de Broto, uniéndose a Basarán para formar el municipio de Bergua-Basarán, en la década de 1920, anexionándose, finalmente, al de Broto a principio de los años 60 del siglo pasado.



            Nos encontramos un pueblo que estuvo a punto de quedar deshabitado, si no lo fue del todo, y que lucha por recobrar la dignidad que tuvo desde que el 27 de octubre de 1035, cuando se le conoce la primera mención, se cita en el Cartulario de Fanlo, nº 18, del historiador Canellas, al «tenente senior Eizo Garceiz de Bergua», que sería quien, previsiblemente, le daría el nombre al emplazamiento.



            A la entrada del pueblo nos saluda lo que queda del templo parroquial de la Asunción, con su curioso crismón, único vestigio de la primitiva construcción románica y que, por cierto, para su correcta lectura hay que hacerlo al revés de como está grabado. Lo recorremos por la calle principal, que muestra alguna casa ya reconvertida para su habitabilidad. Al final, entramos ya en el sendero que nos va bajando hasta la confluencia de los barrancos de la Pera y el Forco.






            Los cruzamos y dejamos que el PR-HU 117 vaya o venga, según le dé, a las mismísimas entrañas de Sobrepuerto. El PR-HU 6 ha sido remarcado recientemente, y en dos etapas forma parte del Anillo de Sobrepuerto. Lo tomamos en dirección a Oto, y a los cinco minutos, lo abandonamos para continuar por el desvío de la izquierda que, en otro cuarto de hora más nos presentamos en la Iglesieta de los Moros, un singular lugar que ya fue objeto de alguna visita anterior.







            Se trata de un pequeño y singular recinto, «un santuario rupestre sin advocación conocida», como nos cuenta JMNavarro en el blog piedras-sagradas. Pequeño altar orientado canónicamente al este, en cuyos restos de la bóveda resisten elementos pictóricos, datados en el siglo XVIII, similares a los encontrados en la ermita de San Bartolomé, que luego visitaremos. A pesar de ser muy conocido en la redolada, no se han encontrado leyendas. A sus pies, una estrecha boca nos adentra en las entrañas de la tierra.





            Volvemos sobre nuestros pasos hasta llegar a Bergua, para continuar unas decenas de metros por la pista que se adentra en el Sobrepuerto, y desviarnos a la izquierda para visitar le ermita mencionada, un pequeño templo datado en el siglo X, en consecuencia, prerrománico, y que fue restaurado en 2009. A pesar de sus reducidas dimensiones, está dotada de tres estrechos ábsides, con restos de pinturas que representan al titular en el del centro y a san Sebastián y san Cristóbal en los laterales. En la jamba oriental de la puerta de acceso hay inscrito un enigmático personaje con un simbólico significado referente a los elementos que nos alejan de la santidad.

Imagen extraída de la web castillodeloarre.org



            De vuelta a la cercana Bergua, sólo nos queda hacer balance de esta segunda parte de la mañana, que nos ha llevado 2 horas y 40 minutos, para recorrer 5,1 km y salvar un desnivel acumulado de 315 m D+/- (Wikiloc: 282), alcanzando la máxima altitud en los 1080 msnm de la ermita de San Bartolomé, muy próximos a los 1078 de la Iglesieta de los Moros, situada, como espejo, al otro lado del barranco de Forcos.






GLOSARIO

Orache: Tiempo meteorológico

Esconjuradero: Lugar para lanzar conjuros y desviar tormentas

Cajico: Quejigo 

 

BIBLIOGRAFÍA

Historia de Aragón. Los pueblos y despoblados I. Antonio Ubieto. Anubar (1984) 

 

RECURSOS DIGITALES

Románico aragonés 

Mi senda FEDME

SIPCA 

Monumental

Piedras Sagradas 

Broto 

Senderos FAM 

Wikipedia

Wikiloc  

RAE 

Fundeu 

Aragonario 

IGN 

Geamap España

Hijo de la Tierra



Las fotos del autor, con sus comentarios, y los tracks de Asín y de Bergua

 

 *La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.