viernes, 25 de septiembre de 2026

Mirador del Huevo de San Cosme y paso Nartesa, sobre los abismos de Vadiello

 Año XV. Entrega nº 1033


IXOS MONS

Mirador del Huevo de San Cosme
Paso Nartesa
Jueves, 24 de septiembre de 2026

            Sanguine empta, sanguine tuebor, es el lema latino de los Duques de Villahermosa, que podría traducirse literalmente como «adquirida con la sangre, protegida con la sangre», interpretado también como «nobleza adquirida, nobleza protegida».


Escudo del ducado de Villahermosa. Imagen de Wikipedia

            El título nobiliario de duque es el máximo rango que se puede ostentar, inmediatamente debajo del de los miembros de la Casa Real en España. La figura la creó el rey Enrique II de Castilla, en mayo de 1469, cuyo primer titular fue el militar francés Bertran de Guesclin, con el ducado de Soria. En 1476 fue Juan II de Aragón, el que se la concedió a su hijo bastardo Alonso de Aragón, hermano de Fernando el Católico.



          Álvaro de Urzáiz y Azlor de Aragón (1937- ), actualmente es el XIX duque de Villahermosa, que además ostenta los títulos de X marqués de Narros, XII marqués de Cábrega, XVIII marqués de Cortes, XVI conde de Luna, XII conde de Guara, XIII conde del Puerto, XX vizconde de Muruzábal de Andión y XXI vizconde de Zolina.


Imagen de Wikipedia

            Al parecer son títulos suficientes para impedir el paso a un gran centro eremítico como es el santuario dedicado a san Cosme y san Damián (siglo III), dos hermanos gemelos que se dedicaron a la medicina, que impartían de forma altruista, y que fueron torturados y finalmente decapitados por el emperador Diocecliano en el año 300.


Imagen de Aciprensa

            Desde la más remota antigüedad, este lugar estuvo consagrado a divinidades paganas vinculadas con las fuentes de agua y la consiguiente protección de la salud, hasta la llegada del cristianismo y su habitual sincretismo, que dedicó el lugar a los santos Cosme y Damián. 


Sincretismo cultural. Imagen de Noticonquista

            En 1396, bajo el auspicio del rey Martín el Humano (1356-1410), se fundó en Huesca una cofradía, que ya no existe como tal, pero sí la devoción de acudir al santuario un par de veces al año, una a comienzos de primavera y otra el día de la celebración litúrgica, que recae el 26 de septiembre. No deja de sorprender que ambas fechas coinciden con los solsticios. Hoy en día, el complejo comprende ermita, hospedería y palacio, perteneciente al ducado de Villahermosa.




LA RUTA

            Una larga presentación, como larga es la historia de estos lugares, para ponernos en contexto de lo que fueron y que nos acogen en la jornada de hoy, porque es de este recóndito valle de Vadiello, ocupado desde 1971 por las aguas del embalse homónimo, terminado de construir en 1971, cuyo nombre, procedente del aragonés, significa «pequeño vado», donde se reflejan los singulares mallos* de Ligüerri.



            Ducados aparte, y con permiso de sus titulares, estamos en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara que con 47 637 ha es el espacio natural protegido más extenso de Aragón, abarcando territorio de cuatro comarcas y quince municipios. Fue declarado el 27 de diciembre de 1990 por Ley 14/1990 de las Cortes de Aragón. De sus diversos senderos señalizados, elegimos el S7.


Imagen de Red Natural de Aragón

            Salimos, pues, del aparcamiento próximo a la presa para atravesarla, tras cruzar un pequeño túnel y continuar por la ancha pista, hasta el esconjuradero* de Cruz Cubierta, donde la dejamos para tomar un sendero entre carrascas, que nos baja al barranco, para luego subirlo e incorporarnos a la pista que va al santuario, cuya visita está vetada para el común de los mortales. 



Esconjuradero de la Cruz Cubierta


            A partir de aquí, ya por la pista bien soleada, los restos de distintas pequeñas ermitas se suceden en el camino: San Miguel, San Úrbez, Fuensanta, San Gregorio y la de la Virgen de Favana, todas en distinto estado de ruina, excepto la de Fuensanta, junto a un manantial de agua fresca, un buen lugar para reposar dejándonos mecer por su murmullo. Tal proliferación de enclaves cristianizados en tan poco espacio de terreno, nos puede dar una idea de la condición pagana del territorio.


            A los diez minutos, un cartel del parque nos anuncia la entrada al Carrascal del Plano, por lo que dejamos la pista para hacer más íntimo nuestro transitar entre este bosque de carrascas, con numerosos ejemplares secos en el suelo, cumpliendo su natural degradación.






            Pasamos por el desvío al paso Nartesa, que obviamos, porque antes de tomarlo queremos llegarnos hasta el mirador del Huevo de San Cosme. Lo de mirador es una forma de decirlo, ya que normalmente las atalayas se sitúan en lo alto, algo que permite una amplia visión del entorno. En este caso se encuentra en lo más profundo de un barranco, sin solución de continuidad. Eso sí, se ve el Huevo de San Cosme, de modo que no engaña el nombre.





            De vuelta sobre nuestros pasos hasta el desvío que, ahora sí, tomamos para ir a por la peña de San Cosme, a la que nos acercamos por unos senderos entre el arbolado. Al llegar a la misma pared, se puede decir que comienza el itinerario colgado sobre los abismos de Vadiello.




            Al poco encontramos el paso Nartesa, asegurado por una cuerda, que termina en un pequeño arbusto que facilita el paso. Al salir de él, ya desprovistos de la cuerda, la desnuda ruta continúa por una estrecha e inclinada plataforma, que recorremos hasta el límite de nuestra tranquilidad y seguridad, donde nos damos la vuelta con el mismo cuidado que a la ida, para volver a recorrer la faja, paso Nartesa incluido.


