jueves, 25 de junio de 2026

Faja de la Peña Oroel, cinturón de roca y bosque sobre los abismos del Campo de Jaca y Soduruel

 Año XV. Entrega nº 1011

IXOS MONS

Faja de la Peña Oroel (1769 m)
Lunes, 22 de junio de 2026

            «Por su situación. Por su localización. Por su ambiente. Por formar prácticamente parte de los alrededores de una ciudad. Por sus caminos. Por su historia dentro de la Historia. Por sus leyendas. Y hasta por sus ruinas, Oroel siempre ha formado parte de la vida de esta ciudad». Agustín Faus (1926-2020).


Agustín Faus, de su web

            En el año del centenario de su nacimiento, cabe rendir un pequeño homenaje a este gran montañero y prolífico divulgador con más de 40 libros publicados que, nacido en Barcelona, pasó gran parte de su vida en Jaca y su entorno. De uno de ellos, dedicado a la Peña Oroel, extraemos la cita de cabecera.


Con Agustín Faus, en la firma de su último libro en febrero de 2013

            Hombre sencillo, amigo de sus amigos, coincidimos en la presentación de su último libro La larga excursión, en 2013, del que nos dedicaba un ejemplar y, tras su fallecimiento en 2020, le ofrecíamos un pequeño recuerdo.


Dedicatoria del libro La larga excursión

            A su querida Peña Oroel, querida también por todos, acudimos de nuevo, y van unas cuantas veces, para alzarnos a su Cruz, que le suma 8 metros de altura a sus 1769 msnm., y que tiene una especial relevancia personal para uno mismo.


Pedro Expósito oteando

            Y lo hacemos, acompañado de Pedro Expósito, todo un referente y gran amante de las montañas que, como pocas que quedan ya, con su mirada romántica, tiene un exquisito trato con ella debido a su larga trayectoria docente, sabiéndole sacar lo mejor de sí misma.


Campo de Jaca desde la faja*

            ¿Y por qué nos lo hemos buscado de aliado en esta ocasión? Por su gran conocimiento, como uno de los precursores que fue, de esta ruta que estamos a punto de hacer, confesando que con gran expectación y un cierto grado de incertidumbre por saber si vamos a estar o no a la altura.


De la Red Natural de Aragón

            El sinclinal colgado de la Peña Oroel, formado por conglomerados provenientes de sedimentos de hace 35 a 20 MM de años, ha entrado a formar parte del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel por Decreto 13/2007, que da protección a 9514 ha. Declarado originalmente como Sitio Natural en 1920, es el tercer espacio natural protegido de España, tras el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga (hoy Parque Nacional de los Picos de Europa) y el Parque Nacional de Ordesa (hoy Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido), ambos en 1918.


Progresando por la faja*

            Aprovechando tramos de una faja* natural, a base de viajes y voluntad, negociando con la vegetación, y al dictado de la roca, completarían hace décadas un cinturón que rodea la peña desde la fachada norte hasta el espolón noroeste, siguiendo por la vertiente oeste, desvirtuada hoy en día por el desprendimiento que hubo en septiembre de 2017. Se continúa introduciéndose por las entrañas de unos mallos* al SW y aparecer en la ladera sur, subiendo por ella hasta la Cruz.


Debido a la falta de tránsito, el negociar con la vegetación es constante

            El hecho es que está ahí, y tras haber hecho en alguna ocasión la vía Mayencos, que faldea la cara norte y sube directa a la cima, tenía más que curiosidad en conocer este cinturón al completo. Pues ahí vamos.


Parador de Oroel, a la espera de mejor vida

            Siete y cuarto de la mañana, Parador de Oroel con un solo coche, que pronto nos cruzamos con sus dos conocidos ocupantes que bajan ya corriendo. Subimos tranquilamente hasta la curva 28, donde abandonamos la ruta normal para meternos a la derecha, por una entrada disuasoria por lo vestido que está el terreno.


Sendero normal de subida a la Cruz, sometido a una gran carga


            Se va alternando nuestra pelea particular con los arbustos y los troncos cruzados, con la aproximación a la roca por terreno más despejado, y que nos va dejando ya ver el abismo a nuestros pies. Unas viejas cintas colgadas van confirmando nuestra ruta, casi como única orientación.  








            Cruzamos un gran diedro con visos de ruta de escalada. A los cincuenta minutos de abandonar la ruta normal, en unos pasos más comprometidos encontramos el primer pasamanos, sujeto a uno de esos clavos «P» de los que se usaban hace décadas para escalar, mucho antes de inventarse la escalada deportiva.


El gran diedro


El Parador desde las alturas

Pasamanos de protección



            Seguimos adelante, combinando lo que podría parecer un estrecho sendero, con otros tramos de difícil definición. A los veinte minutos de ese primer pasamanos encontramos el segundo, y a los diez minutos de este último, el tercero. Diez minutos más y nos incorporamos a la vía Mayencos, justo en el punto de la salida de la corta chimenea (IIIº), varias veces recorrida.






Incorporación a la vía Mayencos a la salida de la chimenea

            Los abetos, rotos de dolor, se van sucediendo y cruzando en nuestro camino. Diez minutos recorriendo esa vía Mayencos, cuando dejamos que vaya subiendo ya hacia su destino, la Cruz de Oroel, mientras nosotros continuamos fajeando* la peña. Un par de enormes abetos, vivos de momento, sirven de referencia en nuestra ruta.



