domingo, 26 de julio de 2026

Sentier des Fenêtres, de altos vuelos sobre la Gave d'Ossau

 Año XV. Entrega nº 1012

IXOS MONS

Sentier des Fenêtres (1140 m)
Viernes, 24 de julio de 2026

            «A principios del siglo XX, varias compañías ferroviarias optan por la electricidad para alimentar sus locomotoras en las montañas. De hecho, la tracción a vapor no es adecuada para las pendientes pronunciadas. Estas empresas obtienen del Estado la posibilidad de construir presas en los Pirineos, poniendo así en marcha el desarrollo de obras hidroeléctricas». Société Hydro-Électrique du Midi (SHEM).


            Según informan en la web de esta filial d’Engie, tercer productor de energía hidroeléctrica de Francia, parecen ser las motivaciones que dieron lugar a la construcción de estas macro instalaciones para la obtención de este tipo de energía. Todo ello deriva en una modificación del paisaje que, entre otras cosas no menores, supone actuaciones en las laderas de los valles, cuyos fondos albergan los embalses y las centrales.



            Entre dichas actuaciones está la de acondicionar los pasos para los necesarios trabajos, tránsito de operarios, maquinarias, mercancías… La parte positiva es que nos ha quedado para uso y disfrute de los que nos gusta andar por las montañas, y cuanto más altos, mejor. Es algo muy común en muchos de los valles pirenaicos, a uno y otro lado de la cordillera.



            A uno de ellos acudimos hoy para, bueno, conocerlo y disfrutarlo. Se trata del que llaman «Sentier des Fenêtres», cuyo nombre no hace justicia de forma literal, pues lo que hace es recorrer un sendero en altura, pasando por numerosas cavidades artificiales en la roca, de modo que no sabemos si se trata de eso o de las magníficas vistas que ofrece el recorrido. 



            Para ello nos acercamos a la localidad de Eaux-Chaudes, de la Comunne de Laruns, en pleno Vallée d’Ossau, a donde llegamos tras haber saludado a su majestad el Midi d’Ossau, que nos corresponde.


Edificio del balneario de Eux-Chaudes

            O no le dan importancia a la ruta o, por alguna razón, como pueda ser la de seguridad, no la quieren publicitar, pero el caso es que no encontramos evidencia de ella en el pueblo. Gracias al track podemos localizar el arranque por una calle más bien estrecha, que nos saca de la localidad hacia una pista de tierra, dejando un área de recreo a la derecha.




            Una pista que pronto nos lleva a otra asfaltada, que seguimos hasta que desaparece el pavimento a la altura del puente sobre el barranco de Leignières. La abandonamos guiados por el anuncio de la Grotte des Eaux Chaudes, uno de los platos fuertes del menú de hoy. El tránsito, ya por sendero, se hace más íntimo con el bosque que nos acoge.



Puente sobre el barranco de Leignières


            En menos de una hora pasamos por la entrada a una cueva, por la que sale buen caudal de agua. Y en un poco más, alcanzamos la anunciada gruta que, con su amplia boca nos llama silenciosamente, algo que nos encandila nada más llegar.





            Lo del nombre debe ser para despistar, porque el agua que corre por su rugoso suelo está más bien fría. Según nos informamos, se trata de una cueva de 13 km explorados y 800 metros de desnivel ascendentes. De los 13 km recorremos los primeros 13 metros, y de los 800 de desnivel, ni uno, nos limitamos a ver la maravilla del agua caer a través de una curiosa formación de ancha estalactita. 





            Tras los diez minutos de éxtasis de rigor continuamos nuestro camino. Se llega a una construcción de las instalaciones, con una escalera de piedra a la izquierda, que invita a subirla. Invitación que aceptamos para alzarnos a una plataforma, con grandes vistas sobre el valle, con esas tres grandes tuberías que recorren la ladera, con agua de ida y vuelta en su interior.







            Continuamos, y comienzan a sucederse los tramos con exposición. Este primero, protegido con una sirga. En menos de media hora de la anterior, nos topamos con otra escalera, esta vez metálica, casi vertical y con una protección y la segunda sirga.







            En dos horas y cuarto desde el arranque empieza la fiesta. Otro de los platos fuertes de la ruta tenemos ante nosotros para tratar de digerirlo sin que se nos atragante. Unas viejas pasarelas de hierro salvan los huecos que la naturaleza decidió dejar. Lo cierto es que impresionan por su estado, pero con cuidado se pasan bien. Los travesaños están fijados sobre dos vigas laterales, y su separación no es apta para el tránsito con perros.


