viernes, 26 de mayo de 2017

Torre de Puerto Pinar, el techo del Bajo Martín

IXOS MONS
Torre de Puerto Pinar (977m)
Domingo, 21 de mayo de 2017


            No nos podemos ir de estas tierras del Bajo Martín sin verlas desde arriba, desde lo más alto, desde los casi mil metros que mide este monte más los diecinueve de su torre de vigilancia. Pero no sólo da de sí para divisar esta comarca, no, sino que debido a su situación estratégica se puede hacer sobre otras tres, la de Cuencas Mineras (Muniesa), y las muy próximas de Campo de Belchite (Lécera) y Andorra (Alacón y Ariño). La muga con Muniesa pasa por la loma del llamado Puerto Pinar, que participa de ambos municipios, y aunque justo la torre está en Muniesa, estamos en los Puertos de Albalate, y en consecuencia en lo más alto de esta comarca. A pesar de ser un punto tan concreto, la gran red de pistas agrarias y forestales que hay en estos montes es tal que de haberlo hecho, no nos hubiera sido fácil llegar hasta él.

Mapa que consultamos con Paco

Mas del Temprano, donde no se armoniza la arquitectura
           Traíamos ya algo estudiado sobre mapas, pero con pinzas. El encuentro que tuvimos ayer llegando al Atalaya con Paco, un APN de Albalate, fue muy esclarecedor, porque nos dio indicaciones, pero por lo que se ve, no fueron suficientes, porque hoy, tratando de encontrar en Albalate del Arzobispo el arranque de la pista para dirigirnos a nuestro objetivo, nos volvemos a topar con él. Si el encuentro de ayer supuso un sustancial avance sobre nuestra información, el de hoy no lo podemos calificar de otro modo que providencial, ya que se apiada de nosotros y prefiere acompañarnos, intuyo, que venir a buscarnos si nos perdemos. Ya no es que posiblemente no hubiéramos llegado, sino que a la vista de cómo se ha desarrollado la mañana, diríamos que casi, casi, imposible, porque si en el mapa hay una auténtica maraña de pistas, por la que fuimos ni siquiera aparecía.

Balsa de La Zarza

Fuente de LaZarza
           Bien. Nos centramos. Con Paco, Rafa, David y José Ignacio, comenzamos. Albalate del Arzobispo. Carretera A-223 dirección Lécera, PK 35, gasolinera PetroTer. Por detrás de ella sale una pista que por entre agostados campos de cereal primero y polvorientos almendros después, se va dirigiendo hacia el pinar, dejando a uno y otro lado masías, unas arregladas y otras ruinosas. Al cabo de algo más de 9 kilómetros llegamos a un paraje denominado La Zarza, con merendero, balsa y fuente, de la que se dice es la única con agua continua durante todo el año en estos montes. Buen punto de abastecimiento de agua para la lucha contra incendios. También hay una caseta, de titularidad municipal, en la que se pueden organizar encuentros de amigos, previa autorización y pago de su uso, claro.

Casetas entre los olivares

Alto en el camino
            Aunque continuamos en vehículos, disponiendo de más tiempo, una buena opción es dejarlos aquí y llegarse andando hasta la torre, ya que el camino empieza a ser ya más agradecido entre el pinar, y menos apto para los rodantes. Campos de olivos, cuidados y no, se van sucediendo a ambos lados, así como las casetas correspondientes. Estamos en una zona ya alejada de Albalate, y en los tiempos en los que todo el monte se trabajaba, en épocas de más faena no era productivo subir y bajar todos los días. Pero no todo ha pasado a mejor vida, que también encontramos terrenos para explotación trufera.

Salvando el paso

Valdelaclocha
            Conforme se va cogiendo altura se va ya entrando de lleno en el pinar. Un pinar castigado por el muérdago, una planta semi parásita con diversas propiedades medicinales y asociada a antiguos ritos mágicos. Pero sea o no sea, lo cierto es que se merienda al pino con patatas, dejando tan extenuados a algunos ejemplares que no se tienen en pie, como los que nos encontramos cruzados en la pista, que tenemos que sortear por un paso alternativo, no sin antes dar un repaso a algún tocón demasiado prominente para la furgoneta.

