miércoles, 21 de enero de 2026

Vadiello-Nocito, surcando el Guatizalema

 Año XV. Entrega nº 989

IXOS MONS
Vadiello-Nocito
Domingo, 18 de enero de 2026

            “Al final de la carretera de Vadiello se inicia un sendero, que es el antiguo camino de los carboneros, hoy en parte desaparecido por haber sido inundado por las aguas del pantano. Por esa circunstancia, su trayectoria ha sido rectificada con un trazado de fuerte pendiente para salvar las distintas crestas que descienden del Borón. Cayetano Enríquez de Salamanca (1936-2006).


Mallos de Ligüerri

            Párrafo de introducción a la ruta que describía este polifacético madrileño, hace más de cuatro décadas, que daría sus primeros pasos universitarios en el ámbito de las ciencias, y que tuvo una deriva al de humanidades, siendo uno de los grandes divulgadores de los paisajes españoles, pero especialmente de los Pirineos y sus aledaños, como es el caso.



            Con una previsión bastante seria de aguas, que se rebajaría la víspera, y con aquello de “bueno, no será para tanto”, tras un pequeño amago, del que no queremos acordarnos, finalmente se pone en marcha esta primera salida de senderismo del calendario de actividades de Montañeros de Aragón que, escoltados por Mayte e Irene, salíamos de Vadiello cerca de cincuenta personas dispuestas a pasar desapercibidos de las previsiones para no retarlas.



            Estamos en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, el espacio natural protegido más extenso de Aragón, y con esas intenciones partíamos por el camino viejo que unía el valle de Nocito con la Hoya de Huesca, algo modificado, como contaba el que ha abierto la crónica. Dejamos atrás la presa que impide que el río Guatizalema, siga su curso natural embalsando sus aguas, pero no así los impresionantes mallos que lo custodian, que nos van a ir acompañando una buena parte del recorrido.



            Un río al que nos abrazamos de principio a fin, aunque por algunos tramos lo tratamos de tú, y por otros, lo vemos desde las alturas. Pero detengámonos un poco en él. De su nombre, podríamos decir que hay quien dice que procede del árabe “Guadix Alam”, que significaría “río tranquilo”, pero en algún otro lugar leemos que procede de “Wadi Salama”, que vendría a decir “río de los Salama”, aludiendo a la familia árabe de los Banu Salama, asentada en Huesca, y que dio el nombre de su linaje al río desde finales del siglo VIII. De cualquier modo, es indiscutible que su raíz etimológica se hunde en la época de la invasión musulmana, que dio comienzo en el año 711, y duró hasta 1492.



            Nace a 1370 msnm en la zona del Paular, en la ladera norte de la sierra de Aineto, en el valle de Nocito, y transcurre durante 75 km, abarcando una superficie de cuenca de 362 km2, desembocando en el río Alcanadre, por su margen izquierda. Por Ley de 5 febrero de 1943, fue incluido entre las obras a realizar en la Cuenca del Ebro dentro del Plan de Obras Públicas de 1939. Y el BOE publicó el 3 de mayo de 1960 una Resolución del Ministerio de Obras Públicas, autorizando al Ayuntamiento de Huesca la obtención de 250 litros de agua, lo que constituye el 80/90% del consumo de la ciudad: 25 del río y 225 de la regulación a ejecutar en Vadiello, que se construyó en 1971 con una capacidad de 16 Hm3.



            Pero vayamos a lo nuestro, que no es otra cosa que seguir por el Camino Natural de la Hoya de Huesca. Tras pasar los túneles, nos despiden visualmente los mallos* de Ligüerri bajo una fina lluvia; nos detenemos antes de abandonar visualmente la lámina de agua, que es pronto porque está escasamente a la mitad de su capacidad, para hacernos una foto de grupo, que ni es exactamente de salida, ni lo es de cima, pero la única que vamos a conseguir en todo el recorrido.


Barranco del Diablo

            Las nubes bajas nos impiden distinguir bien las montañas bajo las que estamos pasando, una de ellas es el Borón, pero por donde sí lo hacemos es por una palanca para cruzar el barranco del Diablo, desde donde nos viene una primera subida a la que le vamos hincando el diente poco a poco. El Proyectil es otro de esos mallos* que, caprichosamente, ha esculpido la erosión, formando parte del paisaje de estos estrechos.



