Año XV. Entrega nº 1015
«La construcción del Ferrocarril Canadiense del Pacífico, en la década de 1870, abrió el acceso al valle de Bow».
Es lo que encontramos en la red de redes respecto a los orígenes de la apertura al mundo de la extraordinaria cuenca del río Bow*. A raíz de aquello, el guía Tom Wilson, en 1882, al actual Lago Louise le daría el nombre de Emerald Lake, por el color de sus aguas. Poco le duró el nombre, ya que a los dos años fue rebautizado como Lake Louise en honor a la princesa Luisa Carolina Alberta (1848-1939), cuarta hija de la reina Victoria (1819-1901), y esposa de John George Campbell (1845-1914), marqués de Lorne, nombrado el cuarto Gobernador General de Canadá (1878-1883). Por cierto, también el nombre de la provincia canadiense surgiría del de la princesa.
En este contexto de colonización, el espacio en cuestión se vería dotado desde 1890 de una cabaña rústica, de madera y con un solo piso, conocida como Lake Louise Chalet. Con el tiempo se iría transformando, salvando algún incendio, en el actual Fairmont Chateau Lake Louise, dedicado también a la ínclita mencionada. Un gran complejo de lujo, algo excesivo para los amantes del medio natural, que sólo entiende de aptitudes y actitudes, y no de bolsillos.
Pero nosotros a lo nuestro, que es sacarle todo el partido posible a este extraordinario lugar y dejar que nos envuelva su magia, aunque no sea fácil entre los cientos de visitantes que encontramos a las orillas del lago, desde donde podemos apreciar, dos de nuestros objetivos de hoy, el Little y el Big Beehive, que traducido literalmente vendrían a decir «la pequeña y gran colmena», por su parecido a una colmena tradicional de abejas, o eso dicen.
Toda la prehistoria de lo que sería un enorme glaciar reposa aquí en este gran lago, en cuyas aguas se asoman para contemplarse las montañas que lo circundan. Dejamos, pues, este más que concurrido lugar, provisto también de embarcadero, para rodear el lago por su margen izquierda, derecha de la marcha, y tratar de poner tierra por medio del mundanal ruido.
Una aproximación por el bosque nos lleva hasta el Mirror Lake, espejo donde se mira ese Big Beehive, al que luego llevamos idea de subir. Pero prosigamos por el sendero del bosque para auparnos a la «pequeña colmena», una extraordinaria atalaya sobre la extensa cuenca del río Bow*, que contemplamos desde los restos hormigón de una torre de vigilancia.
Volvemos sobre nuestros pasos un buen trecho, para acercarnos al Lake Agnes*, nombrado así en honor a la baronesa Lady Susan Agnes Macdonald (1836-1920), escritora, segunda esposa del primer Primer Ministro de Canadá Sir John A. Macdonald (1815-1891). La aristócrata visitó el lugar en 1886 y quedó prendada por su belleza.
A orillas del lago se encuentra la Lake Agnes Tea House, que comenzó siendo en 1901 un refugio para aventureros, convirtiéndose a su actual función en 1905, de propiedad familiar, está gestionado desde hace décadas por Cynthia Magee, su hija Joanna, su yerno Pierre Luc y sus tres nietos, equipo que presume de una gran hospitalidad en un establecimiento que carece de suministro eléctrico y de agua corriente, ofreciendo a los visitantes más de 100 variedades de té, además de suculentos platos, elaborado todo manualmente.
A pesar de estar a 3,5 km y 400 metros de desnivel desde el Lake Louise, es mucho el personal que vemos por aquí, y que se acerca directamente, sin subir al Little Beehive, incluso hay fila para entrar en el establecimiento.
Volvemos a huir de la masificación y rodeamos el Lake Agnes hasta su cabecera, para emprender la subida al Big Beehive a través de unas pendientes zetas, desde las que llegamos a un collado y seguidamente hasta la cima, con unas extraordinarias vistas sobre el entorno, en el que destaca el Lake Louise con su color y textura tan especiales.
De vuelta al collado para bajar por la vertiente contraria a la que hemos subido, e ir encaminándonos ya hacia la Plain of Six Glaciers. Por el camino se abren tres posibilidades, tomar el camino de regreso hacia el Lake Louise en dos ocasiones, o seguir hacia esa llanura donde se tiene ocasión de contemplar seis glaciares, opción que, como es natural, elegimos.
Bajo la atenta mirada de grandes montañas como Aberdeen (3152 m), Mitra (2850 m) o Lefroy (3423 m), nos encaminamos encandilados hacia esa gran morrena por la que nos aupamos para ir cabalgando por el filo de la navaja, con gran patio hacia ambos lados. Es fácil ver la Plain of Six Glaciers Teahouse, una histórica casa de té que funciona desde 1927 y a la que tampoco llega la electricidad.
Tras veinte minutos próximos al funambulismo y, tras apreciar las grandes montañas que albergan glaciares colgados, nos apeamos de esta enorme morrena para ir bajando hacia el arroyo, donde aprovechamos para hacer un descanso y echar un bocado.
Continuamos el regreso, llegando hasta la zona arenosa de la cabecera del Lake Louise, desde donde se divisa la magnitud del lago y del gran edificio que lo acompaña y del que no creo que este mundo natural esté muy satisfecho.
Llegados al concurrido recinto vemos una placa que certifica la designación de Patrimonio Mundial de la Humanidad que la Unesco otorgó en 1984 a los Parques de las Montañas Rocosas de Canadá por «sus valores universales excepcionales, entre los que se encuentran los lagos Louise y Maligne, el glaciar Columbia y los esquistos de Burgess».
Y poco más, de vuelta al hostel* relamiéndonos de tan extraordinaria ruta, a la que le hemos dedicado 8 horas y media de nuestras vidas, para recorrer 18,4 km y salvar un desnivel acumulado de 1075 m D+/- (Wikiloc: 910 m D+/-), alcanzando la máxima altura en los 2270 msnm del Big Beehive.
GLOSARIO
Agnes: Inés
Beehive: Colmena
Big: Grande
Bow: Arco
Emerald: Esmeralda
Glacier: Glaciar
Hostel: Albergue
Lake: Lago
Little: Pequeño
Mirror: Espejo
Mount: Monte
Mountain: Montaña
Pass: Collado
Plain: Plano
Six: Seis
Valley: Valle
RECURSOS DIGITALES
Las fotos del autor, con sus comentarios.
*La publicación de la ruta constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.