martes, 2 de junio de 2026

Foratata Occidental, y vuelta al macizo

 Año XV. Entrega nº 1005


IXOS MONS
Foratata Occidental (2292 m)
Domingo, 31 de mayo de 2026

            «Las cumbres son una magnífica composición de reflejos y sombras, una superficie formada por relieves distintos que sólo se parecería a la piel de un dragón ardiendo en su propio fuego. Ver las cumbres arder, ver el cielo consumirse en el fuego del atardecer hace que todo esfuerzo merezca la pena, pues ello significa, nada más ni nada menos, que disfrutar del cielo en la tierra sin necesidad de morir, significa poder decirse, por fin y aunque sólo sea por unos instantes: aquí y ahora». Javier Arruga.


Foratata Oriental, y la faja Herbosa

            Cuando uno carece de la sensibilidad suficiente para describir lo que se siente ante la abrumadora presencia de las montañas, tiene que acudir a los que la tienen y, en este caso nos viene al pelo, porque nos habla de reflejos y sombras, de piel de dragón, y es esto último, mejor dicho, su dorsal lo más semejante a estos grandes peñascos que visitamos hoy, uno con admirarlo tenemos suficiente, y el otro con aspiraciones de subirlo, para contemplar lo que él contempla, y sentir lo que él siente.


Valle de Tena, con la sierra de Tendeñera al fondo

            Si a lo anteriormente citado, añadimos que estamos en el alto valle de Tena, pocos habrá que no sepan que nos estamos refiriendo a la Peña Foratata, que desde su bicefalia observa, controla, el mundo Formigal en primer término y gran parte del valle más allá.


La bella Culibillas, imagen de Disfruta Aragón

            También nos recuerda incesantemente la leyenda que protagoniza, y que nos habla de esas hormigas blancas que protegía Culibillas, la hermosa hija de Anayet y Arafita, dos dioses que reinaban en el lugar. Balaitús, temido por todos, quería tomar a Culibillas, pero ésta lo rechazó; cuando se dispuso a raptarla, Culibillas grito: «a las formigas!!!»*, que acudieron a millares, cubriendo su cuerpo, y en señal de agradecimiento, se clavó un puñal en el pecho, para que todas ellas penetraran en él, simbolizando el agujero de su pecho el «forau* de Foratata».



            Pues a este magno escenario, al que ya acudimos hace unos pocos años, para hacer la integral de la peña, volvemos hoy con menos pretensiones, sólo la de alcanzar la cima Occidental, más accesible que la Oriental, pero no exenta de exposición, completando con algo que no hicimos en aquel momento, la vuelta a la peña.



            Pues allá vamos. Con una treintena de compañeros de Montañeros de Aragón, nos sube el bus hasta lo más alto de la urbanización de Formigal, desde donde comenzamos la ruta. Y lo hacemos por el PR-HU 90, que nos sube hasta el collado del Forato, entre el pico homónimo ya la Foratata.





            Se nos abre al mundo norte, en el que destaca el dominio Ministirio, con la peña de la Fita más próxima por delante. Es lo que tienen los collados, que descubren nuevos mundos, y lo que generalmente es subir a uno y bajarlo, en este caso es continuar subiendo, para ir arrimándonos a la vertiente nordeste de esta impresionante cresta del dragón.


Arrieles, Palas, Balitús y Frondiellas

            El Gran Norte se va abriendo paso visual ante nosotros: los Arrieles, Palas, Balaitús, Frondiellas, Infiernos, y muchos otros van pidiendo protagonismo rompiendo el horizonte, bajo unos cielos en los que las nubes de evolución se van organizando discretamente, y no sabemos con qué intenciones.



Cara norte de las Foratatas, la Oriental y la Occidental

            Vamos pillando ya algún nevero, que cruzamos sin mayores dificultades, unos por encima, otros por la rimaya*. Una sirga asegura un paso más delicado, que no es necesaria para algunos. Las manchas de nieve despistan, tanto es así que la zona de grapas la encontramos a nuestra derecha, sin necesidad de haberlas pasado.




Grapas, por las que no pasamos en esta ocasión

            En dos horas y media desde el arranque nos presentamos en una plataforma herbosa encima de la debilidad de la peña entre las dos cimas, donde se queda quien prefiere no subir a la Occidental. El resto, tras cruzar un inclinado nevero, nos disponemos a subir los 120 metros escasos de desnivel, a cuatro apoyos en algún paso, hasta alzarnos a la mismísima cresta, con vistas ya 360º.





