Año XV. Entrega nº 1010
«Los ganados de Broto, con exclusión de otros cualesquiera, tendrán facultad de pacer con los del valle de Bareges en los terrenos comunales de Gavarnie desde el 22 de julio hasta la estación en que regresen a las vertientes de España». Párrafo 5º del Art. XIV del Tratado de límites entre España y Francia desde la extremidad oriental de Navarra (Collado de Añalarra) hasta el Valle de Andorra.
APUNTES SOBRE LA TRASHUMANCIA
Un tratado que venía a «consolidar la paz y buena armonía entre las poblaciones colindantes de ambos países en la porción de frontera…». En la descrita en el párrafo anterior, que es conocido como el Tratado de Bayona, porque es ahí donde se firmó «con fecha 14 de abril de 1862, con anexos ajustados en la misma ciudad a 27 de febrero de 1863», y que venía a sustituir al anterior de 2 de diciembre de 1856.
Imagen de DGA para Sobrarbe Digital
El tratado lleva aparejados dos extensos anexos. El I se cuida del amojonamiento, y el II de los derechos de pasto, basados en la delimitación anterior. En el ámbito geográfico que nos concierne, tenemos «la muga 317 en el collado de Bernatuara, cruz en la cara vertical de las rocas situadas al Oeste de la senda que conduce al lago del mismo nombre».
Y en cuanto al Uso común del lago de Bematuara: «Se ha convenido que los ganados que se apacienten en las montañas de Usona, sean españoles o franceses, tienen facultad de aprovechar las aguas del lago de la Bernatuara, situado en España en una hoya pequeña del Pirineo, contigua al mojón internacional número 317».
De todos modos, el Tratado de Bayona surgió para regular y establecer los hitos fronterizos, pero el trasiego trashumante del que hablamos, al parecer, viene de mucho antes, pues en 1390, tras conflictos permanentes por los pastos, ya se había firmado una facería entre los valles de Broto y Barèges, como una especie de acuerdo de paz.
Ofrecemos esta amplia introducción para poner en valor la relevante importancia que tiene esta ruta que, para nosotros, los «simples» amantes de las montañas no es más que eso, una ruta más, pero que nos sirve para rendir sentido homenaje a las muchas generaciones de ganaderos y pastores que, año tras año, siglo tras siglo, amparados por el derecho transnacional, mueven sus ganados, y aún lo siguen haciendo.
En la decimoctava reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, de la Unesco, celebrada en Kasane (Botsuana) del 5 al 8 de diciembre de 2023, se incluyó la «Trashumancia, desplazamiento estacional de rebaños» en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Petición liderada por España, y que incluía otros países como Albania, Andorra, Austria, Croacia, Francia, Grecia, Italia, Luxemburgo y Rumanía.
En nuestro caso, son ganados del valle de Broto que, pasado Torla, van camino del puerto haciendo escala en Bujaruelo, un lugar que tiene especial relevancia para uno, ya que fue el primer escenario pirenaico, el embrión que, sin saberlo entonces, se iría desarrollando a lo largo de una dilatada vida de pasión por las montañas.
De este singular enclave, traemos dos referencias. La del historiador Antonio Ubieto, que nos dice que «tenía 11 habitantes en 1857, y que quedó deshabitado en la década de los 40 del siglo pasado».
Y la del político, licenciado en derecho, Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones en Ultramar (1845-1850), que era «Puerto en la provincia de Huesca, punto de paso para la vecina nación francesa dirigiéndose a ella desde el valle de Broto y por el pueblo de Torla; guía al extranjero y su valle de Barecha, cuyo primer pueblo es Gabarina».
Alguien que haya tenido la paciencia de llegar hasta aquí quizá esté esperando que entremos en materia hablando algo de la ruta. Allá vamos.
El puente de los Navarros es la entrada al valle de Ordesa, principal sector del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, pero también lo es para el acceso con rodantes al valle de Bujaruelo, punto de partida para el paso a Francia por varios puertos. A uno de ellos nos acercamos hoy, al de Bernatuara.
Una pista de unos 8 km, amenazada por los «beneficios» de su asfaltado, nos lleva hasta el enclave de San Nicolás de Bujaruelo, donde la Orden de Monjes Caballeros del Hospital de San Juan Bautista de Jerusalén construyó un hospital de peregrinos en el siglo XII, germen del posterior mesón, convertido recientemente en refugio de montaña.
