lunes, 8 de marzo de 2021

Circular Santa Elena - Panticosa por Hoz de Jaca, la magia del bosque

 


IXOS MONS
Circular Santa Elena - Panticosa por Hoz de Jaca
Domingo, 7 de marzo de 2021


Imagen de biografiasyvidas.com
            Bernard de Fontaine, fue un monje que entró a formar parte de la orden del Císter al poco tiempo de su fundación en el siglo XI, llegando a ser pionero de dicha orden, abad del monasterio que fundó, el de Clairvoux, del que tomaría apellido sustituyendo el de nacimiento, y gran maestro de la orden. Desde el seno de los más profundos ambientes religiosos católicos de hoy en día, quizás en los tiempos actuales se tomaría como paganismo la “adoración a la naturaleza”, plasmada en frases como esta: "Encontrarás mucho más en los bosques que en los libros; los árboles y las piedras te enseñarán lo que nunca aprenderías de un maestro”. Seguros estamos de que lo decía por experiencia propia, porque los verdaderos maestros enseñan, pero para ello antes han tenido que aprender, y es ahí donde se aprende, es ahí donde está la sabiduría, es ahí, en la naturaleza y todas sus manifestaciones, ¿y por qué será que nos gusta tanto estar ahí?

Imagen de todocoleccion.net


            En el último siglo, la vida rural de la montaña ha sufrido una importante convulsión, especialmente en la década de los sesenta. Uno de los aspectos fundamentales, lo podemos ver reflejado en las imágenes de aquella época, en la que los montes se veían desprotegidos de arbolado, debido a la necesidad de combustible para uso doméstico, y otros usos. La despoblación humana, unas veces por aislamiento, otras forzada, contribuía a la gran capacidad de regeneración de la naturaleza, fruto de lo cual, las laderas se han ido viendo pobladas de arbolado, pobladas de frondosos bosques, tanto en los solanos como en los pacos, en cada caso con sus correspondientes especies. En una fase posterior, en esta última década, la cabaña ganadera también se ha visto mermada en un 90%, lo que ha hecho que los pastos se hayan ido poblando de matorral y arbustos. 




            Como conclusión, podemos decir que la masa forestal ha aumentado considerablemente en nuestras montañas, con la consiguiente pérdida de visibilidad a distancia de los caminos, pero están ahí, y en algunas zonas hay un verdadero esfuerzo por conservarlos y difundirlos, porque a todos nos sonará eso de “… se hace camino al andar…”



            Pues de eso se trata, de andar, de bosques, de arbolado, de piedras y de arroyos, de amistad y de disfrute. Si metemos todo ello en una coctelera, y le añadimos la esperanza de que la meteo nos acompañe… ya tenemos listo el cóctel de hoy, una megarrutasergiosobo que levanta boinas. A ver, nos centramos, Valle de Tena, Santa Elena, circular desde el apartadero de la carretera pasando por Hoz de Jaca, proximidades de Panticosa y de El Pueyo de Jaca, y regreso también por Hoz, por buenos bosques y con buena gente. Vamos.




            Con 10 miembros más del grupo de Andarines del Club Atletismo Jaca, tomamos la subida dirección a la ermita de Santa Elena cruzando primero el puente del río Gállego y su gran foz. A los cinco minutos se toma el sendero, incorporándonos al PR-HU 78, que une Biescas con Hoz de Jaca, con el desvío optativo para visitar la ermita, un bucle que no hacemos. Pasamos por el inicio de la vía ferrata, y pronto la magia del bosque nos envuelve. Al cuarto de hora de sendero se nos abre la posibilidad de tomar un desvío a la derecha que, señalizado como “Sendero a Hoz de Jaca por Tripilituara”, se nos ofrece para hacer un buen tramo en circular. Hasta aquí, coqueteando con la curva de nivel de los mil metros, pero a partir de aquí (1090 m), y hasta los 1275 se sube sin piedad, a excepción de algún pequeño falso llano que se agradece, claro.