            El margen derecho también tiene el suyo, el Huevo de San Cosme lo llaman, entre la peña homónima y el Mondinero. Vamos ganando terreno, y son la Canales del Fragineto las que van saliendo a nuestro paso, unas impresionantes ralleras* que se descuelgan de ese pico, escudero del Tozal de Guara.


Mondinero y Huevo de San Cosme

            A las dos horas del arranque, un panel informativo nos da cuenta de las maravillas de las Gargantas del Guatizalema, como se llama todo este congosto natural, en el que el río ha ido excavando a lo largo de millones de años los materiales blandos para ir abriéndose paso hacia la tierra llana. A partir de aquí comienza un severo descenso hasta alcanzar el seno del río que, en su empeño de ir llenando el embalse, no nos lo pone fácil. Ayer es mucho lo que llovió por estas montañas, y el caudal baja con bríos.



Canales del Fragineto

El Proyectil



            Al punto de llegar a la orilla, un cartel te advierte de que “Sólo cruzar si el río lo permite”, y la verdad es que no le pedimos permiso, dando por hecho que nos lo va a permitir, no nos va a echar atrás un anuncio tan “preciso”. Como podemos, vamos pasando todos, con agua por encima de las rodillas, lo que nos lleva una buena media hora.


Imagen de Concha





El Proyectil por su cara norte



            Ya en la margen izquierda, por el antiguo camino de los Carboneros, y bajo las estribaciones, nevadas, por cierto, de la norte del Fragineto, vamos subiendo y bajando según manda el trazado. Todo ello hasta dar con el río de nuevo, cuyo paso está protegido con grandes piedras, pero que se quedan pequeñas por el aumento del caudal. Menos aparatoso que el anterior vadeo, pero también tiene lo suyo.






            Nos volvemos a recomponer y seguimos ruta. El Borón, en un acto de buena voluntad, se quita la boina de encima y se despide de nosotros. Cruzamos una pista y seguimos por sendero, para dar con el GR 268, Camino de San Úrbez, el santo inquieto, que recorrió buena parte de estas montañas, y las de Añisclo, que hasta allí llega la señalización, pasando por Nocito, como nosotros, aunque no tan viajeros como él.




El Borón





            Ya sin dejarlo, continuamos nuestro periplo, hasta toparnos de nuevo con el río, por cuya orilla pasamos, no teniendo que tocar agua en condiciones normales, pero hoy no lo son, de modo que nos las tenemos que ingeniar para hacer el paso sin mojarnos… y lo conseguimos. En cuatro pasos ya nos topamos con la barrera, desde la que continuamos por pista, aunque a tramos parece otro río. 






            Dejamos el desvío a Petreñales a mano derecha, y más adelante la pista, para seguir por el sendero que sale a la derecha y que nos lleva a cruzar de nuevo el río, que todavía está en su niñez, por una palanca. Nada que ver con la agresividad de su adolescencia próxima a calmarse en la cola del embalse.



Estribaciones del Fragineto



            Una deliciosa aproximación entre tapiales, nos lleva a nuestro destino, Nocito, un verdadero cruce de caminos, pues confluyen el GR 268 mencionado, el GR 1, o Sendero Histórico, que lo une con Rodellar por el este, y con Arguis por el oeste; además, es el extremo sur del GR 16, o Sendero del Serrablo. De modo que este recóndito pueblo, alejado de una buena comunicación por carretera, tiene su importancia si hablamos de senderos que vertebran el territorio.






            Nocito, que disponía de ayuntamiento propio en 1834, se anexionó Lúsera en 1845, incorporándose a Nueno en 1972, llegó a tener cerca de 300 habitantes hace cien años, y tras casi despoblarse, se ha ido recuperando, alcanzando ahora como la décima parte.


Casa "o Molinero"

            Madoz nos cuenta que tenía (S XIX) 22 casas, “inclusa la del consistorio y la cárcel… la iglesia parroquial está servida por un cura de cuarta clase… la correspondencia va a buscarla a Huesca un encargado todos los domingos”. Suponemos que se conocería al dedillo el camino que hemos recorrido.


Casa Villacampa

            Un fugaz paso por el barrio de San Pedro con sus casas señoriales, para cruzar el puente medieval que contempla bajo sus ojos el paso del infante Guatizalema, y nos acercamos al barrio de San Juan, que toma el nombre de su parroquial, con su crucero en la explanada, y la casa Lardiés enfrente, convertida en refugio.





