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lunes, 28 de octubre de 2024

Lacuniacha - El Betato, de formación entre colores de otoño

 Año XIII. Entrega nº 905


FORMACION EN MEDIO AMBIENTE
Lacuniacha - Ibón de Piedrafita - Bosque de El Betato
Jueves, 24 de octubre de 2024

            Que uno de los grandes pioneros en esto del naturalismo, como fue Charles Darwin (1809-1882) tuviera como una de sus referencias las investigaciones de “nuestro” Félix de Azara (1742-1821), y decimos lo de “nuestro”, por ser paisano, nos da una idea de la talla del ilustre altoaragonés, del que, precisamente, estos días se conmemoraba la fecha de su fallecimiento y que, nacido de alta cuna, se destacó, entre otras cosas por sus certeras observaciones en el campo de la naturaleza.


Imagen de Wikipedia

            Y ¿por qué traemos hoy la figura de este precursor? Pues porque sus observaciones, sus análisis, sus precisas anotaciones han ido abriendo camino, a lo largo de los años, a que otros lo hayan podido recorrer en ese constante descubrimiento de los más diversos y escondidos aspectos del mundo natural. Gentes asombradas por el funcionamiento de la vida allí afuera. Porque el asombro es el origen de la curiosidad, y la curiosidad es la que lleva a hacerse preguntas, preguntas y más preguntas, que sólo se van desentrañando en base a una minuciosa observación del comportamiento de las distintas especies de los mundos animal (etología), vegetal, y claro está, del mineral, que constituye la base de todo lo anterior.


            Y una de esas personas, es José Miguel Navarro que, junto con Pablo Vallés, de Huesca Naturaleza, hacen una hermosa labor de divulgación de las curiosidades, de los mecanismos, de las estrategias de las distintas especies para adaptarse a la vida en sus, muchas veces, adverso entorno. Porque sólo se ama lo que se conoce. 



            En esta ocasión, ha sido José Miguel, acompañado de Daniel Arias los que, nos han mostrado su saber por el incomparable marco de los alrededores del ibón de Piedrafita, bajo las imponentes montañas de La Partacua, todo ello organizado por el Centro Público de Educación de Personas Adultas Jacetania.



            Una veintena de seguidores, salíamos de Lacuniacha para ir recorriendo la pista, deteniéndonos allá donde José Miguel encontraba algo que mereciera la pena contar. Estamos en un espacio de transición entre el bosque mixto y los prados alpinos, fruto de millones de años de evolución, así como la del escenario de roca viva hasta convertirse en frondoso bosque. 



            Simplificando en dos líneas lo que han sido, como decimos, millones de años de evolución. Sobre la roca se fija el liquen, un ser simbiótico entre un hongo y un alga. El paso siguiente es la colonización por los musgos, que dan paso a las herbáceas, los arbustos y, finalmente, los árboles, que constituyen colonias, que llamamos bosques o selvas, en donde la demanda de luz es tan brutal que impide en gran medida la subsistencia a esas especies que le han precedido evolutivamente.


Imagen de algún componente del grupo, que desconozco

            Ello nos demuestra que el ser inferior, da vida, se somete y, en muchas ocasiones, se sacrifica por el superior. El Gran Libro de la Naturaleza Viviente dándonos siempre lecciones a aplicar en nuestra vida cotidiana.


Plana Terrosa

            El paso por la Plana Terrosa y posteriormente por el ibón de Piedrafita, nos da una idea de los distintos estados del proceso de colmatación de estas pequeñas joyas residuales de los grandes glaciares que ocuparon estos valles hace doce mil años, en particular, el del Valle de Tena, con sus 400 metros de espesor, cuya morrena central llegaba hasta Senegüé, algo que se puede ver en el Centro de Interpretación de dicho pueblo. Nos referimos a que la primera es un buen ejemplo de un ibón colmatado, y el segundo lo es del que está abocado a ello, dada su pequeña extensión y profundidad, entre otros factores.




            Parada en el refugio de Telera, en el lugar conocido en mi memoria de 1974 como Plana Alta de Boj, para echar un bocado, y continuar por la pista de regreso, hasta dejarla para adentrarnos en el bosque de El Betato, y sus historias asociadas a procesos brujeriles, motivo por el que fue procesado Pedro Arruebo, regidor de la pardina de Lartosa, en el oscuro siglo XVII y que, oscura también, sigue bajo las aguas del pantano de Búbal.




