lunes, 15 de octubre de 2018

La Collarada, por la vía Russell

AQUERAS MONTAÑAS
La Collarada (2883 m)
Sábado, 13 de octubre de 2018



           Hay artistas que dicen que a pesar de llevar décadas haciéndolo, aún sienten un cosquilleo en el estómago antes de salir al escenario. Mucho menos que ellos… bueno, en realidad nada de artistas nos sentimos, pero hay que confesar que sí que nos parecemos en lo del cosquilleo. No sé, quizá porque el escenario es más grande, que lo es, quizá porque cada día es una obra nueva, que lo es, máxime cuando se interpreta por distinto itinerario, no sé. Sin espectadores, sin aplausos… o quizá sí. Bueno, el caso es que en cada despertar de cada madrugón de cada jornada de montaña, se nos viene lo mismo a la cabeza, eso de que “… vaya sobo que tenemos por delante… y qué bien nos vamos a sentir cuando esté hecho… ojalá llegara ya ese momento…”. Pero no, ese momento no llegará si no se gana, y esa es la magia de la montaña, hay que pasar por ese trance, hay que quererlo, hay que vivirlo, hay que disfrutarlo, hay que compartirlo. Pura magia.

Oscuro arranque de la jornada

Una pausa tras duras rampas
            Vamos a ello. En este mundo de las montañas, la familiaridad con ellas contrae un puntito de riesgo, parece que como están cerca, como las vemos todos los días, pues eso, que nos van a tratar mejor que a otros. Nada más lejos de la realidad. En la montaña NO HAY QUE RELAJARSE NUNCA. Creemos que es un acto de soberbia el pensar que conocemos la montaña. Nuestro acercamiento a ella debe estar colmado de humildad y con predisposición siempre para aprender cada día de ella, porque nunca es la misma… tampoco nosotros, y esa simbiosis hay que construirla cada día, ese maridaje hay que currárselo cada una de las jornadas que a ella acudimos, y no pensemos que por haberla tratado ya va a ser más fácil.

Ya se deja ver la montaña

Por el bosque, a media luz todavía
            En esta ocasión, y como colofón a una buena temporada estival de montaña, el CP Mayencos, con 17 de sus miembros, ha vuelto a subir a la Collarada, la reina del lugar, la joya de la corona de Ip. Hollada en las cuatro estaciones, familiar, cercana, conocida creemos, pero como las personas, tiene sus recovecos, tiene sus aspectos más íntimos que hay que escudriñar. De modo que ahí vamos, a uno de ellos, a la vía Russell, ese conde que anduvo y anduvo por los Pirineos.

Pasos de ballet, ya con luz

... y sigue y sigue...
            En esta época del año, y ante una vuelta de tal tamaño, hay que ganarle la partida al alba, al menos por una hora, así es que ahí estábamos, a las 7 de la mañana, los 17 mayencos en el puente de arriba de Canfranc, donde arranca el sendero de la Besera para ascender al ibón de Ip. Un tramo de camino común a la vuelta, pero solo algo menos de media hora, porque hay que tomar el desvío que marca nuestra ruta. Una vez que te atrapa ya no te suelta, conoce tu firme decisión de recorrerlo y sabe que no te vas a echar atrás. Apuesta fuerte pues, desde el principio comienza a empinarse.

Primera vuelta de otoño

Uno de los pasos, quizá el más comprometido
            El amanecer deja al descubierto negros nubarrones que acechan, pero esperamos que no pase de ahí si hacen caso a las predicciones, que los sujetan otro día más. Lo que también deja al descubierto el orto son unos grandes patios, creando ya ese ambiente de alta montaña que nos va a acompañar todo el día. Se van intercalando los tramos de trepada por las rocas con los tranquilos por el bosque, cuyos claros nos permiten ampliar las vistas hacia ese barranco de Ip, o hacia el valle del Aragón al que vierte.