            Una muy bonita ruta, que ha atravesado de sur a norte la sierra de Guara, por una de sus debilidades, la creada por el río Guatizalema, y a la que le hemos dedicado 7 horas y 25 minutos, para recorrer 13,5 km, salvando un desnivel acumulado de 850 m D+ y 665 m D- (Wikiloc: 628 m D+ / 445 m D-), alcanzando la altitud máxima en los 965 msnm de un punto irrelevante del recorrido.



GLOSARIO

Mallo: Pináculo rocoso formado de conglomerados

Rallera: Estrato muy inclinado, que da lugar a cresta rocosa

 

BIBLIOGRAFÍA

La Sierra de guara. Cayetano Enríquez de Salamanca. El autor (1982)

Historia de Aragón. Los pueblos y despoblados, II. Antonio Ubieto. Anubar (1985)

Sierra de Guara Occidental I. Daniel Vallés. El autor (2019)

 

RECURSOS DIGITALES

Cayetano Enríquez de Salamanca  

Caminos de Barbastro 

Montañeros de Aragón  

Mirando en la alberca  

Senderos Hoya de Huesca  

Red Natural de Aragón  

Caminos Naturales 

Senderos FAM 

Diccionario Madoz  

Nueno  

Wikipedia  

Wikiloc  

RAE 

Fundeu 

Aragonario  

Geamap España 




 


Las fotos, con sus comentarios y el track

 

*La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.
















sábado, 17 de enero de 2026

Albarún, por Bergosa

 Año XV. Entrega nº 988


IXOS MONS
Albarún (1550 m)
Jueves, 15 de enero de 2026

           "Bergosa es uno de los pueblos abandonados que sus antiguos ocupantes se empeñan en evitar que desaparezca. Deshabitado desde 1966, está teniendo un "resurgir" a partir de 1998. Sus vecinos celebran cada 29 de noviembre la festividad de San Saturnino y han arreglado un fraginal* a poniente del templo desde donde las vistas sobre el valle del Aragón son espectaculares, tanto hacia el Pirineo como hacia la Val Ancha. Dicen de forma pomposa que han llevado a cabo el "Plan Hidrológico de Bergosa" (PHB) consistente en soterrar una manguera a lo largo de los 250 m que separan la fuente del citado fraginal* (2004). Antonio García Omedes.



            Es lo que nos cuenta el maestro del románico aragonés como entradilla a su artículo sobre el templo de Bergosa, dedicado a San Saturnino, y que va a ser objeto de nuestra visita, una vez más, en la ruta de hoy, cuyo punto de mira lo hemos puesto en lo más alto de la sierra de Badaguás, que contempla plácidamente desde el norte la Val Ancha, hacia la que desparrama toda su solana, acogiendo a pueblos como Borrés, perteneciente al municipio de Sabiñánigo, y Espuéndolas, Gracionépel, Lerés, Badaguás, Baraguás, Ipas y Guasa, al de Jaca.



            Esta larga sierra, paralela al eje pirenaico, se yergue entre los valles de los ríos Aragón y Aurín, y su fachada norte se deja caer hacia la Garcipollera. En algunos mapas figura como Alvarín, pero no le vamos a quitar su mérito, que ya se ha hecho mayor.



            Con éstas y otras reflexiones, en una serena y fría mañana emprendemos la marcha en puente Grallas, por el Camino de Santiago en dirección contraria, hasta toparnos con otro puente, el de Torrijos, junto a su cantera. El nombre le viene de la contracción Torre de Hijós, ya que encima de esa cantera había una torre que pertenecía a los señores del lugar de Hijós, y que defendía el estrecho paso. En los siglos XIV y XV eran los Jiménez de Azlor los que ostentaban ese título.



Puente de Torrijos

            Dejamos este histórico lugar, y el también histórico camino jacobeo que lo atraviesa, para cruzar el recientemente renovado trazado ferroviario por un túnel, y dar comienzo al verdadero sendero de ascensión a Bergosa, indicado por un artesanal mural junto a unas escaleras que deberemos subir para dar continuidad a ese sendero, que nos deja en el término de una pista que accede a fincas.





            Allí, de nuevo un cartel nos indica que hemos de cruzar el canal de traídas de agua a Jaca, cuyas obras finalizaron en 1891, estando ahora a la espera de financiación para su renovación integral. El objetivo es el de modernizar una infraestructura pensada para el abastecimiento de poco más de 4100 habitantes, y que lo sigue haciendo hoy en día a 14 000 residentes, cifra que se puede multiplicar por 3 o 4 en las diferentes temporadas.