Grandes cortafuegos que suelen dividir términos

Debatiendo entre papel y tecnología
            Dejando arriba a nuestra izquierda el Cabezo del Grillo, inicialmente objetivo de hoy, vamos subiendo por la Valdelaclocha, hasta alcanzar el camino Bajo del Puerto, que en un intento de acercarnos con el todo terreno hacia la torre, finalmente desistimos al estrecharse la pista imposibilitando el paso. La tenemos a la vista, pero aún hay un buen tramo de bosque, intuimos que impracticable. De modo que marcha atrás hasta ese mismo punto, desde donde seguimos por el camino Bajo del Puerto hasta que se convierte en camino Alto del Puerto, junto al mas de la Cantera, donde lo dejamos, tomando un desvío a mano derecha que nos va a ir subiendo a lo más alto de la loma, que juguetea con los límites municipales. De Albalate, hemos pasado a Ariño, tocamos un rincón de Alacón, Ariño de nuevo, donde está el vértice geodésico del Servial (952 m), Muniesa, donde a caballo con Albalate tenemos esta torre de diecinueve metros.

Vértice geodésico del Servial, a nuestro paso hacia la torre

Con José Ignacio en la torre
            Dando un paso más hacia levante de la caseta estamos en el punto más alto de Albalate del Arzobispo y de su comarca, el Bajo Martín. Una torre que tiene proyectada ya otra de sustitución y que estará suponemos a expensas de disponibilidad presupuestaria. Tiene tres pisos, nos conformamos con subir al primero, es suficiente para ver la extraordinaria panorámica que se ve a los 360º sobre las cuatro comarcas antes mencionadas.

Torre de Puerto Pinar

Amplias panorámicas desde la torre
            Como estamos más cerca de Alacón por otro itinerario, optamos por seguirlo a la vuelta, despidiéndonos de Paco y de su buena, qué digo buena, excelente obra del día. Paco nos ha ido diciendo que hay senderos antiguos para llegar hasta la torre, pero que están totalmente perdidos, teniendo que hacerlo por las pistas, y en nuestro caso en vehículos. Desde la gasolinera hasta la torre hay los nada despreciables más de 23 km, pero planteándolo desde La Zarza, ya se quedan en algo menos de la mitad, saliendo de ese modo unos 24,4 de ida y vuelta, con un desnivel acumulado +/- en torno a 560 metros, que bien se pueden hacer en unas siete horas.



Cabecera del barranco del Mortero
            El regreso pues, lo hacemos directamente por el camino de Albalate del Arzobispo, aunque en dirección contraria, para salir a la carretera TE-V 1101 de Ventas de Muniesa a Alacón, para detenernos en un punto próximo al PK 9 y admirar la cabecera del barranco del Mortero, otra de las depresiones geológicas de estos lugares, que también alberga pinturas rupestres, y por el que circula el PR-TE 114, asociado al GR 262 que abraza al río Martín desde su nacimiento en las Parras de Martín hasta Albalate del Arzobispo, recorriendo casi 100 kilómetros, gran parte de ellos por el Parque Cultural del Río Martín.
  





Track. Albalate – La Zarza:   https://www.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17929723
Track. La Zarza – Torre:        https://www.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17929758

Plana de la Balsa, sobre el mirador de la Sierra de Arcos

IXOS MONS
Plana de la Balsa (829m)
Mirador Sierra de Arcos (800 m)
Domingo, 21 de mayo de 2017



            Otra nueva ruta por los dominios de la Sierra de Arcos, que está dando mucho de sí. Esta vez por Ariño y sus alrededores, una tierra que muestra sus profundas y sufridas entrañas, donde una gran paleta de policromía atrae la mirada del visitante. Pero antes… no podemos pasar tan cerca de un prodigio geológico de altísimo nivel sin entrar a conocerlo de primera mano. Estamos en una tierra llena de contrastes, humilde, callada, anodina en apariencia, pero deseosa de ser descubierta porque no se arredra en hacerte partícipe de lo mejor de sí misma.

