Año XV. Entrega nº 990
“El núcleo principal de Sarsa de Surta queda oculto tras un pequeño alcor. Hoy (1982) y desde 1972 está totalmente despoblado pese a que, en 1906, según Lucien Briet, tenía 225 habitantes, y en 1930, 338. Entre sus edificios en ruinas se alzan aún poderosas chimeneas altoaragonesas y se conserva también otro puentecillo medieval sobre el Vero. Su iglesia parroquial es un ejemplar del románico rural… a sus pies se alza, a modo sobrarbés, una esbelta torre de planta cuadrada, lo mejor conservado y primitivo del conjunto (finales del XI o principios del XII)… Cayetano Enríquez de Salamanca (1936-2006).
Una descripción certera que hace el divulgador madrileño, de cómo encontró el lugar hace cerca de medio siglo. Un lugar, del que el historiador A. Ubieto nos cuenta que la primera mención la encontró sobre 1050, expresada por A. Durán en su Colección diplomática de la catedral de Huesca, nº 71. El mayor pico de población lo encontramos en 1857, con 492 habitantes. Según el Nomenclátor de Aragón, en lo referente a la comarca de Sobrarbe, datos tomados del Padrón Municipal de 1 de enero de 2023, atribuye 3 personas a Sarsa de Surta, 2 varones y 1 mujer.
Su municipalidad, como la falsa moneda, pasó de mano en mano. Se le conoce ayuntamiento propio en 1834; en 1845 se le unen Bagüeste y Las Bellostas; en la década de 1960/70 se fusiona con Arcusa, Castellazo, Jabierre, Mondot, Olsón, Paúles, Santa María de Buil y Sarratillo para formar el municipio de Alto Sobrarbe, con capitalidad en Arcusa, para unirse, finalmente, al de Aínsa en 1976, como Aínsa-Sobrarbe.
Casas arregladas, pero ni un alma por la calle al salir de esta población, que no es extraño que le cueste recuperarse poblacionalmente, porque forma parte del Guara profundo. Bueno, a lo nuestro, que ya estamos aquí los JJJ. Nos enganchamos del brazo del GR 1 o Sendero Histórico que, pasando por Casa Cruz, nos va metiendo por un sendero, que cruza una pista, y que sigue hacia nuestro objetivo, que no nos lo podemos quitar de la vista, por lo bello que es.
Nos vamos dirigiendo hacia nuestro primer objetivo y, conforme vamos ganando altura, se abre a nuestra mirada, con toda su crudeza el tercero, que esperemos no se canse de esperarnos, porque nosotros sí es posible que lo hagamos. En 50 minutos alcanzamos la cabañera de Sevil, que recorremos unas decenas de metros hacia el norte, para dejarla con su GR 1, ya que tomamos un sendero indicado, que nos acerca a la base de los acantilados de la peña Surta, hasta su extremo oriental, para ir subiendo hacia su cima. Sus 1374 msnm nos ofrecen unas increíbles vistas sobre lo cercano y lo lejano, todo lo que se puede adivinar tras el baile constante de nubes.
El topónimo “Surta” se sitúa en esta peña, y le da nombre a un antiguo castillo, del que ya se sabía su existencia en el siglo XI, y del que, al parecer, debe de quedar algún vestigio, pero que al no saber dónde está y con la cantidad de nieve que hay, tenemos que ignorar. Y Surta es el apellido de este pueblo, suyo nombre “Sarsa”, proviene del nombre común altoaragonés “saso*”, que viene a definir un terreno plano con capacidad para el cultivo.
El intenso viento no invita a que disfrutemos mucho de lo alto de esta montaña, pero lo hacemos, de forma concentrada, pero lo hacemos. Volvemos sobre nuestros pasos hasta la cabañera, por la que repetimos también algunos pasos, para dejar a la izquierda el camino por el que hemos subido, y seguir adelante, ya por nieve continua, que hace un poco más penosa la progresión.
Tres cuartos de hora de este nuevo caminar sobre la cabañera, para tomar un desvío a la izquierda, y luego un sendero a mano derecha, que nos encamina ya a la cueva Drólica, nuestro segundo objetivo de hoy, a donde llegamos al cabo de algo más de dos horas y media. ¿Qué decir de este lugar?, uno de los innumerables abrigos que hay en estas montañas, habitadas ya desde el Paleolítico Superior, la época más antigua de la Edad de Piedra, hace entre 30 y 40 mil años.
Las investigaciones de los profesores Lourdes Montes y Manuel Martínez, de la Universidad de Zaragoza, realizadas entre 2001 y 2006, le atribuyen ocupación humana en el Calcolítico, o Edad del Cobre, entre 3 y 4 mil años. Tiene unos 80 metros y 2 galerías, habiéndose encontrado como pieza de más valor, un gran vaso campaniforme de esa época, datado entre el 2200 y el 1800 a. C.