Dejamos la vía Mayencos



            Otros dos tramos protegidos con pasamanos median hasta nuestra llegada justo debajo del espolón NW, por el que discurre una mítica vía de escalada, la Montaner-Rabadá, abierta en 1961 por ambos ilustres escaladores, con 7 largos en 220 metros, de 6B (IV+/A0 obl.), y que detallaba Adriano Cofreces «Pincho», en elDiario.es. 



Espolón noroeste

Imagen de Adriano Cofreces para elDiario.es


            El jaqués Rafael Montaner (1932-1997) fue un destacado escalador en esa «Edad de Oro del Pirineísmo», pero también fue periodista de montaña. Dejaría detallada descripción de la apertura de la vía, en el boletín de Montañeros de Aragón nº 64 (abril-junio 1961), del que extraemos un párrafo concerniente al paso de la vía por nuestra ruta:


Rafael Montaner, por Christian Ravier para elDiario.es

            «Otro extraplomo* nos forzó a salirnos a la pared, esta vez a la derecha, por donde tras salvar un par de panzas pequeñas, alcanzamos una gran faja que cruza las paredes norte y oeste, a dos tercios de la altura. Allí descansamos un buen rato, sabiendo que de la cima solo un trozo corto de pared nos separaba, a la que además se le veían posibilidades de ataque por varios sitios».


Alberto Rabadá, en mntnfilm.com

            De Alberto Rabadá (1933-1963), ¿qué decir? Gran aperturista de vías de escalada de dificultad, fallecido en la Norte del Eiger, junto con su compañero Ernesto Navarro, por agotamiento y frío, el 15 de agosto de 1963, ingresando desde entonces en la legendaria lista de alpinistas aragoneses.



            Después de tres horas y media desde el arranque, de las que dos y media han sido de faja*, son reflexiones que hacemos en esta cómoda plataforma mientras reponemos algo de fuerzas para continuar. Se puede decir que hemos concluido el tramo de la cara N, cuando continuamos por la W, con esos pequeños mallos* a la vista, y volviendo a combinar zonas cerradas por la vegetación con otras más despejadas. 




            Es verdaderamente aterrador el estrago que hizo un gran derrumbe de rocas, algunas del tamaño de un autobús, en septiembre de 2017, zona por la que pasamos conteniendo la respiración. Tras de ella, se va abriendo una gran brecha entre los mallos*, por la que nos metemos. 




            Comienza un empinado ascenso con un par de tramos protegidos con pasamanos, hasta llegar a una zona vegetada, un pequeño valle, un pequeño paraíso escondido, que nos da paso ya a la roca, donde encontramos una pequeña y evocadora cueva, donde destila humedad.






San Juan de la Peña, San Salvador y Cuculo, con el valle de Atarés

Corona del Rey, dándolo todo en su única floración






            Volvemos a tomarnos un respiro desde esta atalaya ubicada ya en la vertiente sur, aunque con la vista limitada por esos mallos*. Salimos de la cueva, con una cierta exposición, amortiguada por otro pasamanos, el octavo y último. Una diagonal empinada, que nos saca ya a la despejada ladera sur, aunque colonizada por los erizones, tan preciosos floridos, pero no tan simpáticos cuando tienes que cruzarlos.





            Bueno, en cuatro pasos vemos ya asomar la Cruz, a cuya base llegamos al cabo de cinco horas, de las que cuatro han sido disfrutando por esta inédita ruta. La espesa calima que nos envuelve estos días impide ver con claridad el horizonte 360º, pero como nos lo conocemos de sobras, es fácil reconocer las montañas.







            A partir de aquí, descenso por la ruta normal hasta el Parador, pasando por todas y cada una de las 33 curvas, con mención especial a la 28, donde cerramos la circular al cabo de cuatro horas y cuarenta minutos de haberla abierto.



            Una actividad distinta, otra forma de llegar a la Cruz fajando la Peña Oroel por sus caras norte, oeste y sur, ruta a la que le hemos metido 4 horas de faja*, y en total 6 horas y 10 minutos, para recorrer 7,8 km, y salvar un desnivel acumulado 680 m D+/- (Wikiloc: 600 m D+/-), alcanzando la altitud máxima en los 1769 msnm de la Cruz de Peña Oroel.



GLOSARIO

Mallo. Gran pináculo rocoso formado, generalmente, de conglomerados 

Fajear: De faja, sendero colgado

Extraplomo: Tramo de una pared de escalada con inclinación negativa

 

BIBLIOGRAFÍA

Peña Oroel. Agustín Faus. Ed. Montañas y Hombres (2006) 

Rabadá-Navarro. Alberto y David Planas. Ed. Barrabés (2002)

La larga excursión. Agustín Faus. Ed. Pirineo (2013)

 

RECURSOS DIGITALES

Agustín Faus  

Red Natural de Aragón 

Aragón  

El Diario.es 

Mntnfilm  

Wikipedia     

Wikiloc  

RAE  

Fundeu 

Aragonario 

IGN 

Geamap España 

Hijo de la Tierra 




Las fotos del autor, con sus comentarios, y el track

 

*Desde el Parador de Oroel hasta la curva 28 y todo el descenso desde la Cruz hasta el Parador discurre por la vía normal. 

*Desde la curva 28 hasta la Cruz, la ruta discurre por una faja, con tramos con vegetación sin sendero delimitado y con dificultad de paso, y otros despejados con gran exposición. 

*Se cuentan hasta 8 tramos protegidos con pasamanos, para lo que se aconseja el uso de baga, cabo de anclaje y mosquetones de seguridad, además de cuerda y casco.

*La publicación de la ruta, así como del track, constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.