Sima de San Pedro

Impresionante
            Hablamos en este caso de la Sima de San Pedro, fenómeno de origen kárstico único en Europa. Si no fuera por las rugosidades propias de la roca se podría decir que constituye un cubo casi perfecto, de 100 metros, aproximadamente de lado. De un altísimo valor ecológico, es un reducto de biodiversidad. Está situada en un entorno en el que todo habla del santo clavero celestial, la ermita, la sima, el poblado íbero… algo que nos inspira a pensar el gran poder telúrico sin par de estos lugares, y que el poder religioso imperante en la época ha monopolizado rebautizándolo. Hasta Calapetre se nos antoja topónimo relacionado (cabeza de Pedro?). Sí, Calapetre de las Brujas, envuelto en leyendas de aquelarres… cuando el río suena…

Poblado íbero del cerro de San Pedro

Camino de Arcos
            Bueno, tras este paréntesis nos encaramos a nuestro objetivo de hoy, que como algunos otros deja el protagonismo a la ruta. Con el amigo Rafa nos dirigimos a Ariño, entrando por el puente sobre el Escuriza. Partimos de la calle las Minas, por el camino de Arcos, cara vista a su valle. En plena Sierra de Arcos ya tenemos desbrozado un sendero, que va a ser señalizado próximamente como Sendero Turístico de Aragón, con el número PR-TE 92. Unas oportunas brumas cubren las enormes simas de las minas a cielo abierto, confiriéndoles un halo de misterio. Como a algo más de un kilómetro el sendero se bifurca, debiendo permanecer fieles al que llevamos por el valle principal, al que nos uniremos al regreso por el que parte a la izquierda, que se mete hacia el barranco de La Francisca, que nos espera a la vuelta.

Misterio en las minas

Balsa de la Plana de la Balsa
            Un corral espaldado de gran tamaño marca el acceso a lo alto de esta loma, en la que hemos de buscar su mayor altura, que encontramos junto a las ruinas de otro de los corrales que antaño poblaban estos montes. Nos incorporamos al sendero y pasamos por la balsa que le da nombre al entorno, Plana de la Balsa, un pequeño depósito entre yesos. Venimos por el llamado Camino de Arcos, y seguimos por él hasta algo más de cien metros, cuando damos un giro brusco a nuestra izquierda, adquiriendo franca dirección norte, para dirigirnos ya hacia el lugar idóneo para instalar un mirador, como así va a ocurrir ahí, al filo de la curva de nivel de los 800 metros, porque las vistas que nos ofrece sobre toda la amplia cuenca del Martín son extraordinarias, algo que pensarán también las decenas de buitres que se solazan por debajo de nosotros aprovechando las térmicas de la mañana.

Vistas desde el Mirador de la Sierra de Arcos

Descendiendo por el barranco de La Francisca
            Volvemos sobre nuestros pasos como algo más de cuatrocientos metros, para dejar el camino de ida y desviarnos a la derecha, para meternos por el barranco de La Francisca, que con gran esfuerzo intuimos fue aterrazado en un pasado labriego, dejando testimonio de lo que fue. Este barranco hace un amplio giro a la derecha, y lo abandonamos en un alto para incorporarnos al sendero de subida, en el que nos detenemos al pasar junto a unas grandes rocas verticales, o casi, ante la llamada de atención de unos relieves en forma de conchas marinas, donde está escrita la convulsa historia de los lechos oceánicos a los que pertenecían.


Ariño, con su Atalaya

Con una espléndida imagen del pueblo, custodiado por su Atalaya, llegamos al mismo, tras haber recorrido 9,5 km en 2h 55’ de tiempo total, del que 2h 20’ han sido en movimiento, con un desnivel acumulado +/- de 400 metros, en una ruta que sin duda merecerá la pena volver con calma cuando esté señalizada, momento que se podrá aprovechar para visitar el Museo Minero y/o Valcaria, sede de Dinópolis, donde podremos conocer la historia… y más allá.







