viernes, 18 de septiembre de 2026

Ocho días, ocho rutas por las Dolomitas (J1). Ruta Viel dal Pan

Año XV. Entrega nº 1028 


AQUERAS MONTAÑAS
Ruta Viel dal Pan

Domingo, 6 de septiembre de 2026

            «El llamado “Viel dal Pan” constituye la más célebre senda panorámica de las Dolomitas, y empieza por ofrecer incomparables vistas del macizo de Sella, sobre Val Gardena, para terminar presentando a lo largo del día el fascinante juego de luces y sombras por las crestas, murallones y glaciares de la Marmolada». José Luis Serrano, autor de guías de las Dolomitas.



LAS DOLOMITAS, MÁS QUE MONTAÑAS

           Lo afirmamos sin temor a equivocarnos. Las Dolomitas son bellas y grandes montañas, que ocupan un gran espacio de luz con un encanto especial, que encierra en sus entrañas todavía los ecos de unos episodios bélicos, conocidos como la «Guerra Blanca» que, como todos, sólo obedecen a las amplias codicias de conquista de territorio, como es el caso, o de conciencias, como hay otros.


Imagen de Bookattrekking

            En mayo de 1915 estas cumbres marcaban la frontera política entre el Reino de Italia y el Imperio Austrohúngaro, hasta que Italia entró en la Primera Guerra Mundial, al cabo de la cual, y por disolución del imperio, en 1918, fue el Tratado de Saint-Germain del año siguiente el que otorgó oficialmente la región alpina a Italia. Es lo que explica la identidad multicultural de la zona, manifestada, entre otros aspectos, en su bilingüismo o, en ocasiones, trilingüismo, añadiendo a las dos lenguas fronterizas el ladino, considerada una lengua retorrománica.


Baile de fronteras tras la Guerra Blanca. Imagen de Instantes con historia

            En otro orden de cosas, el destacado geólogo y vulcanólogo francés Déodat de Dolomieu (1750-1801) ya le había dado su nombre a una variedad de caliza en la que abundaba el magnesio, conocida desde entonces como dolomía o dolomita. Son unas montañas cuya generación data de más de 250 millones de años, siendo de origen marino, sufriendo desde entonces diversas y convulsas épocas hasta llegar a nuestros días.


Imagen de Wikipedia

            Entrados ya en la Edad Contemporánea, la conquista de estas montañas comenzaría al principio de la segunda mitad del siglo XIX, cuando John Ball (1818-1889) conquistara el monte Pelmo (3168 m) en 1857. Le seguirían otros alpinistas célebres, como Paul Grohmann (1838-1908), o guías locales como Francesco Lacedelli (1796-1886), Angelo Dimai (1819-1880) o Peter Salcher (1848-1928), quien se alzara por primera vez a la Cima Grande de Lavaredo en 1869. 



            Estamos, pues, en «las montañas más bellas del mundo», según Reinhold Messner (1944- ), tirolés de nacimiento y considerado el alpinista más brillante de la historia, que tiene en su haber, entre otros galardones, el Piolet de Oro en 2010 y el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, en 2018.  


Imagen de Wikipedia


EL PASO PORDOI (2239 m)

             La carretera SR 48 (Strada Regionale* 48 delle Dolomiti) se aúpa en el Passo Pordoi, que bascula sus aguas entre los valles de Fassa y Fodom, y es este último el que nos interesa, porque, desde Selva di Cadore, por él subimos para el comienzo de la ruta, señalizada como 601, y que recorre el «Viel dal Pan», cuyo significado literal sería el «Camino del Pan», debido al trasiego de los mercaderes ambulantes de la zona de Belluno, que lo recorrían para transportar harina a los valles ladinos, evitando el fondo de los valles y sus consabidos portazgos, las tasas por circular por caminos.


Imagen de Facebook

            Como a kilómetro y medio al nordeste se sitúa el «Militare Germánico al Pordoi»*, a 2239 m, un monumento que alberga los cuerpos de más 8128 soldados austrohúngaros y 454 alemanes caídos en la Gran Guerra, además de otros 849 alemanes de la Segunda Guerra Mundial. Comenzó su construcción a finales de los años 30, y fue inaugurada en 1959. 


Imagen de Tripadvisor


LA RUTA

            Pero nosotros partimos hacia el sur para pasar por la ermita de Regina Defensionis* y subir al Col Becé, donde se nos abren unas nuevas vistas infinitas sobre valles y las montañas que los custodian.





            Pasamos bajo el refugio Sass Becé (2423 m), y seguidamente junto al de Fredarola Harbor (2370 m), que nos descubre el Val de Fedaia, ocupado por el lago homónimo a los pies del macizo de la Marmolada, unas vistas que van a colmar nuestras expectativas y que nos van a ir acompañando durante un buen trecho de la circular.


