viernes, 8 de agosto de 2025

Mallos de Lecherines, poesía en la chimenea Faus

Año XIV. Entrega nº 963 


AQUERAS MONTAÑAS
Mallos de Lecherines (2452 m)
Lunes, 4 de agosto de 2025

            “Un día de este mes de julio se cumplirán cincuenta años de una primera escalada en el Pirineo que, si bien no fue de las más difíciles y conocidas, hoy podemos comprobar que reunió una serie de circunstancias que serían bonitas de celebrar. Se trata de la primera travesía de los Mallos de Lecherín, en el grupo calcáreo de las montañas de Aspe, esta bonita muralla que domina Candanchú”. Agustín Faus, en EPA.


            Esta reseña que encontramos en las páginas interiores de la cabecera impresa más antigua de Aragón, como es El Pirineo Aragonés, de Jaca, del día 14 de julio de 1995, de la firma del prestigioso montañero Agustín Faus, da fiel testimonio de la celebración del cincuentenario de la primera ascensión a los Mallos de Lecherines, situados en el límite municipal entre Aísa y Borau, en una especie de espacio aislado al norte de su término, donde están sus puertos.



            Y esta otra, de la posterior celebración, organizada por el grupo aperturista, con la colaboración de la recientemente creada Escuela Militar de Montaña, cuyo Grupo Militar de Alta Montaña también participaría, así como miembros de la Federación Española de Montañismo y del club Mayencos de Jaca.


Mallos de Lecherines (imagen de Santi Usabiaga, de Mendikat)

            Allí, bajo las mayores alturas de esa muralla que describía Faus, compuesta por el pico de la Garganta de Aísa, el Sombrero, el pico Lecherín o pico de la Garganta de Borau, pico Lecherines, Punta Tortiellas… junto a otra agreste formación rocosa como es el pico Rigüelo, se encuentran estos curiosos mallos, cuya geología “está formada por areniscas de color pardo. En el paisaje son muy patentes la formación de Areniscas de Marboré, del Cretácico Superior, y las calizas y dolomías gris azulado muy claro del Paleoceno (formación Salarons). La segunda unidad es muy karstificable, al contrario de lo que sucede con la primera. Ambas se encuentran replegadas formando un espectacular apilamiento de pliegues en rodilla cabalgados hacia el sur”, según se describe en el tratado espeleológico de referencia.



            El capricho del destino, que es una forma de hablar, porque no creemos en ese tipo de caprichos, ha querido que la ilusión, hace tiempo gestada, de ascender a los mallos, se haya podido hacer realidad cuando se cumplen justo ochenta años de esa primera ascensión de Agustín Faus y José Ponte (ambos del CADE), y Antonio Moreno y Ramón Somoza (ambos del Peñalara), y ello gracias a Julio y Manuel, que me han acompañado.


Valle del Aragón

            Los mallos están situados en el parteaguas entre el río Aragón y el nacimiento del río Estarrún, tributario de aquél, por lo que se puede acceder a ellos por una u otra vertiente. Si por la primera sería desde el milenario Canfranc, a través del paraje de Gabardito para alcanzar el refugio de López Huici, por la segunda sería por el valle de Aísa, desde la Cleta. Pero hay una tercera opción, que alivia la larga aproximación de las anteriores, y es la de la pista de las Blancas, que parte del collado de la Sierra, entre Aratorés y Borau, llegando hasta el de la Magdalena. 


Agüerri, Bisaurín, Fetás. Liena del Bozo, de la Garganta, Aspe...


            Para esta última opción hay que solicitar permiso en el Ayuntamiento de Borau, lo que hacemos para la ocasión, ya que te libra de los 1182 m D+ y 315 m D-, en sus 18 km de recorrido. 