Tramo de afilada arista

Última canal antes de llegar a los "llanos"
            En hora y veinte desde el desvío alcanzamos una canal, dotada de sirga, que nos saca ya de este terreno disfrutón y aéreo en ocasiones, para situarnos ya en los llamados “llanos de los Campaniles”, que nos creemos lo de los Campaniles, porque estamos debajo, o al menos eso suponemos, ya que están con la cabeza entre las nieblas. Lo de los “llanos”, no, eso no nos lo creemos tanto. Suponemos que es una forma de diferenciarlo del terreno que hemos dejado atrás que, claro, es menos llano… mucho menos llano. Bien, a partir de aquí hora y media más de tránsito por las faldas de esta gran montaña, con el crujir bajo nuestras botas de los restos de los primeros retazos de nieve de la temporada, hasta alcanzar esa gran roca que guarda el comienzo de la canal cimera, de la que guardamos no muy gratos recuerdos de la última vez que la descendimos este invierno.

Meta volante

Canal cimera
            Finalmente alcanzamos la cota máxima de Collarada al filo del mediodía. Y no es en esa dirección ni en ninguna otra que la niebla nos permite ver, pero no es óbice para que disfrutemos como si viéramos todo ese entorno de montañas y valles que desde aquí se alcanza visualmente. Algún bocado, algún trago, alguna foto, y comenzamos el descenso, que lo hacemos por la cara este, en dirección al collado de Ip, que alcanzamos en media hora, y desde donde nos espera un vertiginoso descenso por una incómoda pedrera, que no es lo peor que tiene, sino que es el peligro que se origina a cada paso cuando las piedras adquieren vida propia por la empinada pendiente.

Bajando hacia Ip

Cabaña de piedra
            Los cuatrocientos metros de desnivel hasta casi llegar a la lámina del embalse, lo soluciona la montaña con un par de plataformas, que te dan un respiro en el vertiginoso descenso. Situados ya al final de ese descenso, el sendero coge, por fin, la curva de nivel, dirigiéndose hacia la presa, donde nos volvemos a reagrupar para tomar ya el camino definitivo por el lado del paco del barranco, para pasar por la Besera y su mágico bosque, alcanzando finalmente el punto de partida.

Musgos en elbosque


            Completamos así otra extraordinaria jornada de alta montaña con el sello del CP Mayencos de Jaca, tras algo más de 9 horas de tiempo total, del que 6h 10’ han sido en movimiento, para cubrir 16,3 km, con casi 2000 metros de desnivel acumulado D+/-.







domingo, 7 de octubre de 2018

Monte Pano, interpretando el bosque con el IPE

ANDADAS
Monte Pano
Sábado, 6 de octubre de 2018



            Hoy nos vamos de salida divulgativa con el IPE. El Instituto Pirenaico de Ecología, celebra su 75 aniversario sacando su conocimiento a la calle, concretamente a nuestros montes, a nuestros bosques, para compartirlo con el común de los mortales, que solo vemos un árbol cuando vemos un árbol. Pero hete aquí que hay gente que dedica su vida a tratar de ver más allá, a hacerse continuamente preguntas para conocer su comportamiento, su modus vivendi, la aclimatación de las distintas especies, al medio, a cómo se llevan entre sí, a cómo se organizan, a cómo responden a los cambios climáticos y provocados por el hombre… en fin. Y todo ello para tratar de entender esa naturaleza viva de la que formamos parte. Una pasión que compartir.


La Peña Oroel desde el collado Betito
            El Monte Pano era el destino de esta salida, en la que el bosque era el protagonista. Una treintena de personas, encabezada por el investigador y amigo Daniel Gómez, salíamos de la pradera de San Indalecio, donde se ubica el llamado Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña, para dirigirnos a la pista que sube a la ermita de San Salvador. Recorridos unos cientos de metros nos asomábamos a la cornisa sur de la sierra, desde la que se alcanza una bonita panorámica de los Pirineos más cercanos al norte, así como del somontano en la solana. Aquí nos hacía una breve introducción de la geomorfología y disposición de nuestra cordillera, a la que le gusta más llamarla en plural, porque… el Pirineo es mucho Pirineo.