Paso Nartesa







            De nuevo en el Carrascal del Plano, que nos deposita en la pista, con su estela de eremitorios, y luego en el sendero, que termina en el esconjuradero*, y por la pista al punto de inicio, con el imponente telón de fondo de los mallos* de Ligüerri, y el cruce de la presa que, descansada, es poca la presión que hace el escaso volumen de agua que tiene que retener.




             Una bonita ruta por recónditos lugares de las entrañas de estas sierras, a la que le hemos dedicado 4 horas y 50 minutos, para recorrer una distancia de 11,9 km y salvar un desnivel acumulado de 480 m D+/- (Wikiloc: 410 m D+/-), con la altitud máxima alcanzada muy cercana a los 1000 m de la media vuelta tras el paso Nartesa.


Imagen de José Antonio

GLOSARIO

Mallo: Gran pináculo rocoso formado de conglomerados

Esconjuradero: Derivado de esconchuradero, lugar para esconjurar, exorcizar

 

BIBLIOGRAFÍA

Santuarios y ermitas rupestres del Alto Aragón. Varios autores. DPH y Prames (2008)

Sierra de Guara Occidental I. Daniel Vallés. Autoeditado (2019)

 

RECURSOS DIGITALES

Noticonquista

Liesa

Aciprensa

De andar

Red Natural de Aragón

Confederación Hidrográfica del Ebro

Wikipedia

RAE

Fundeu

Aragonario

IGN 

Geamap España

Facebook 

Wikiloc

Hijo de la Tierra





Las fotos del autor, con sus comentarios, y el track

 

*La publicación de la ruta y el track constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.













miércoles, 23 de septiembre de 2026

Giro al lago di Braies, belleza entre nieblas

 Año XV. Entrega nº 1032

AQUERAS MONTAÑAS
Giro al lago di Braies
Miércoles, 9 de septiembre de 2026

            «Los habitantes de Fanes, una vez perdido su reino, se refugiaron junto con sus tesoros bajo las rocas de las aguas del lago Braies, a la espera del resurgir de su antiguo imperio, y para mantener viva la leyenda, se cuenta que la reina Lujanta, en las noches de luna llena emerge de las aguas para contemplar las montañas que un día le pertenecieron». 


El lago Braies helado en invierno. Imagen de La Sexta

            Esta leyenda engarza con la contada en la ruta de la cascada de Fanes, aunque no es la única, que también hay otra que habla de un pueblo al que llamaban «salvajes», únicamente por su forma de vivir tan pegada a la tierra, observando los ciclos de la naturaleza, y que se vieron envueltos en disputas con pastores que querían arrebatarles sus riquezas, y por ello provocaron una avalancha de rocas, bajo las que quedaron sus tesoros.


Mitología de Dolomitas. Imagen de Dolomites holiday

            Son dos de las muchas leyendas que mantienen viva la memoria de las grandes montañas. En los Pirineos estamos muy habituados a que la tradición oral haya justificado y magnificado la existencia de mitos y fábulas en largas épocas carentes de pantallas, en las que los «creadores de contenido» se reunían con los suyos en torno al fogaril.


Seres mitológicos de los Pirineos. Imagen de Disfruta Aragón

            El Parque Natural Fanes-Sennes-Braies, con unas 25 680 ha, es uno de los más extensos del llamado Tirol del Sur. Y a él nos vamos, aunque nos cueste lo mismo llegar al lago que la propia vuelta, porque verdaderamente merece la pena, aunque sea en un día tan tristón como el de hoy, pero que le aporta un encanto especial.


Imagen de Italia

LA RUTA

            Previa reserva de aparcamiento, llegamos al P4, el más alto y muy próximo a la urbanización que ha crecido al amor del lago. El día está lluvioso, aunque no se termina de decidir. Un ambiente que le añade un encanto al ya de por sí que ofrece este bellísimo rincón a los pies del Seekofel (2810 m) nombre que recibe en alemán la Croda del Becco, en italiano o el Sass dla Porta, en ladino*, pudiéndose traducir como «Pico del Lago». Que se aúpa para mirarse en él.




            La ruta comienza junto al embarcadero, donde nos abrazamos ya al sendero que circunda el lago, lo que nos da la oportunidad de contemplarlo desde todos los ángulos. Los juegos de luces y el coqueteo de las nieblas con las cercanas montañas cubren con su magia el agradable paseo.









            La ruta termina junto a la pequeña iglesia de Santa María, desde donde nos dirigimos al P4 para cruzar la línea fronteriza actual con Austria… porque está ahí. Y esto ha sido todo por hoy, un largo viaje en la furgo para una corta ruta, pero que ha merecido la pena por su belleza, porque… ¿y si no hubiéramos venido? 



Aproximación: 

Selva di Cadore, Cortina d’Ampezzo, lago Braies, 73 km 1 h 45 min.

Ruta:

Distancia: 3,8 km

Duración: 1 h 45 min

Desnivel acum.: 90 m D+/- (Wikiloc: 30 m D+/-)

Altitud máxima: los 1547 msnm de un punto de la vuelta al lago.


Imagen de Fernando

GLOSARIO

Ladino: Lengua retorromance hablada en alguno de los valles alpinos del norte de Italia


RECURSOS DIGITALES

Lago de Braies

La Sexta

Dolomites holidays

Disfruta Aragón

Italia

Wikipedia

Wikiloc

RAE

Fundeu

Hijo de la Tierra




Las fotos del autor, con sus comentarios, y el track

 

*La publicación de la ruta y el track constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.