Collado de la Sierra

            Plantados ya en los 2039 msnm del collado de la Magdalena, por donde pasa el GR 11.1, y aun habiéndonos librado de una larga aproximación, comenzamos una más corta, pero incómoda hacia los mallos. Con unas magníficas vistas, preámbulo de las que vamos a tener arriba, caminamos el corto trecho hasta las proximidades del refugio López Huici, que dejamos a la derecha, para ir ganando altura ya por el inmenso mar de piedras, que nos muestra la canal para subir al Rigüelo.


Pico de la Magadalena 

Rigüelo y Mallos de Lecherines

Rigüelo y canal de entrada

            Vamos dando continuidad, buscando alguna traza de camino por terreno pedregoso y herboso, hasta llegar, tras algo más de una hora de incómodo transitar, a la entrada de la canal interior de los mallos, también empinada y con grandes piedras inestables. Nos queda como un cuarto de hora de ascenso con una cierta exposición debido a la inclinación del terreno, protegidos ya por el casco, hasta alcanzar el pie de vía, donde nos colocamos el resto de los pertrechos.


Progresando por la pedrera

Entrando en la canal al corazón de los mallos

Progresando por la canal (imagen de Julio)

            Estamos al pie de la vía Faus, donde encontramos dos argollas para comenzar a asegurarnos y las que, con total seguridad no dispondrían los precursores que la abrieron. Son tres tramos de unos 20 o 25 metros (IIº/IIIº-), que comienzan con uno bastante vertical, que vamos acometiendo despacio, disfrutando de las dificultades que nos va presentando la ascensión.


Pie de vía


            El segundo discurre junto a una gran sima, y el tercero por encima de ella, pegados a la pared de la izquierda, para alcanzar ya la Cima E (2450 m), desde donde se obtienen mejoradas las vistas que se nos venían anunciando, bajo la fachada sur de la imponente Muralla de Borau, que no es mucho menos fiera que la norte sobre Rioseta, por la que discurre la Faja Voladera.



Esperando el aviso (imagen de Julio)

En uno de los mallos menores (imagen de Julio)




Llegando a la Cima Este 

Cima Norte, con el pico Lecherín al fondo

Superando la brecha para pasar a la Cima Norte

Superando la brecha para pasar a la Cima Norte (imagen de Julio)


            Si lo que queremos decir es que hemos estado en lo más alto de las almenas de este imponente castillo, tendremos que destrepar para bajar a una ancha fisura y treparla para llegar a la Cima N (2452 m), donde nuestra vista se expande hasta el infinito en una satisfacción plena por haber sido capaces de ganarnos la confianza de esta abrupta montaña, como creemos que se sentirían, hace ocho décadas, los precursores de lo que entonces sería una gesta del montañismo del momento.

 

En la Cima Norte, techo de los Mallos de Lecherines

Con Julio en la Cima Norte (imagen de Manuel)

Julio y Manuel en la Cima Norte

Cuenca de Ip y macizo de Collarada

Macizo de los Infiernos 

Palas, Arriel, Balaitús, Aguja Cadier, Frondellas... Vértice de Anayet

            De vuelta al punto de rápel, echamos un bocado antes de deslizarnos en vertical, que lo hacemos de tirón los dos últimos largos, ya que las cuerdas de 30 metros nos dejan como a dos del siguiente tinglado, y desde allí hasta la base de la vía.


Montando el rápel

Rapelando (imagen de Julio)



            Aquí viene lo más delicado, y es descender por la inclinada y descompuesta ladera hasta llegar a lo alto de la canal, para descenderla y enfrentarnos al poco amable mar de piedras, hasta llegar ya a tierra llana y, finalmente, al collado, donde nos espera el vehículo con el que, en tres cuartos de hora, recorremos la pista de vuelta.


 Lo que nos espera...



            Una ilusión largamente forjada, que se ha visto cumplida con la ayuda de dos buenos compañeros. Los datos son atípicos, por tratarse de este tipo de actividad. De todos modos, han sido 4,6 km, recorridos en 5 horas, con un desnivel acumulado de unos 465 m D+/-, habiendo alcanzado la altitud máxima en los 2452 m de la Cima Norte de los Mallos de Lecherines.