Saliendo de San Indalecio

Parada de presentación
            Lo primero en destacar es la gran diferencia entre la cara norte y la sur. En la primera el descenso es muy brusco desde la divisoria hasta la tierra llana, lo que se puede observar bajando, por ejemplo, desde el Somport hasta Oloron o Pau, cuya distancia es de muy corto recorrido. En cambio, en la parte española es mucho mayor la que hay hasta la Hoya de Huesca. Básicamente, los Pirineos están formados por tres elementos fundamentales, el llamado Pirineo Axial, de composición granítica, y en nuestra vertiente las Sierras Interiores, calizas y las Sierras Exteriores, formadas por conglomerados. En cuatro palabras hemos sintetizado cientos de millones de años de trabajo de un fondo marino que emergió, formando una de las cordilleras más bellas del mundo.

Junto al corral de entrada al Camino de las Fuentes

Mostrando el tusílago o uña de caballo
            También nos contaba que el centro con mayor biodiversidad de Europa son los Alpes, a los que se les estima una extensión como cinco veces la de los Pirineos, que es el que le sigue, albergando muy pocas especies menos que en la cordillera alpina. Esta zona en la que estamos forma parte del Monte Pano, más conocido por Sierra de San Juan de la Peña al contar en sus dominios con los monasterios pinatenses. Está incluida en el Espacio Natural Protegido del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel, pero hay más historia.

En el roquedo, cambio de escenario

Imagen antigua del claustro del Monasterio Viejo
Foto: Real Hermandad San Juan de la Peña
            Extraemos un fragmento de un documento de Medio Ambiente del GA: “En 1869, tras la desaparición de las comunidades religiosas, el Estado tenía previsto subastar el monte de San Juan de la Peña. Tras las mediaciones del ingeniero de la zona quien enunció la célebre frase de “quitad el monte al Santuario y habréis mutilado el monumento”, evitó que esta subasta se llevase a cabo. De esta manera, en 1920 se declaró el Sitio Nacional de San Juan de la Peña, convirtiéndose en el tercer Espacio Natural Protegido de España. Este Sitio Nacional incluía el Monasterio Románico y el Barroco, así como el monte de San Juan de la Peña”.


En el roquedo podemos encontrar la Corona de Rey, o esta Valeriana Longiflora

El ciclo vital del haya ronda los 200 años
            La figura de Parque Nacional es la de mayor protección, y se aplica para resaltar un biotipo diferenciado en el estado español, siendo el de la “Montaña de Covadonga”, denominado hoy "Parque Nacional de Picos de Europa", el primero en declararse en España en 1918, seguido en un par de meses por el "Parque Nacional de Ordesa", hoy "Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido", algo bien sabido al manejarse la manida información este año de su centenario. Pues bien, significamos que en dos años será el centenario de este tercer Espacio Natural Protegido de España, que comenzó su singladura el 30 de octubre de 1920 como Sitio Nacional, reclasificándose el 19 de mayo de 1998 como Monumento Natural, con 264 has. Posteriormente, el 28 de noviembre de 2014, se incluiría la contigua peña Oroel, dotándolo de la figura de protección de "Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel", abarcando con la ampliación las actuales 9514 has de extensión, incluidas en los términos de Jaca, Santa Cruz de la Serós, Bailo, Caldearenas, Santa Cilia y Las Peñas de Riglos, por orden de magnitud.

Sendero por el bosque

Hayuco, el fruto del haya
            Nos hemos ido un poco del relato, pero creemos importante centrar el tiro para saber dónde estamos y la historia, al menos la reciente, que le precede, porque es un entorno de gran valor medioambiental y paisajístico, en el que podemos observar, si así nos lo muestran, las influencias atlántica y mediterránea. Estamos hablando de clima, un factor fundamental en la configuración del paisaje… también del paisanaje, que si bien ha influido y mucho en ello, no debemos perder la perspectiva de que ha sido en los últimos cientos de años, o miles si queremos, en contra de la duración de cientos de millones de años de la formación del paisaje.

            A este respecto, destacaba Daniel, la diferencia entre “preservar” y “conservar”. El primer concepto hace referencia al mantenimiento del medio natural antes de la llegada del hombre, mientras que el segundo lo hace desde el momento en el que se toma la decisión de esa conservación. Sobre lo primero es poco lo que se puede actuar.