Refugio Sass Becé

Refugio Fredarola Harbor

Imagen de Amparo



            La mayor altitud de este gran macizo de la Marmolada, está en la Punta Penia (3343 m), conquistada por vez primera por el mencionado alpinista austríaco Paul Grohmann (1819-1880), junto con el guía, también mencionado, Angelo Dimai (1819-1880) y su hermano Fulgenzio (1821-1904).


Imagen de Wikipedia

            Pasamos por el refugio Viel dal Pan (2432 m) donde, en un intento de no perder de vista el magno escenario de la Marmolada y su ya exiguo glaciar, hacemos una parada para echar algo al cuerpo, sin olvidar el alimento del alma, que supone su expansión a la par que la del paisaje. 


Refugio Viel dal Pan


            Continuamos por el sendero, que discurre por la vertiente sur de esta sierra, en la que hay varios collados sucesivos desde los que se podría dar la vuelta, pero optamos por seguir, ya que se suscita la idea de visitar el lago Fedaia, algo que desistimos al llegar al desvío que nos dirigiría, ya que el desnivel es considerable y, pensándolo bien, no lo vamos a ver mejor que desde las alturas.



Desvío al lago, que no tomamos

Lago Fedaia

            Seguimos, pues, hacia lo que parece va a ser definitivamente nuestro paso a la vertiente norte, que lo hacemos subiendo hasta el refugio Luigi Gorza (2478 m), nombre de un pionero del turismo, miembro de un linaje empresarial clave en el desarrollo del esquí alpino en la zona, cuya instalación, que alberga el terminal de un teleférico, fue inaugurada en 1996. 



Refugio Luigi Gorza


Imagen de Fernando

            Hasta aquí llega una pista, por la que se deslizan sobre el blanco e invernal elemento, y por la que bajamos, burlándola en algún tramo por empinados senderos, donde nos encontramos alguno de los 18 paneles informativos del Sentiero Geológico di Arabba*, un recorrido didáctico que explica la formación de estas bellas montañas.






            Una vez cruzada la sierra y alineados con el valle, todo es bajar y bajar hasta la SR 48, que cruzamos junto al albergue Ristoro Lezuo (2139 m), para terminar subiendo al punto de partida en el Passo Pordoi.


Llegando al albergue Ristoro Lezuo




            Una primera ruta para la toma de contacto con estas bellas montañas, con los siguientes datos:

Aproximación:

Selva di Cadore: Araba – Paso Pordoi          34 km  45 min

Ruta:

Duración: 5 horas y 20 minutos 

Distancia: 12,4 km

Desnivel acum.: 585 m D+/- (Wikiloc: 487 m D+/-)

Máxima altitud: 2495 msnm del refugio Luigi Gorza.



GLOSARIO

Strada regionale: Carretera regional

Militare Germánico al Pordoi: Cementerio Militar Alemán

Reina Defensionis: Reina de la protección

Sentiero Geologico di Arabba: Sendero Geológico de Arabba

 

BIBLIOGRAFÍA

Marchas, ascensiones y ferratas por las Dolomitas. José Luis Serrano. Ed. Desnivel (2003)

 

RECURSOS DIGITALES

Bookatrekking 

Tabei  

Valgardena 

Tripadvisor 

Wikipedia     

Wikiloc 

RAE  

Fundeu 

Geamap Italia

Hijo de la Tierra 




Las fotos del autor, con sus comentarios, y el track

 

*La publicación de la ruta y el track constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.






















viernes, 28 de agosto de 2026

Peña Oroel, por la faja que sobrevuela el Campo de Jaca y Soduruel

 Año XV. Entrega nº 1027

IXOS MONS

Faja de la Peña Oroel (1769 m)
Miércoles, 26 de agosto de 2026

            «Jamás un montañero podrá decir que la Peña Oroel le ha decepcionado. Es una montaña completa, es una montaña humana, siempre se le tendrá cariño; siempre habrá gente en ella… y siempre disfrutando. Ésta es la Peña Oroel». Agustín Faus (1926-2020).



            Este incansable montañero y divulgador, con más de 40 libros publicados, dedicó uno de ellos a esta montaña fetiche para los jaqueses, porque Peña Oroel es mucha Peña Oroel, sobre todo para los que vivimos a su sombra, como estuvo Faus durante muchos años de su vida. 

 

Agustín Faus. Imagen de su web

            De la misma forma, son muchos son los itinerarios que llegan hasta su cumbre, donde te espera una desproporcionada Cruz, lo que los "quita cruces" de ahora relacionan con el cristianismo, pero lo que no sé si saben es que es un símbolo mucho más antiguo, con un profundo significado que trasciende cualquier religión.



            Uno de esos itinerarios es “fajear” la montaña, recorriendo buena parte de las fachadas norte y oeste, para alcanzar la cumbre por la sur. Como ya hicimos esta ruta hace la friolera de dos meses, será mejor que no me extienda mucho. 


Imagen de Red Natural de Aragón

            Hace dos meses decíamos que el sinclinal colgado de la Peña Oroel, formado por conglomerados provenientes de sedimentos de hace 35 a 20 MM de años, ha entrado a formar parte del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel por Decreto 13/2007, que da protección a 9514 ha. 