jueves, 25 de mayo de 2017

Escoz, el vigía de Alacón

IXOS MONS
Escoz (879m)
Sábado, 20 de mayo de 2017



            Aún aprovechamos la tarde para visitar otro de los montes de esta columna vertebral que es la Sierra de Arcos, aunque en este caso, en la vertiente de la comarca de Andorra, y lo hacemos acercándonos a uno de los emblemáticos de Alacón, compartido con Oliete. El Escoz, que en algún momento de las eras geológicas truncó su carrera y prefirió quedarse tumbado, llevando grabadas en su piel esas estrías de conchas marinas que trajo consigo. Así es que con los amigos Rafa, David y José Ignacio, más el concurso de Vicente nos dirigimos a él en una estupenda tarde de sábado.

PR-TE 114, señalizado como Sendero Turístico de Aragón

Inicio de la ruta, junto a la parroquial
            El PR-TE 114, en sus poco más de 16 kilómetros recorre un itinerario plagado de sorprendentes rincones con profundos barrancos dotados también de pinturas rupestres. Con un extremo en Oliete, a su paso por Alacón, concretamente por la parroquial de la Asunción, junto a la que hay un mirador interpretado, nos unimos a este Sendero Turístico de Aragón para ir bajando por la zona de bodegas hasta la parte baja del pueblo, donde las eras y sus casetas se consumen en su agonía.

Lavaderos de Alacón

No quedan muchas como ésta
            El camino baja a la zona de las huertas, con algún testimonio todavía de este oficio. Merece la pena detenerse en los lavaderos, recientemente restaurados, y al poco en la balsa de San Miguel, que toma el nombre de la ermita aledaña. Aquí, un gran panel de la ruta del barranco del Mortero y Cerro Felío nos ilustra sobre los muchos puntos de interés que contiene, por su orografía y su historia. Continuamos por la pista, pasando por el Bolar, un pequeño oasis entre el monte bajo y los yesos. Donde se desparrama el barranco del Mortero encontramos las ruinas de un corral, que llaman de la Cañada Blanca. 

Ermita y balsa de San Miguel
Hitos por el sendero
            Adentrándonos en el bosque, la pista termina a los pies de este monte, donde dejamos el vehículo y comenzamos su ascensión, que discurre por estrecha senda, pero marcada con hitos. Una senda que va coqueteando con el recto límite entre Alacón y Oliete, por cuyo término finalmente se decanta al llegar a un altiplano, desde el que descuelga una gran vaguada en otro tiempo explotada para menesteres agropecuarios. Disfrutamos un buen rato de la tarde desde el vértice geodésico, que apunta sobre la parte más alta de este monte, y que nos ofrece unas vistas extraordinarias sobre toda la redolada.

Vicente y Rafa, dos amantes de estos montes

Torre de los Moros
            Con las mismas, vamos bajando para regresar a Alacón, una población de la comarca de Andorra-Sierra de Arcos que, como muchas del entorno luchan por sobrevivir. Un pausado paseo por su casco urbano nos hará saborear los valores tradicionales que siempre han caracterizado a estos pueblos, sostenidos por una generación cada vez más envejecida con la que se irá una página de nuestra historia reciente. Con identidad propia, encontramos los restos de la Torre de los Moros, o Torre Vieja, sin una fecha definida de construcción pero que lo fue entre los siglos IX y XII, es lo más visible del conjunto formado además por palacio y mezquita. Considerado como castillo de Bien de Interés Cultural, dicha torre ha sufrido, y lo decimos con toda la intención, varias restauraciones en estos últimos años. Bajo ella se extiende la ermita del Calvario, y muy próximo el Museo del Molino, que muestra el proceso de obtención del aceite de oliva, tan afamado en su tiempo como el vino, que queda demostrado por los cientos de bodegas excavadas en el cerro sobre el que se sustenta la población.

Auténtico

            Así damos por terminada esta jornada por entre montes de la Sierra de Arcos, entre las comarcas del Bajo Martín y Andorra. La ruta de Escoz la hemos hecho apoyados por un rodante, pero calculamos que sus 12,2 km de ida y vuelta y los 425 metros de desnivel acumulado +/-, nos pueden llevar entre 3 horas y media y cuatro. Un paseo a realizar en cualquier época del año, salvando la temporada de más calor.
  