Bajando hacia el collado Betito
            Seguidamente nos metíamos en el llamado Camino de las Fuentes, de reciente recuperación por el Ayuntamiento de Santa Cruz de la Serós. El comienzo de pista forestal daba paso a un delicioso sendero que se adentra en el bosque. Un bosque colonizado hoy por especies como el Abeto y el Haya fundamentalmente, y en cuyo itinerario sorprendentemente nos encontramos con varios abrevaderos ya en desuso, testimonio de una pasada vida pastoril en un terreno de prados, que al extinguirse ha sido colonizada por el bosque, que está en permanente evolución, no encontrando generalmente en esta zona ejemplares con más de 80 o 100 años de vida.

Última charla antes de la comida

Al solaz en el collado Betito
            Tenemos pues dos elementos de influencia vital en la vida y desarrollo de las especies vegetales en general y de los bosques en particular, el clima y la acción del hombre. Si bien las plantas no se pueden desplazar como individuos, sí lo hacen como colectivo, pudiendo hacerlo, bien mediatizadas por el clima o por la presión humana, constituyendo una importantísima fuente de información sobre la historia natural reciente y remota. Tenemos especies como el abeto y el haya, a las que les gusta más el frío y la humedad, aunque también muestran sus diferencias. Se dice que al haya le gusta tener “los pies secos y la cabeza húmeda”, y al abeto lo contrario. Es por eso que a éste último ya no se le ve más allá del Roncal, y sí el haya. Y por el otro extremo, donde termina el haya sigue el abeto, más mediterráneo.

De erizones y leguminosas
            El fluido vital de los animales superiores, entre los que a veces hasta se encuentra el ser humano, es la sangre, y en el caso de los vegetales es la clorofila. Entre ambos no hay tanta diferencia, porque tienen la misma composición a excepción del átomo central del núcleo, que mientras en la sangre es de hierro en la clorofila es de magnesio. Estas y otras curiosidades para los neófitos van acompañando nuestro paseo por el bosque. Por ejemplo, que la dureza o no de las hojas es una consecuencia del terreno donde se desarrollan las especies arbóreas, es decir, si son coriáceas, más fuertes, es para impedir mayor cantidad de evaporación en especies adaptadas a lugares más soleados y secos, siendo los estomas unos pequeños agujeros por donde se pierde esa humedad.

De líquenes
            Otro concepto importante es el referido a la edad de las distintas especies. Se sabe que las coníferas fueron las que “inventaron” la lignina hace unos 250 MM de años, material que se encarga de la formación de la madera, dicho muy brevemente, siendo las precursoras de los árboles. La aparición de las hayas, por ejemplo, se data en 100 MM años. Se sabe también que hay especies llamadas nodrizas, o precursoras, que atraen a otras superiores en ese peregrinar de las especies; por ejemplo, arándanos, avellanos, frambuesas… en hayas, tomillos o madroños en encinas. Observando y analizando este aspecto tan importante se puede establecer una correcta planificación para la repoblación de los montes tras un incendio, por ejemplo, no plantando las especies definitivas sino estas precursoras, que atraerán a las que sean objeto definitivo.

Bajando por el barranco Carbonera
            Con estas y otras muchas cosas que resultan curiosas al común de los mortales, se llegaba al collado Betito, ese cuello de dos cabezas, San Salvador y Cuculo, donde echábamos un bocado y nos disponíamos a bajar por el barranco de Carbonera, no sin antes mostrarnos que los erizones, tan frecuentes en zonas donde ya no ramonea el ganado, pertenecen a una de las especies de leguminosas, que aportan una buena dosis de nitrógeno a los suelos. Recuerda Daniel que en la antigüedad, cuando no existían los nitratos comerciales y los campos se cultivaban manualmente, se hacía rotativamente, intercalando los de cereal con los de leguminosas comestibles, o alfalfa, que aportaban ese nitrógeno necesario para una mejor cosecha.

            En el descenso no faltaban las paradas ocasionales ante cualquier otra cuestión o demanda de los asistentes, como la observación de distintas especies de líquenes, una perfecta simbiosis entre un alga y un hongo. Ella, con capacidad de efectuar la fotosíntesis, aporta clorofila al matrimonio, y él la humedad. Especies como ésta o la llamada Oreja de Oso, verdadera reliquia del terciario, son capaces de desecarse durante mucho tiempo, incluso años, y volverse a rehidratar.

¿Hojas de pino, de abeto o de tejo?