            Un bosque, éste de El Betato, constituido fundamentalmente de hayas, lo que le confiere la condición de monocultivo que, a pesar de su extrema belleza en este tiempo, se considera pobre en biodiversidad. La salida del bosque se realiza bajo la ermita de la Santa Cruz, llegando a la pista que nos devuelve al pueblo, precisamente junto al Centro de Interpretación de la Brujería en el Alto Gállego. 


Imagen de algún componente del grupo, que desconozco

            Si consideramos la magia como el poder de transformar, se puede decir que han sido 8 horas de pura magia, al convertir la ignorancia en conocimiento, por un marco incomparable, en una jornada gris, color de otoño, de la mano de José Miguel, recorriendo 10,5 km y salvando un desnivel acumulado de 340 m D+ y 450 m D-, aunque eso es lo de menos.


GLOSARIO

Piedrafita. Piedra hincada

Lacuniacha. Laguniecha, pequeña laguna

Partacua. Parte aguas

Betato. Vedado

Lartosa. L’Artosa, topónimo de origen vasco, asociado a espino

Dioico. En especies vegetales, individuos diferenciados por género

Zoocoria. En especies vegetales, zoo=animales, coria=dispersión

Anemocoria. En especies vegetales, anemo=viento, coria=dispersión

Dolmen. Dol=mesa, men=piedra


Imagen de algún componente del grupo, que desconozco

Web:

Nota: La publicación de la ruta, así como del track, constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.









lunes, 18 de marzo de 2024

Tormos y el embalse de La Sotonera, en los sueños regeneracionistas de Costa

                                                       Año XIII. Entrega nº 861 


FORMACION EN MEDIO AMBIENTE
Tormos al atardecer
Sábado, 16 de marzo de 2024

            Joaquín Costa (Monzón 1846 – Graus 1911) se definía como un “labriego aragonés forrado en intelectual”. Como la clave para un futuro mejor, en “escuela y despensa”, su lema favorito, encerraba dos de las mayores necesidades del ser humano, la educación y la alimentación. Él, como mayor de once hermanos nacidos de una humilde familia sabía muy bien de la importancia de llevarse algo a la boca, pero lo realmente sorprendente es que equiparara la educación como alimentación de la mente, como alimentación del espíritu, como alimentación del criterio para conducirse por la vida.




            Sí. Porque Costa supo destacar a bien temprana edad como máximo exponente de esa corriente de finales del siglo XIX llamada “regeneracionismo”, porque había que insuflar aire fresco, grandes dosis de moral en la población de un país que asistía a un gran declive territorial, político y social. Sus apenas 64 años de vida dieron de sí para doctorarse en Derecho y Filosofía y Letras, además de ser político, economista e historiador, y ser un firme defensor y precursor de la política hidráulica de aquellos años. Conocido como el “León de Graus”, por su énfasis en la defensa de sus teorías, en su cabeza ya estaba sembrado el germen de lo que posteriormente sería el mayor sistema de riegos, no sólo de España, sino de la Unión Europea, Riegos del Alto Aragón, con una superficie proyectada que ronda las 200 000 has.



            Para conseguirlo, una pieza clave fue la construcción del embalse de La Sotonera, alimentado por los ríos Sotón y Astón, que traen las esencias de la sierra de Loarre, además de parte de las del Gállego a través del canal de derivación desde el embalse de Ardisa. El 7 de enero de 1915 se firmó la Ley de Riegos del Alto Aragón, asumiendo el estado la ejecución de la obra que, más de cien años después sigue inconclusa, teniendo que defenderse permanentemente de las ansias trasvasistas. Las obras del pantano comenzaron ese mismo año de 1915, finalizando en 1963, tras 48 de los 25 previstos, debido a la falta de financiación, epidemias, escasez de mano de obra, guerra civil y posguerra, entre otros motivos. En 1968 se culminó el llenado, ocupando una superficie de 1840 has y una capacidad máxima de 189 hm3, con un llenado actual de 180 hm3. La presa tiene 3870 metros de longitud y 30 m de altura desde sus cimientos. En su construcción llegaron a trabajar en torno a los 5000 obreros. Fue, y sigue siendo, una obra faraónica sin parangón, por sus dimensiones, por su proceso constructivo y por los materiales empleados.