Atalaya, junto a los Estrechos de Albalate

IXOS MONS
Atalaya (753m)
Sábado, 20 de mayo de 2017



            Lo que tienen las comarcas no demasiado montañosas es que las alturas están en zonas próximas, de modo que aprovechamos la mañana, y al volver de Valdoria-La Silleta-Cueva Negra, con los amigos Rafa, David y José Ignacio, nos vamos a por el siguiente monte, que aunque aparece en los mapas como Atalaya, localmente se le conoce como el Cerro de la Bandera, por su implicación en la contienda civil, pero nosotros preferimos dejar esto como anécdota y seguir llamándolo por su nombre oficial.

Casa Roya, al comienzo de la ruta

Corral de los Cocas, donde dejamos el vehículo
            Junto al PK 28,3 de la A-1401, un poco antes del Santuario de Nª Sª de Arcos, declarada BIC en 1983, sale una pista, en la que primero nos encontramos la Casa Roya, y luego unas antiguas minas, unas de arcilla primero y las de carbón, de Carmona, después.  Pasamos por el cruce del camino que baja a los Estrechos de Albalate y seguimos hacia la partida de Ortas, llegando hasta el corral de los Cocas, donde dejamos el vehículo, a unos dos kilómetros desde la carretera. Aquí topamos con un APN que nos saca de una confusión que, sin habernos percatado todavía ya llevábamos encima. Nos indica la mejor subida a este monte, que como los de escasa entidad carecen de sendero para subirlo. También nos da indicaciones para uno de los de mañana.

Merendero, donde nos incorporamos al STA GR 262

Marcas del GR 262, a su paso por los Estrechos
            Efectivamente, tras bordear unos campos labrados, nos encaramamos a una loma que nos lleva, entre arañazos y más arañazos, hasta el vértice geodésico, desde donde se tienen unas vistas que hacen honor a su nombre, Atalaya. El descenso lo hacemos por el mismo sitio, o parecido, hasta alcanzar el vehículo, con el que nos bajamos hasta el cruce de los Estrechos, donde salvo el conductor, echamos pie a tierra para tomar este itinerario de bajada. Comienza por un fuerte descenso para llegar al barranco del río Martín, donde lo primero que nos encontramos es un pequeño espacio de merendero, donde nos encontramos las primeras marcas del GR 262, que marcado como Sendero Turístico de Aragón, cubre un tramo de especial interés sobre el río, pasando por cantidad de abrigos con vallas que protegen las pinturas rupestres localizadas en ellos.

Zona con profusión de abrigos y pinturas rupestres

Indicaciones del STA GR 262
            Estas pinturas prehistóricas, declaradas Patrimonio de la Humanidad, son el principal argumento para hacer acreedor a este espacio del título de Itinerario Cultural Europeo, estando enclavado en el Parque Cultural del Río Martín. Nos incorporamos al sendero, que tiene su réplica en el otro margen del río, pudiéndose hacer una circular desde el puente del Batán hasta aquí, incluso alargarla hasta la Central Hidroeléctrica de Rivera, aguas abajo. El tránsito por el sendero se efectúa a gran altura, y paralelo al río, hasta encontrarnos con un gran entrante que forma un espectacular circo formado por grandes paredones repletos también de abrigos, y que una vez recorrido nos permite volver al barranco de los Estrechos, por el que continuamos hasta dar con la salida, al cabo de una hora, en el puente Batán, sito en la A-1401 junto al PK 30, sobre el propio río Martín, donde termina nuestra ruta.

Puente del Batán

            Una ruta que hemos recorrido parcialmente en vehículo dado el escaso interés de caminar por según qué recorridos, pero que con calma se puede hacer, ya que sale una distancia inferior a los 12 km, calculando que se podría hacer en unas 4 horas, saliendo un desnivel acumulado +/- de 680 metros. De cualquier manera, lo que no se puede perder es el recorrido a vista de pájaro por el río Martín en los llamados Estrechos de Albalate.