Llegamos a la carretera
            Y así llegamos a la carretera, donde tras las lecciones viene el examen. Y lo hace mostrándonos unas pequeñas ramas de pino, abeto y tejo, saliendo airosos de ver las diferencias. Bueno, muy básico. Tras circular por asfalto durante unos cientos de metros nos metíamos por un sendero, que pasa por la captación de aguas para Santa Cruz de la Serós, llegando a la localidad, dando así por terminado un delicioso paseo por un monte y su bosque por los que salíamos conociéndolos más, gracias a estas salidas divulgativas del IPE en el entorno de las celebraciones de su 75 aniversario. Un paseo decimos que con tanta instrucción se nos ha hecho corto, pero que han salido unos nada despreciables 10,4 km, que hemos recorrido en 6h 40’ de tiempo total, del que 2h 35’ han sido en movimiento, con un desnivel acumulado de 350 D+ y 765 D-.

Llegando a la bella localidad de Santa Cruz de la Serós

Reportaje de fotos: https://www.facebook.com/chema.tapiagr/media_set?set=a.2014720031884043

miércoles, 3 de octubre de 2018

XXX Medio Maratón de Castiello, treinta años de atletismo popular

CARRERAS MONTAÑA
XXX Medio Maratón Castiello de Jaca
Domingo, 30 de septiembre de 2018



            Dice la canción que veinte años no es nada… ¿y treinta? Pues si veinte son un suspiro, treinta suspiro y medio. Sí, treinta ediciones ya. Me incorporé en la IX edición, allá por el año 97 del siglo pasado, año en el que, cumplidos los 41 comencé a competir en carreras de atletismo. En el año 99, por 28 segundos no entré en la hora y media, una marca que no he vuelto a conseguir nunca… y nunca lo haré, claro. Fueron años de intensos entrenos y muchas pruebas en la temporada, que eran largas, solían comenzar con el de Sabi a comienzos de abril, y terminar con la Behobia en el tercer domingo de noviembre. No he asistido a todas las ediciones, puede que a la mitad, y desde luego no en estos últimos años.

Uno de los podiums de 2005
        
            Ésta es una prueba que siempre se ha caracterizado por el trato familiar al corredor, por el buen ambiente en carrera y en los momentos posteriores, entrega de trofeos, en la comida que se ofrecía a los participantes con extensión a los acompañantes, con el sorteo de regalos posterior… en fin. Nadie venía para hacer marca, porque no ha sido un trazado para ello, mucho menos desde que se venía haciendo por el Camino de Santiago en lugar de por la carretera. Los asistentes lo han hecho por eso, por el ambiente y naturalmente por el entorno.

Foto de familia de 2006

Autorización de la FAA 1990
            Los medios maratones tuvieron su momento de auge, y pasaron a perder atractivo a medida que otro tipo de pruebas se iban abriendo camino en el panorama deportivo. La montaña comenzó a tener mucho tirón hace dos décadas, en las que ha habido una auténtica explosión de modalidades a las que son convocados los participantes, carreras de montaña, carreras por montaña, maratones de montaña, trails, ultra trails, KV… un sinfín de opciones que se ponen a disposición especialmente de la gente joven, que hace que en los modelos tradicionales apenas haya relevo generacional.

Recibo de Tráfico de 1990


Clasificación I MM 1989
            Este motivo, siendo importante, no es el único que ha motivado que esta XXX edición signifique el final de una etapa. También los hay económicos, cada año es más difícil mantener unos mínimos de calidad sin aplicar de forma pareja un aumento en la cuota de inscripción. Y no podemos olvidar que cada año también sube el listón de los requisitos oficiales para la aprobación de la prueba. Bueno, y que treinta años son treinta años, que aunque hayan pasado como un suspiro, a la hora de enfrentarse a organizar la prueba, año a año, igual ha sido algo más.

Solicitud a la Policía Local de Jaca 1990

            Aunque siempre ha estado el Club Atletismo Jaca detrás, el promotor y principal organizador ha sido Álvaro Salesa, vinculado siempre al equipo de gobierno local, y los últimos años de alcalde. Con él hemos charrado un momento para que nos contara… no sé, para que nos resumiera esos treinta años.