            Estos datos, y otros muchos, se recogen en las más de 500 páginas del libro La construcción del pantano de La Sotonera, que el propio autor José Luis Cabez Marco editó en 2022. En él, recopila las indagaciones históricas proporcionadas por él mismo y por el testimonio de los 33 años de trabajos de su padre en las obras, de los que 18 habitó el propio autor en la colonia de Tormos, creada para albergar el gran aluvión de trabajadores que fueron necesarios para la construcción de la presa, realizada a base de numerosas capas de grava y tierra, repetidamente regadas y apisonadas, siguiendo las pautas de construcción de antiguas civilizaciones. 



            La promoción del citado libro se llevó a cabo en varias presentaciones, una de ellas, en el salón “La Cultural”, de Tormos, pilotada por el naturalista oscense Pablo Vallés, de Huesca Naturaleza, quien se quedó prendado del espacio y de su historia, tanto así que sintió la necesidad de ponerlo en valor a través de visitas guiadas, patrocinadas por el ayuntamiento de Alcalá de Gurrea, en cuyo término está emplazada la colonia. Y a una de ellas hemos asistido, dejándonos mecer por la historia de este singular enclave que, aunque sea fácil el llevarnos a pensar que es un pueblo más de colonización, nada que ver con ello, por sus particulares características, al tener que asentar una población de más de un millar de personas, entre obreros, venidos de toda España, y sus familias, amén de profesionales de oficios, tanto relacionados con las obras como con los servicios. Viviendas estructuradas en barrios, con el nombre de lo que más destacaba en ellos, y bien diferenciadas por estratos sociales, la clase baja, la media y la alta. Albergues, talleres, escuelas, piscina, iglesia, economato, peluquería, herrería, puesto sanitario… daban servicio a los ocupantes de la colonia. 




            Mucho de ello se ha ido perdiendo, pero no todo, porque Tormos no se deja morir, se han rehabilitado unas viviendas, ocupadas de forma permanente, pero lo que más destaca, la joya de la corona es “La Cultural”, un pequeño salón con el encanto de los años veinte del siglo pasado, con su coqueto escenario en el que se realizaban funciones de todo tipo para entretener a aquellas gentes en sus pocos momentos de asueto. Lejos de dejar acallarse esas voces que le daban vida, en la tarde de nuestra visita lo encontramos pletórico, jubiloso, lleno de personal que, en su segundo año de celebración de las fiestas, siguieran queriendo recuperar las de los treinta anteriores perdidos sin celebrarlas. Se inauguraba en 1928 con la presencia de Ramón Acín, Ricardo del Arco y Manuel Bescós.


            La llegada al edificio que alberga actualmente la administración del complejo hidráulico viene seguida por el ascenso a través de una corta rampa, que permite el alcance visual de la lámina de agua retenida para darle salida a demanda por el Canal de Monegros. Un pausado paseo por el andador nos permitirá la observación de la avifauna que albergan los islotes, con el incomparable fondo de las Sierras Exteriores, desde la de Santo Domingo hasta la de Guara, que se aúpa con su flequillo nevado para saludarnos. Éstas y otras muchas cosas se aprenden en estas visitas guiadas, totalmente recomendables, y que tienen su punto final, por esta temporada en los cuatro días de Semana Santa, cuando darán comienzo en Alcalá de Gurrea, porque allí también hay mucho que contar, como tan apasionadamente lo hace Pablo Vallés. Así que… no os lo perdáis.










Bibliografía:

Los ríos de Aragón. José Ramón Marcuello. Prensa diaria aragonesa (Grupo Z 1992)

La construcción del pantano de La Sotonera. José Luis Cabez Marco. El autor (2022)

 

Web:

Biblioteca Virtual de Aragón 

Joaquín Costa Graus

Real Academia de Historia  

Riegos del Alto Aragón 

Embalses 

Fundación Ibercaja 

Hoya de Huesca 

SIPCA

Huesca Naturaleza

Ayuntamiento de Alcalá de Gurrea

Wikipedia

RAE

Fundeu

IGN

Geamap

Hijo de la Tierra

El Pirineo no se vende


Las fotos del autor. La imagen de Joaquín Costa es de Manuel Compañy, extraída de Wikipedia