            Vamos pasando, poco a poco, todos, para hacernos la foto de rigor, sin dejar de observar el cielo que, poco a poco también, «aspacico y callandico», como dice la jota, se va cubriendo de nubes más y más oscuras.



En la cima de Foratata Occidental

Valle de Tena

Vértice y pico Anayet

Punta Escarra, Collarada y Pala de Ip

Sierra de Partacua

Sierra de Tendeñera

Infiernos, Garmo Negro, y Foratata Oriental en primer plano

Arrieles, Palas, Balaitús y Frondiellas

Arrieles

Palas

Balaitús y Frondiellas

            El descenso, siempre más peligroso que el ascenso en estos terrenos, lo vamos haciendo con paciencia y seguridad para, finalmente, llegar a reagruparnos y echar el primer bocado de la jornada. Como una hora nos ha costado subir y bajar.





            Culminado con éxito el primer objetivo de la jornada, sólo queda hacer lo propio con el segundo, que es completar la circular a la «cresta del dragón», algo que vamos haciendo siguiendo el sendero, interrumpido por algún que otro nevero, hasta que los vamos perdiendo de vista. 




            El paso junto a dos de las montañas próximas, como el Barzapuchera y la Laña, lo hacemos por collados homónimos, hasta que la última cuesta arriba nos sitúa en el de Baladrias, también junto a ese monte.






            No queda más que seguir la senda hasta cerrar la circular en un lugar muy próximo ya al punto de partida, al que llegamos tras algo más de 6 horas, habiendo recorrido unos 10,3 km, y salvando un desnivel acumulado total, incluida la cima, de 870 m D+/- (Wikiloc: 793 m), con la altitud máxima en los 2292 msnm de la Foratata Occidental.



GLOSARIO

Formiga: hormiga

Forau: agujero

Rimaya: grieta formada entre un nevero o glaciar y la roca


RECURSOS DIGITALES

Cima Norte 

Disfruta Aragón 

Montañeros de Aragón 

Senderos FAM 

Wikipedia    

Wikiloc 

RAE 

Fundeu 

Aragonario 

IGN 

Geamap España  

Hijo de la Tierra 





Las fotos del autor, con sus comentarios, y el track

 

 

 

*Por encima de los 2200 msnm se encuentra nieve de forma intermitente, por lo que no se garantiza que la traza se haya realizado sobre el sendero de verano.

*La publicación de las rutas, así como de los tracks, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.

























sábado, 30 de mayo de 2026

Ibones de Catieras y Mallarruego, por Yenefrito y su Dedo

 Año XV. Entrega nº 1004

MONS CON NIEU

Ibón de Catieras (2245 m)
Ibón de Mallarruego (2450 m)
Jueves, 28 de mayo de 2026

            «Fonéticamente, y teniendo en cuenta el vocablo aragonés con vitalidad en el Valle de Tena, catiera, cadiera, “banco de hogar”, es la filiación más lógica. Catieras es un ibón, una majada y un pico. Como a toda cubeta que da lugar a un ibón, no es difícil encontrarle una semejanza con “silla” (cathëdra)». Juan José Guillén. 



            La toponimia es una disciplina que siempre me ha apasionado, y nunca se sabe lo suficiente, por lo que hay que echar mano de quien tiene esos conocimientos, y rebuscando en viejos libros han aparecido esas explicaciones posibles sobre el sonoro vocablo «Catieras», un topónimo que planea sobre un bellísimo espacio panticuto*.



            Es uno de esos lugares que visitamos hoy, así como el ibón contiguo de «Mallarruego» que, como el pico homónimo cercano, es nombre compuesto de los originales latinos malleus* y rubeus*, o sea, «mallo rojo». Y para completar el triplete, hay que añadir «Yenefrito», que posiblemente venga de liene-yene* y fito*, que vendría a decir: «piedra hincada», y eso es lo que encontramos, una gran roca muy sobresaliente, a la que llaman el «Dedo de Yenefrito», o el «Dedo de Dios».


Río Bolática


            Todo ello, no siendo tema menor, no debe eclipsar lo importante, que es pasar una buena jornada de alta montaña, con buen tiempo, y en buena compañía. Para ello, salimos de la telecabina de Panticosa al filo de las nueve de la mañana del brazo del río Bolática. Se le atribuye el origen de «volador», y tiene sentido, especialmente cuando baja mayenco*.



            El tránsito por el sendero es una auténtica delicia a estas horas de una mañana que promete calor. Dejamos a la izquierda un par de desvíos para hacer una circular en torno a la peña del Saso*, y en cosa de media hora del arranque, cruzamos el río a través del puente de la Zoche*, y un poco más adelante, lo volvemos a cruzar, definitivamente ya a la margen derecha, por el puente Aulot*, para salir a la pista de la Ripera*.