Cartel XVI MM de 2004, primer año del cambio de trazado

Autorización Tráfico II MM 1990
- Treinta años organizando una prueba así, son muchos años. ¿Cómo empezó todo esto?
- A.S. Durante algunos años veníamos organizando en Castiello una prueba de ciclismo en carretera, y cuando se empezaba a agotar este modelo, y por mi vinculación con el Club Atletismo Jaca del que ya era socio desde su fundación, en 1988 se convocó a modo de ensayo una prueba de atletismo coincidiendo con las fiestas, que consistía en subir desde la carretera hasta la iglesia y bajar, nada menos que 6 veces, en la que participó mayoritariamente gente del club. Sin querer inventamos el KV (risas). Al año siguiente, en 1989, ya se decidió organizar el Medio Maratón, en el que participaron entre 40 y 50 corredores. En aquel entonces ya entregamos 215000 Pts. en premios, más las 31500 Pts de las carreras infantiles.

- Tú has sido el alma mater, pero hay un club detrás…
- A.S. Sí, sí, el Club Atletismo Jaca desde el primer momento.

- ¿Con qué otros apoyos se han contado?
- A.S. Bueno, pues además del CAJ, han colaborado la Guardia Civil con los agentes rurales, la Cruz Roja y Protección Civil con sus efectivos, el Ayuntamiento de Jaca con la Policía Local, la DGA con los Agentes de Protección de la Naturaleza, personal de nuestro ayuntamiento y la GC de Tráfico, cuando discurría por carretera. Por supuesto también la Comarca de la Jacetania, con sus recursos, la DPH y Ayuntamiento de Castiello con los suyos, entidades financieras, firmas comerciales…

Clasificación General II MM 1990

- ¿Qué ha aportado la prueba a Castiello en todos estos años?
- A.S. He formado parte del gobierno local en la práctica totalidad de estos últimos cuarenta años. Nuestra mayor motivación, siempre ha sido el involucrar el deporte con la promoción de Castiello, porque el Medio Maratón ha tenido mucha repercusión mediática. En los años buenos, en los que se llegaba a dar hasta tres mil euros en dotación económica, acudían grandes figuras, como Benito Ojeda o Juan Ramón Muñoz, ambos campeones nacionales de la modalidad en su momento, llegando a participar en esos años de los bajos dos mil, alrededor de 350 personas, no dejando de ser nunca una prueba de carácter familiar y entrañable.

- ¿Y al atletismo aragonés?
- A.S. Mucho en su momento, ya que en los comienzos, no sé, igual me dejo alguno, pero que recuerde en la provincia solo existían los medios maratones de Ayerbe y Sabiñánigo, y pocos más en el resto de Aragón. Luego vino Benasque, Barbastro, Zaragoza, Huesca… algunos de ellos ya desaparecidos.

Ambiente en la comida del XXX MM 2018

- ¿Se puede calcular los inscritos entre los treinta años?
- A.S. No tengo ahora el dato en la cabeza, pero bien podrían ser entre cinco y seis mil participantes.
  
Álvaro Salesa entrevistado por JL Rodrigo
- En tan dilatada trayectoria habrá habido algún cambio, ¿por qué etapas se ha pasado?
- A.S. Desde los primeros años se homologó la prueba en la Federación Aragonesa de Atletismo y a partir de la X edición también se integró en el calendario nacional. Cuando cambio el Reglamento de Trafico la Ley de Seguridad Vial impedía realizar la prueba por la carretera nacional, por lo que se cambió el trazado, trasladándolo al Camino de Santiago, vinculándolo de ese modo a un símbolo histórico de nuestro valle. Se mantuvo el bucle de la Garcipollera pero se pasó al comienzo para entrar en el camino con la carrera ya estirada. En ese momento dejó de ser circuito homologado y se convirtió en Carrera Popular, eliminando también los premios en metálico, dándole más importancia a los trofeos, que ya fueron siendo originales a cargo de artesanos locales, como el joyero Ángel García de Jaca y los canteros Teresa y Jesús del Taller de Piedra de Torrijos, inspirados muchos de ellos en la reja románica de Santa María de Iguácel, conservada en el Museo Diocesano de Jaca, además de otros elementos simbólicos de la propia localidad y del Camino de Santiago; entre los trofeos, quizá el más entrañable haya sido el caracol que se daba al último, no significando por ello la lentitud sino la constancia. Con el auge que han ido teniendo las andadas populares, otro hito importante ha sido incorporarla a la organización desde hace 7 años, realizando el mismo recorrido excluyendo la Garcipollera.