Comienza la fiesta







            El Midi d’Ossau parece que se aúpa para vigilar nuestros movimientos y venir presto en nuestra ayuda si fuese necesario, pero no le molestaremos. Se terminan las pasarelas, y aunque ya en tierra firme, no dejan de sucederse tramos con una considerable exposición hacia unos abismos que preferimos miren hacia otro lado y no nos persigan visualmente.



            El sendero termina en lo que parece una trocha de madera, donde nos abrazamos al GR 10, o Gran Travesía de los Pirineos que, en 42 etapas, 882 km y 51 410 m de desnivel, recorre la vertiente francesa de los Pirineos. Desde luego, no aspiramos a tanto, siendo un corto tramo de la etapa 31 por el que transitamos.



            Entrados en el Forêt de Herranar, en poco ya encontramos otro de los platos fuertes. Nos está gustando este menú. Se trata de la cascada que el barranco de Soussouéou nos ofrece y con la que salva el desnivel. Tras acercarnos unos metros para hacerle una visita, regresamos al sendero, donde encontramos instrucciones para los barranquistas que deseen seguir el cauce.




            Cruzamos el puente y continuamos por la Corniche des Alhas, protegida con una cadena de reciente instalación. Encontramos la señalización del final de Sentier des Fenêtres, y seguimos por el bosque. Damos con la pista du Piet, que tomamos a la derecha, abandonando el GR 10, que vaya o venga, según le dé, a Gabas, para recorrerla unas decenas de metros, hasta dejarla para continuar por un sendero a mano izquierda.










            Un sendero que en un par de ocasiones se asoma a la pista, sin tocarla, y que en la primera de ella volvemos a encontrar señales rojiblancas de que estamos en el GR 108* o Chemin d’Ossau, una variante del Camino de Santiago, que va desde Sainte Colome, próximo a Arudy, hasta el Col des Moines, que muga con Astún, cercano al Puerto de Somport, donde se une a la Vía Tolosana, desde donde se le conoce como Camino de Santiago Francés por Aragón. Tiene 47 km y salva 2679 metros de desnivel.





            Volvemos a salir a la pista que, en poco, nos hace pasar junto al Pont du Hourcq, que dejamos a la izquierda para continuar pasando por unas granjas y seguir ya de nuevo en terreno boscoso que, por sendero, pronto maridamos con el río, la Gave d’Ossau, que baja vibrante invitando al baño, que resistimos.


Pont du Hourcq




            Se pasa por una zona de escalada en bloque, y se llega ya a sitio más civilizado, cruzando un pequeño barranco y un puente de madera sobre las tres grandes tuberías, tras de lo cual avistamos ya la central hidroeléctrica, al lado de cuya verja transitamos hasta cruzar el río en la zona de Miégebat, donde los bañistas disfrutan de sus aguas.








            Una zona recreativa nos da paso al tránsito por la D134, por la que circulamos con cuidado algo más de 100 metros, dándole esquinazo por un sendero a mano izquierda, que seguimos hasta toparnos con la carretera local de Goust






            Aquí nos despedimos del GR 108, que baja del pueblo, mientras que nosotros recorremos los 300 metros en descenso hacia la general de nuevo que, en otros 500 metros más, justo antes de un puente, dejamos para, entre unas casas, seguir por el sendero.





            Una cascada nos refresca la piel y la vista, y enseguida el piso de tierra se convierte en pavimento, anunciando la llegada a las proximidades del pueblo, al que accedemos a través de un puente metálico, que nos deja a las puertas del edificio del balneario.







            Estos últimos tramos de carretera, acompañados de un sofocante calor, no han supuesto un valladar para dar un sobresaliente general a una peculiar ruta con varios puntos de interés, a la que le hemos dedicado 6 horas y 50 minutos, recorriendo 16,5 km y salvando un desnivel de 685 m D+/- (Wikiloc 494 m D+/-).


Imagen del interior de la cueva, facilitada por Diego


RECURSOS DIGITALES

Las fotos del autor, con sus comentarios, y el track

 

 

*El tramo del Sentier des Fenêtres con pasarelas de hierro no es apto para perros.

*La publicación de la ruta, así como del track, constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.