Puente de la Zoche



Puente Aulot

Pico Faceras


            La tomamos a la izquierda, para retroceder unos 300 metros y meternos en un desvío a la derecha, que pronto se convierte en sendero, y que nos va subiendo hasta alcanzar el collado de Yenefrito, custodiado por ese Dedo señalador. Dos horas hasta aquí. Dejamos el Dedo para la vuelta, y proseguimos nuestro camino formando parte del paisaje para ir subiendo barranco arriba.



Peña Forato* y forato del Diaple*


Sierra de la Partacua*

Barranco de Aulot*

            Se pasa por los corrales de Yenefrito*, con su mallata*. El camino está señalizado con unas balizas, que nos llevan a la orilla del río, que su condición de mayenco* nos obliga a descalzarnos. Dejamos este recóndito valle para ir adentrándonos en el barranco de Catieras*, por una cuesta, que le viene el nombre al pelo. Tras un pequeño portillo, nuestros pasos se dirigen ya definitivamente al ibón, que lo sorprendemos en sus cosas, sereno, apacible, algo que nos contagia generosamente.



Mallata* de Yenefrito*



Valle de Chornaleras y Tendeñera

Escuellas



            Tres horas y tres cuartos hasta aquí, y los próximos minutos los dedicamos a alimentar el cuerpo y el alma en un escenario de profunda admiración. 




            Volvemos sobre nuestros pasos como un cuarto de hora, para tomar un desvío a la izquierda, que nos encamina al siguiente objetivo, el ibón de Mallarruego*. Sobre los 2250/2300 msnm encontramos ya nieve continua, lo que ya es posible que nos haga perder la traza del sendero, debiendo continuar como se pueda por el itinerario que más convenga. La nieve no es dura, y las pendientes no son muy inclinadas, por lo que la progresión no se hace incómoda.


Desvío para el ibón de Mallarruego*



Anayet




            Finalmente llegamos a la cuenca donde reposa bajo una casi total capa de hielo nuestro ibón, que va ya desperezándose de su letargo invernal. Tras rendir los honores, media vuelta haciendo algo de circular para ir atajando, pero siempre sobre nieve. 


Ibón de Mallarruego*





            Cruzamos como podemos un pequeño barranco y nos incorporamos al sendero de Catieras, que le damos continuidad hasta el río, que volvemos a cruzar descalzos y ya, tranquilamente, otro bocado al coleto.






            Desandamos lo andado hasta el collado de Yenefrito* y nos acercamos hasta el Dedo, bueno hasta el meñique, que al grande no llegamos. Fotos de rigor, y de vuelta, hasta llegar a la pista, que tomamos a la derecha por no retroceder. 








            La abandonamos al meternos en un sendero del circuito de la peña del Saso*, que nos lleva hasta el de la Ripera*, y ya en poco, al punto de salida.






            Una intensa jornada de montaña de la buena, que se ha saldado con una duración total muy próxima a las 9 horas, recorriendo 20,8 km, y salvando un desnivel acumulado total de 1540 m D+/- (Wikiloc: 1422 m), con la altitud máxima en los 2454 msnm de un punto elevado sobre el ibón de Mallarruego.



GLOSARIO

Panticuto: gentilicio de Panticosa

Malleus: martillo, mazo, pudiéndose adaptar como mallo

Mallo: gran pináculo rocoso, generalmente de conglomerados

Rubeus: royo, rojo

Liene: roca

Fito: hincada

Mayenco: de mayo, vocablo altoaragonés para describir un río en el deshielo 

Saso: terreno arcilloso y pedregoso, planicie con piedra y tierra suelta, terraza fluvial

Zoche: derivación lejana de olla

Aulot: posiblemente derive de glot, lurte, avalancha

Ripera: del latín riparia, ripa, orilla, ribera

Forato: agujero

Diaple: diablo

Partacua: parte agua

Mallata. lugar donde se guarda el ganado

 

BIBLIOGRAFÍA

Toponimia del valle de Tena. Juan José Guillén. Institución Fernando el Católico (1981).

 

RECURSOS DIGITALES

Wikipedia     

Wikiloc  

RAE 

Fundeu 

Aragonario 

IGN 

Geamap España 

Hijo de la Tierra 




Las fotos, con sus comentarios, y el track

 

*A partir de 2250/2300 msnm se encuentra nieve de forma continua, por lo que no se garantiza que la traza se haya realizado sobre el sendero de verano.

*La publicación de las rutas, así como de los tracks, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.