GLOSARIO

Mallo: gran pináculo rocoso formado de conglomerados


BIBLIOGRAFÍA

Nota sobre la presencia de espeleotemas de yeso en el Sistema Espeleológico de Lecherines. Varios autores. Instituto de Estudios Altoaragoneses (2012) 


RECURSOS DIGITALES

El Pirineo Aragonés 

Senderos FAM  

Instituto de Estudios Altoaragoneses 

Mendikat  

El Pirineo de Luis  

Wikipedia  

Wikiloc   

Facebook 

RAE  

Fundeu 

Aragonario  

IGN  

Geamap  

Hijo de la Tierra 


Las fotos, con sus comentarios


Nota: La publicación de la ruta, constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve. 






























miércoles, 6 de agosto de 2025

San Vicenda, Basón, Sorripas y Plana Canal, tozales de la montaña de Sesa entrambas aguas

 Año XIV. Entrega nº 962


AQUERAS MONTAÑAS
Tozal de San Vicenda (2093 m)
Tozal del Basón (2132 m)
Tozal de Sorripas (1971 m)
Tozaleta de Plana Canal (1927 m)
Domingo, 3 de agosto de 2025

            “Al igual que ocurre en las principales áreas pastables del Bien "Pirineos-Monte Perdido", los pastos de la Montaña de Sesa se originaron como consecuencia de talas históricas del piso subalpino de pino negro (Pinus uncinata), con el fin de obtener mayor superficie de pasto con el que alimentar a los ganados trashumantes”. Turismo Sobrarbe.



            Los tiempos geológicos son unos, y los antrópicos son otros. Tanto unos como otros han sido capaces, y lo siguen siendo, de modelar el paisaje, pero son estos últimos los que con mayor severidad, virulencia y rapidez lo hacen a merced de las necesidades del ser humano en cada momento. Como indica el párrafo anterior, “las talas históricas del piso subalpino” dejaban esta zona sin pino negro y, en la actualidad, ya no tenemos ni pino negro ni apenas ganado al que iba dirigido el pasto resultante de dichas talas.



            La consecuencia de todo ello es el presente estado de la montaña de Sesa, que comprende 827 ha, entre los 1700 y 2400 metros de altitud, en el hoy municipio de Puértolas y que, por buscarle algo bueno, es la montaña que tenemos en la actualidad, y que se nos presenta a los visitantes como tozales de mediana altura, con cimas redondeadas, relativamente fáciles de alcanzar.



            Y eso es lo que pretendemos hoy, darnos una amplia vuelta por una gran parte de esta montaña, incluida en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, sin saber muy bien a qué sector pertenecería, porque el parteaguas está en Cuello Viceto, que lo hace con las que caen al río Bellós, en el Cañón de Añisclo, y las que lo hacen al Yaga, en la Garganta de Escuaín, ambos tributarios del río Cinca.



            Bestué, al que pertenece la montaña de Sesa, era lugar en 1785, ayuntamiento en 1834; en 1845 se le une Santa Justa, y en 1957 los absorbe Puértolas, al que pertenece actualmente. De los censos conocidos, los que le otorgan mayor población son los de 1495 y 1609, ambos con 23 fuegos. Son anotaciones del historiador Antonio Ubieto. Hoy cuenta con apenas decena y media de habitantes.



            Nos acercamos, pues, hacia Bestué, donde, como a 2 km antes de llegar, parte a la derecha una pista, que con paciencia recorremos sus 11 km para llegarnos al collado de Plana Canal, a 1750 msnm, donde una barrera nos impide seguir, ya que nos encontramos el límite del Parque Nacional. Es el punto de partida para excursiones por la redolada, la más corta sería la ascensión a los cercanos Sestrales.