Imagen de Monasterio San Juan

            Declarado originalmente como Sitio Natural en 1920, es el tercer espacio natural protegido de España, tras el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga (hoy Parque Nacional de los Picos de Europa) y el Parque Nacional de Ordesa (hoy Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido), ambos en 1918.



            Y hoy, con mucho dolor de corazón, podemos añadir que de las dos teselas que componen el ENP*, ésta de Oroel se ha salvado por los pelos del gravísimo incendio que sí afectó a la del Monte Pano, que arrasó 18 000 ha y desalojó a más de un millar de personas de 19 pueblos, teniendo que lamentar el fallecimiento de Javier García, un militar de la UME*.



            Ésta es una de esas rutas que no te planteas repetir, pero que si se dan las circunstancias te prestas a ello. En esta ocasión, atendiendo la demanda de tres buenos amigos, nos metemos en faena.



            El desvío lo tomamos en una de las últimas curvas de la ruta normal, desde donde hay que ir ya negociando con la vegetación, por un incipiente sendero, en el mejor de los casos, en otros hay que ir adivinándolo. 



            Es muy fácil perder la traza, por lo que hay que ir con mucho cuidado. Se alternan tramos con vegetación y otros con gran exposición, que exigen el máximo de concentración, porque no hay lugar a error.









            Seguimos adelante, combinando lo que podría parecer un estrecho sendero, con otros tramos de difícil definición. Hasta converger con la vía Mayencos se atraviesan tres pasos más expuestos, protegidos por cuerdas, de las que poder servirte con el disipador que se emplea en las vías ferrata. 


Incorporación a la vía Mayencos



            Como un cuarto de hora coincidiendo con esa vía, la dejamos que suba directa a la Cruz, para seguir adelante, atravesando otros dos tramos protegidos hasta llegar al espolón, por el que va una mítica vía de escalada directa, la Montaner-Rabadá, abierta en 1961 por ambos ilustres escaladores, con 7 largos en 220 metros, de 6B (IV+/A0 obl.).



En el espolón

            Sobre el espolón pivotan las fachadas norte y oeste, y hay una pequeña plataforma para relajarnos y comer algo antes de continuar.


Derrumbe de 2017

            Se sigue por terreno menos expuesto, pero igualmente incómodo. Muy visibles y aterradores los estragos del desprendimiento que hubo en septiembre de 2017. Se deja a la izquierda una canal y se continúa hasta la siguiente, para iniciar su ascenso.


Entrada a la canal

            Un ascenso que se torna muy pendiente, y por un terreno por el que hay que ir con cuidado para no lanzar piedras. 



            Una gran canal nos engulle entre las entrañas de grandes mallos*, con otros dos tramos protegidos hasta que se suaviza la pendiente, pero como contrapartida nos ofrece una auténtica maraña de vegetación, entre la que hay que ir al tentón, hasta situarnos debajo de una aparente oquedad en la que tomar otro respiro.









            Salimos de la cueva, con una cierta exposición, amortiguada por otro pasamanos, el octavo y último. Una diagonal empinada, ya sin protección, que nos saca ya a la despejada ladera sur, aunque colonizada por los erizones que, aunque no fueron pasto del fuego, sí lo han sido de las altas temperaturas.


Imagen de Javier


            Una última cuesta y alcanzamos la Cruz, a donde llegamos más que satisfechos por haber concluido esta ruta de difícil catalogación, vamos a dejarla en «distinta».






            Ya, mucho más relajaditos, emprendemos el descenso por la ruta normal hasta el Parador, a donde llegamos tras 8 horas de actividad y 7,8 km de recorrido, con 680 m de desnivel acumulado D+/- (Wikiloc: 636 m D+/-), alcanzando la altitud máxima en los 1769 msnm de la Cruz de Peña Oroel.



GLOSARIO

ENP: Espacio Natural Protegido

Mallo. Gran pináculo rocoso formado, generalmente, de conglomerados 

Fajear: De faja, sendero colgado

UME: Unidad Militar de Emergencias

 

BIBLIOGRAFÍA

Peña Oroel. Agustín Faus. Ed. Montañas y Hombres (2006) 

 

RECURSOS DIGITALES

Agustín Faus  

Red Natural de Aragón 

Wikipedia    

Wikiloc 

RAE 

Fundeu  

Aragonario 

IGN 

Geamap España  

Hijo de la Tierra 


Las fotos del autor con sus comentarios

 

*Desde el Parador de Oroel hasta el inicio de la faja y todo el descenso desde la Cruz hasta el Parador discurre por la vía normal. 


*Desde el inicio de la faja hasta la Cruz, la ruta discurre por tramos con vegetación sin sendero delimitado y con dificultad de paso, y otros despejados con gran exposición. 


*Se cuentan hasta 8 tramos protegidos con pasamanos, para lo que se aconseja el uso de arnés, disipador o cabo de anclaje, algún mosquetón de seguridad y casco.


*La publicación de la ruta constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.