Estamos en la sierra de Sevil, que vierte aguas al río Vero y al Isuala, también llamado barranco de Balcés, en pleno Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. Una sierra, ésta de Sevil que, como otras muchas de la redolada, albergan interesantísimos abrigos a la espera de ampliar sus investigaciones, especialmente las del valle contiguo, protegidas bajo la figura del Parque Cultural del río Vero.
Imágenes de Red Natural de Aragón y Parque Cultural del Río Vero, respectivamente
Volvemos sobre nuestros pasos, primero sendero y luego pista, para salir a la cabañera, y seguir por ella para ir acercándonos a los acantilados del tozal Blanco, que verticales nos desafían a nuestro paso, que lo hacemos por un alto, que entendemos es el collado del Mesón, y luego por los restos de un corral rupestre. Finalmente llegamos al punto de inflexión, donde dejamos la cabañera de Sevil para dar un giro brusco hacia el nordeste, que nos va subiendo ya a la altura de este gran tozal, mostrándonos el nuestro, el de Asba, que parece cercano… pero tela lo que queda.
Media hora todavía hasta el collado de Paúles, desde donde tomaremos a la vuelta el definitivo descenso hacia Sarsa de Surta, pero hemos de dejarlo atrás para subir al tozal de Asba. Nos acompaña el PR-HU 60, que viene de Paúles de Sarsa. Otra media hora más de ascenso hasta el Prado de Asba que, entendemos tendrá sus encantos en época estival, pero que ahora también los tiene.
Ya nos sentimos más cerca de nuestro objetivo, sólo nos queda un falso llano hasta llegar al crucero, de reciente fábrica, que seguro habrá sustituido a otro anterior en pos de cristianizar este lugar con gran tradición brujeril, contándose historias de apariciones y avistamientos extraños. Lugar mágico, de nombre de origen prerromano, "As-bar", que significa monte sagrado. Con total seguridad habrá sido motivo de conversación en las veiladas* de invierno al calor del fogaril en las cadieras bajo las chamineras* en las casonas del viello* Sobrarbe.
En cuatro pasos nos acercamos a la cima, que ostenta el vértice geodésico número 24957, de la Red Geodésica, del Instituto Geográfico Nacional, escorado ya al municipio de Bárcabo. Cinco horas y cuarto desde la salida, para llegar al techo de la ruta, que nos amplía, si cabe las vistas sobre la redolada y más allá. Poco tiempo para el respiro, las fuertes rachas de viento no cejan en su empeño de no dejarnos disfrutar, pero no lo consiguen.
Vuelta sobre nuestros nevados pasos, crucero y Prado de Asba, con su balseta y su cabaña pastoril, para llegar al collado de Paúles donde, ahora sí, nos detenemos a echar un bocado que, a las tres y media, bien lo merece. Seguimos por el PR-HU 60, que nos conduce por sendero, todavía nevado, en dirección ya a destino. La entrada al bosque coincide con la nieve discontinua.
En un punto determinado, sólo por el track, ya que no hay indicación, se deja el PR para desviarnos a la izquierda y comenzar una travesía por un sendero con poca definición, que culmina en unos arbustos atravesados, sin solución de continuidad, por lo que echamos unos pasos atrás hasta ver la forma menos mala de cruzar un barranco, y por un campo yermo salir a una pista, con la confianza de que nos lleve al pueblo.
Primeramente, lo hace a las Casas de las Heras, donde topamos de nuevo con el GR 1 que, en pocas decenas de metros, nos acerca ya a Sarsa de Surta, a donde entramos junto a la parroquial de la Asunción, originariamente del románico rural del siglo XI.
Henos aquí, a punto de despedirse el sol, que va a dar lección a otra parte, tras 7 horas y 10 minutos de haber salido, trazando una completa circular de 20,5 km, alcanzando tres objetivos claros, con 1018 m D+/- de desnivel acumulado (Wikiloc: 865 m D+/-), aupándonos a la mayor altitud de la ruta en los 1438 msnm del tozal de Asba.
GLOSARIO
Saso: planicie con tierra suelta, meseta, páramo apto para el cultivo
Veiladas: veladas
Chamineras: chimeneas
Viello: viejo
BIBLIOGRAFÍA
Aínsa y el Sobrarbe. Cayetano Enríquez de Salamanca. El autor (1982)
Historia de Aragón. Los pueblos y despoblados, III. Antonio Ubieto. Anubar (1986)
Castillos de Aragón III. Cristóbal Guitart. Librería General (1986)
La cueva drólica de Sarsa de Surta. Lourdes Montes y Manuel Martínez. UPV/EHU (2007)
Sierra de Guara, 100 rutas. Somontano y Sobrarbe. Daniel Vallés. El autor (2018)
RECURSOS DIGITALES
Cayetano Enríquez de Salamanca
Las fotos, con sus comentarios y el track
*La ruta se ha realizado, en su mayor parte, sobre nieve, tratando de hacerlo por el camino, pero no se garantiza que haya sido así en su totalidad.
*La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.
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