En el siglo posterior, de influencia considerada como tardorrománica, están fechados la ermita, cuyos restos perviven, y el puente de un sólo ojo. A mediados del siglo XIX se dota el lugar de un cuartel de carabineros actualmente centro de interpretación. Y para los más curiosos, decir también que Ramón J. Campo en un artículo publicado en el Heraldo de Aragón el 4 de agosto de 2002, «señalaba la eufemística posición de España de neutralidad o no beligerancia durante la Segunda Guerra Mundial, y relataba la ocupación de Bujaruelo por parte de una patrulla del T3rcer R3ich en busca de dos miembros de la resistencia francesa, con el beneplácito de los carabineros».
LA RUTA
Pero ahora sí, ahora vamos a lo nuestro. Salimos de este magnético lugar, por el que pasa el GR 11, enlace de las etapas 7 y 8, cruzando el susodicho puente para dar comienzo, por empinada cuesta, dirección al puerto de Bujaruelo, camino que dejamos junto a una gran torre de alta tensión, para tomar el desvío que nos llevará a nuestro destino.
El sendero se apiada un poco de nosotros para llegar a cruzar el barranco de Lapazosa por una palanca metálica. Seguimos por bosque, hasta que lo abandonamos en los extensos pastos de la Plana Sandaruelo, con su mallata*.
Dejamos la cuenca de Lapazosa para continuar por la de Sandaruelo y su grácil barranco, que nos va a ir acompañando visualmente, incluso cruzándolo en varias ocasiones, hasta perderlo antes de llegar al alto desde el que se domina el ibón de Bernatuara, de donde pensamos que se filtran sus primeras aguas, porque se trata de un ibón endorreico.
Dos horas y media hasta aquí, tiempo en el que hemos tenido que estar sometidos a la mirada influyente del Gabiet, o pico Sandaruelo en algunos mapas que, con sus 2716 msnm es el techo de la sierra de Sandaruelo, que desde el puerto de Bujaruelo llega hasta el puerto de Bernatuara, que alcanzamos en cuatro pasos, pasando por las orillas del ibón.
Con vistas al francés valle de la Canau, la sierra tiene su continuidad hacia el oeste por los picos de la divisoria, hasta el mismísimo macizo del Vignemale. Mientras que la cara sur del Gabiet marca muy empinada y herbosa, con el riesgo que ello conlleva, teníamos alguna ligera esperanza de que se pudiera subir por la norte, ocupada por un tardío nevero, que tampoco nos atrevemos a tratarlo de tú, que se tendrá que conformar con un saludo en la distancia.
Pues llegados a este punto, nos queda el premio de consolación, que es subir al pico Bernatuara. Todo se queda en familia. Pues tras despedirnos de un numeroso grupo de franceses, que había subido por su valle hasta el puerto, emprendemos el ascenso de los 130 metros de desnivel que nos separan de la cima de esta montaña, que nos ofrece unas increíbles vistas 360º… o casi, porque el Gabiet y el Soum Blanc des Especières, su escudero nos impide alguno de esos grados.
Lo que nos ha costado tres horas y cuarto llegar al techo de la ruta, habida cuenta del cuchicheo que están llevando los nubarrones, nos damos prisa en bajar, que lo hacemos por el mismo itinerario, pero costándonos apenas dos horas.
Así damos fin a una ruta que pudiera parecer una más, pero que no lo es, porque ésta tiene lo suyo que contar… más lo que no sabemos que, desde luego intuimos que es mucho más.
En 5 horas y 40 minutos hemos recorrido los 11,1 km desde Bujaruelo hasta el pico Bernatuara y vuelta, pasando por el ibón y puerto homónimos, salvando un desnivel acumulado de 1270 m D+/- (Wikiloc: 1202 m D+/-), alcanzando la altitud máxima en los 2517 msnm del pico de Bernatuara.
GLOSARIO
Mallata: Donde se recoge el ganado
Gabardera: Rosal silvestre
BIBLIOGRAFÍA
Historia de Aragón. Los pueblos y despoblados I. Antonio Ubieto. Anubar (1984)
Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico 1845-1850. Huesca. Pascual Madoz. Anotado por Pascual Miguel. Prames (1997)
RECURSOS DIGITALES
Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
Real Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto
Las fotos del autor, con sus comentarios, y el track
*La publicación de la ruta, así como del track, constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.