Salida de corredores del XXX MM 2018


Álvaros Salesa y Juan Torrontera en los medios
- ¿Cuáles son las mayores dificultades que se han encontrado?                              - A.S. Organizar 10 pruebas ciclistas, la previa de atletismo y 30 medio maratones son muchos años, y aunque se han afrontado siempre con mucha ilusión, aunque sigo contando con el apoyo del CAJ, no cabe duda de que las exigencias organizativas y económicas son cada vez mayores.


- ¿Y las mayores satisfacciones?
- A.S. Como corredor, haber podido participar en las treinta ediciones. Y como organizador, desde luego, el haber culminado esta etapa, más las precedentes, sin nada negativo relevante que destacar, habiendo sido un elemento que ha dado prestigio a Castiello de Jaca, al Valle del Aragón, a Jaca y a la provincia en general… y por supuesto también al club.

Recogiendo la bolsa del corredor XXX MM 2018

- ¿Qué ha hecho detener el contador de las ediciones?
- A.S. En el deporte, como en cualquier otra faceta de la vida, se está en constante evolución. Este tipo de pruebas hace años están en franca retirada. Los que seguimos compitiendo en ellas nos encontramos con gente con la que venimos coincidiendo ya desde hace 30 o 40 años, y no se ve relevo generacional. Los jóvenes están más por las nuevas modalidades de carreras por montaña. Creo que el haber esperado a cerrar esta etapa en un número redondo de ediciones ha sido un acierto.

Trofeos del XXX MM 2018, a la espera de sus merecedores

- Y luego, ¿qué?
- A.S. Bueno, ya veremos, no querríamos pasar de esto a nada. En estos últimos años, afortunadamente, sí que notamos relevo generacional en el club, de todos modos los veteranos seguimos saliendo a correr por la redolada, y este encuentro de Castiello siempre ha sido muy entrañable, así que estamos animados a aprovechar la inercia del club y de la prueba para seguir con algo más informal, no sé, alguna quedada de amigos, pero abierta a quien quiera participar. Veremos, llegado el momento, cuando le demos forma lo anunciaremos convenientemente.

Palabras de Álvaro Salesa, de agradecimiento y despedida

Grupo de ganadores de las distintas categorías
- ¿Hay algo más que quieras añadir?
- A.S. Han sido muchos años al frente de una de las pruebas más antiguas de Aragón, y el pensar en que es el último año crea una cierta sensación de vértigo, de nostalgia, pero tanto el club como yo mismo estamos muy satisfechos de esta etapa, y muy agradecidos a todas las personas y entidades que han colaborado con su esfuerzo para sacarla adelante. Han sido muchos los buenos momentos compartidos con gentes corriendo por la carretera, por las calles de Jaca, por el Camino de Santiago, por la Garcipollera… disfrutando del buen ambiente que se genera en este deporte, en una prueba que los asistentes se han sentido siempre como en familia y que ha culminado con una comida entre amigos, y el esperado sorteo de regalos, en el que lo que menos importaban eran los regalos. No me resta más que manifestar mi más profundo agradecimiento.

Podium de Categoría Absoluta

            Y aquí lo dejamos. Nos unimos al sentir de las gentes del club que hemos coincidido en ésta su última edición, cuyas manifestaciones han estado plenas de duelo y lástima porque aunque nos veamos a menudo, ésta era una ocasión anual única, era la fiesta del club, en la que hemos estado ahí en un ambiente especial. Y eso es algo que no estamos dispuestos a perder…

            Demasiadas emociones para mezclarlas con lo prosaico de resultados, clasificaciones, bla bla bla, bla bla bla…

Imagen histórica de los componentes del Club Atletismo Jaca en el XXX Medio Maratón de Castiello de Jaca

Si queréis más información, en la web del club

Y si queréis ver un artículo en Jacetania Express...