            Otra opción, como inicio de muchas otras, es la de continuar por la pista, absortos por el telón de fondo que se nos va abriendo, toda la fachada sur del imponente macizo calcáreo más alto de Europa, el de las Tres Sorores, o Treserols, como también llaman los más castizos, que son el Cilindro de Marboré, que apenas asoma, el Monte Perdido y el Soum de Ramond o pico Añisclo, y la Punta de las Olas, para completar; y al otro lado de ancho collado de Añisclo, la sierra de las Sucas, con el pico Inferior de Añisclo y las Tres Marías, que tienen nombre propio, la Punchuda, la Roncha y la Plana.




            Estamos en el alero de la izquierda del singular Cañón de Añisclo, a unos 500 metros por encima del seno del río Bellós, y con semejantes apabullantes vistas, iniciamos la ruta, ganando terreno, pero poco desnivel, hasta recorrer en una hora, los poco más de 4 km que median hasta el refugio de San Vicenda, a cuyo alrededor encuentra la tranquilidad una buena cabaña vacuna. Un poco antes, hemos pasado frente al barranco de la Pardina, uno de los mayores aportes por la derecha del Bellós.





            Como algo menos de media hora más, la pista se vuelve sendero, que pronto se bifurca, porque el ramal izquierdo quiere bajar al fondo del cañón, que no tomamos, porque continuamos de frente para ir aproximándonos a nuestros objetivos.






Tozal de San Vicenda

            Antes de llegar al barranco de las Carriatas, nos vamos desviando por su ladera izquierda para ir ascendiendo ya a la primera cota de la jornada, el Tozal de San Vicenda, al que ha llegado ya algún miembro del grupo, que habían optado por no dar este rodeo. La sorpresa es que cuando llegamos, habían seguido ruta, pero nos esperaban en el collado para echar un primer bocado. 


Gargantas de Escuaín

Cuello Viceto

            No hemos pasado por Cuello Viceto, que lo vemos desde arriba cómo, sin inmutarse, parte aguas, cuando las haya, entre el Cañón de Añisclo y las Gargantas de Escuaín, que ya muestran sus fauces a nuestras miradas. En realidad, subidos a esta primera cota, vamos a ir recorriendo las lomas del parteaguas. 


Tozal del Basón

            Reagrupados ya, seguimos para bajar al Cuello Piedra Ficata y subir a los 2132 msnm del techo de la ruta, el Tozal del Basón, donde ahí sí volvemos a echar algo al cuerpo con más calma, una ingesta material que se complementa con otra que lo es menos, pero que expande el alma emulando el muy amplio espacio visual que se abre ante nosotros. 




Monte Perdido, Soum de Ramond y Punta de las Olas

Pico Inferior de Añisclo, Sucas Punchuda, Roncha y Plana

Cotiella

Castillo Mayor y Peña Montañesa


Sestrales

            Bajada a otra colladeta para subir al Tozal de Sorripas, habiendo dejado atrás ya la cota dos mil. Seguimos bajando, virando a orientación SW para pasar por la Forqueta Sorripas, como antesala de la última cota de la jornada, la Tozaleta de Plana Canal, justo encima del amplio collado homónimo, donde nos esperan ya los vehículos, a los que llegamos cerrando esta preciosa circular por humildes montañas que, cabalgando por sus lomas nos han descubierto apabullantes paisajes.



Tozaleta de Plana Canal


            Una circular a la que le hemos dedicado, y muy bien, por cierto, algo más de cinco horas y media, para recorrer 11 km, con un desnivel acumulado de en torno a los 605 m D+/- (Wikiloc: 530 m D+/-), alcanzando la altitud máxima en los 2132 m del Tozal del Basón.



GLOSARIO

Cuello, colladeta, forqueta: collado

 

BIBLIOGRAFÍA

Los pueblos y los despoblados I. Antonio Ubieto. Anubar (1984)

 

RECURSOS DIGITALES

Turismo Sobrarbe  

Red Natural de Aragón  

Wikipedia  

Wikiloc   

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Fundeu  

Aragonario 

IGN  

Geamap 

Hijo de la Tierra  





Las fotos, con sus comentarios, y el track

 

Nota: La publicación de la ruta, así como del track, constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.