            En menos de media hora dejamos a la derecha el desvío para el mirador de la Sarra, y en otro cuarto de hora, el sendero nos deja en un ancho camino, que seguimos, obviando la indicación a Articalda. En veinte minutos más, volvemos a entrar en un sendero, siguiendo el PR-HU 78 en dirección a Hoz de Jaca, y que recorremos en un escenario de una belleza indescriptible. La magia del bosque se acrecienta como lo hacen los musgos sobre el arbolado, un musgo que también tapiza los tapiales que vamos encontrando, y que delimitaban caminos y fincas, conforme nos vamos acercando a la carretera, en hora y media desde el arranque. En terreno ya civilizado, en cinco minutos llegamos a la población, que con un pie llegó a entrar en el moderno mundo del turismo, sin abandonar el otro en sus tradiciones. Y un buen testigo de esos viejos tiempos es el puente que nos encontramos a la entrada, que nos obliga a detenernos para admirarlo y dejar constancia de nuestra presencia, con un telón de fondo ocupado por la Peña Telera y sus vecinas, cuyos pensamientos se empiezan a sumir en esas nubes bajas que les impiden pensar, todavía, en la llegada de la primavera. 




            Aquí fin del trayecto del PR-HU 78. Entramos en el pueblo y tomamos la pista de Sabocos, para abandonarla a los diez minutos y meternos en un sendero a mano izquierda, siguiendo las indicaciones de “Sestas – Camino de Frazacoz Panticosa/El Pueyo”, y cruzando el barranco de San Lorenzo, que se desparrama a placer, haciendo que extrememos la atención para no catarlo, pero que se sale con la suya, nos volvemos a meter en sendero de bosque, con los altos bojes tapizados de musgo haciéndonos la ola. Al cabo de media hora nos incorporamos al PR-HU 95, que va y viene de Panticosa a Sabocos. Aproximándonos a Panticosa, cruzamos el PR-HU 92 y tomamos el PR-HU 106, donde se podría decir que es nuestro punto de inflexión, con el pueblo a la vista y abrazándonos al río Caldarés, en pocos minutos llegamos a ese puente que cruzamos, sobre otra impresionante foz, para llegarnos a una plácida explanada, donde hacemos el merecido descanso y echamos el también merecido bocado, después de tres horas y cuarto de andar.









            Al poco rato de nuevo a cruzar el puente e incorporarnos a ese sendero que nos sorprende con la indicación de "Hoz de Jaca por camino las Palizas"… a ver lo que nos espera con ese nombre. Bueno, pues un subibaja más, que hacemos por la margen izquierda del Caldarés, hasta que en menos de media hora salimos a la carretera de El Pueyo a Hoz, y que seguimos como veinte minutos para tomar un sendero, junto a una fuente, y en otros diez salir de nuevo a la carretera, que ya no dejamos hasta Hoz, no sin antes visitar su mirador, y visualmente todo el entorno, que es mucho y bello. Recorremos el pueblo, y a la salida retomamos el PR-HU 78, que nos llevará de nuevo a Santa Elena, primero un corto tramo por carretera, y luego a desandar lo andado por el sendero, hasta salir a la pista y abrir otra circular. Diez minutos hasta tomar de nuevo sendero, otros diez minutos, y otro tanto hasta salir a la carretera bajo la presa del embalse de Búbal.








           Enseguida de nuevo a un sendero, desde el que se ve el viejo pueblo de Polituara. Seguimos por la margen izquierda del río Gállego, hasta llegar casi a su altura. Puente tibetano, y sin cruzarlo, seguimos nuestra senda, y al poco cerramos esta pequeña circular dejando a la izquierda el desvío que hemos tomado esta mañana para ir por Tripilituara, quedando únicamente el mismo tramo de la ida, quedando menos de media hora ya para llegar a los vehículos, habiendo pasado por el arranque de la vía ferrata y cruzando el puente sobre el profundo tajo del Gállego. 




            Una larga, pero preciosa ruta, por un bosque encantado, que así nos ha dejado, encantados, habiéndole metido 6h 20’, para recorrer 20,3 km en un continuo rompepiernas, con 965 m D+/- de desnivel acumulado total, en una jornada que se ha portado mejor de lo esperado en lo meteorológico, y en una compañía diez.





Más fotos y el track





No hay comentarios:

Publicar un comentario