            La entrada en el bosque hay que hacerla con decisión, y no sólo por la pronunciada cuesta, sino porque los primeros compases discurren por algo más parecido a una trinchera, pero que pronto se convierte en sendero más normal, aunque la pendiente sigue, y lo hace hasta llegar a Bergosa, al cabo de una hora de haber salido. Nos recibe la flamante era con el fraginal* de Iguácel, reconstruido en 2007 por la Asociación de Amigos de Bergosa.



Fraginal de Iguácel

            En este histórico emplazamiento ya habíamos estado en varias ocasiones, y había sido objeto en los reportajes de algunas de ellas. El historiador Antonio Ubieto, lo cita como primera mención, en su Cartulario de San Juan de la Peña, nº 19, entre 948 y 962. En 1834 tenía ayuntamiento propio, que comprendía también el Mesón del Señor, próximo a puente Torrijos, y en 1845 se une al de Bescós de la Garcipollera, pasando, definitivamente, al de Jaca en 1961.


Macizo de Collarada

            Lugar milenario, por tanto, al que le debemos, al menos, el respeto de las canas. Unas canas que terminaron de ser visibles, pasando a la total alopecia en la década de los años 60 del pasado siglo, cuando el último portazo, el que dieron en 1966 Benito y Simona, de casa Chaime, una de la docena que había en sus mejores tiempos, sonaría como un aldabonazo en todo el valle.


Castiello de Jaca y Aratorés, en el valle del Aragón

            Los 1120 msnm de esta primera era que sale a nuestro paso nos ofrecen, con extrema generosidad, unas preciosas vistas sobre el fondo del valle, ocupado por Castiello de Jaca, y su pedanía Aratorés a media ladera, todo ello dominado por la dama del valle, la Collarada que, con sus 2886 msnm, es el punto más alto de la comarca de La Jacetania, sin tener competencia a semejante altura hasta el Cantábrico. Hacia el sur, la omnipresente Peña Oroel, al cuidado del Campo de Jaca.



            Dejamos la era y sus contemplaciones para internarnos por una callejuela del pueblo, que nos lleva a la parroquial de San Saturnino, originaria del siglo XII, con los añadidos y modificaciones posteriores. Bajamos para visitar el conjunto recuperado de fuente y lavadero, donde resuenan los ecos de los últimos arrieros y lavanderas. El diccionario de Madoz, publicado entre 1845 y 1850, nos cuenta que tenía 9 casas, y que la municipal servía de cárcel. También, que algunos vecinos se dedicaban a la extracción de roca caliza para cocerla en hornos de cal, que llevaban a Jaca y otros pueblos.



            Abandonamos este milenario lugar para tomar ya una pista que nos va a ir subiendo hacia nuestro objetivo, el Albarún, que alcanzamos en algo menos de hora y media desde la salida de Bergosa, tiempo en el que salimos del bosque para discurrir por una loma a dos aguas, con esa doble visión sobre ambos horizontes. Más bosque, con la pista ya con nieve continua, y volvemos a salir de él, teniendo que hacer un giro brusco hacia poniente, con un frío viento de sur que no nos hace muy agradable la estancia en cima, a donde llegamos al cabo de dos horas y tres cuartos.










Peña Oroel, sobre el Campo de Jaca

Val Ancha, Capitiellos, Val Estrecha...

Sierra de Badaguás

Macizo de Collarada (imagen de José Antonio)

Lienas, Aspe, Lecherín...

            No estamos mucho tiempo, pero el suficiente como para compartir con esta montaña su visión sobre el entorno, sobre su amplio entorno. Al sur el Campo de Jaca, con su Oroel; a su derecha la Canal de Berdún, y a su izquierda, la Val Ancha, escondiendo la Estrecha tras los Capitiellos. Al este, toda esta sierra de Badaguás, que se vuelve a mojar los pies en el río Aurín, que trae las esencias del ibón de Bucuesa, entremedio del macizo de Collarada y la Partacua. Al oeste, el río Aragón, que las trae de los de Ranas y Truchas, en Astún. Todo un privilegio, que no tardamos en abandonar, dejando las antenas y el vértice geodésico.



            Volvemos sobre nuestros pasos hasta, al cabo de media hora, tomar una pista a la izquierda, abriendo la circular, que nos lleva por encima de Bergosa, pasando por el sendero que allí conduce, y al collado de Ipas, donde confluyen varias pistas. Tomamos la que nos sube a otra loma, para bajar, ya definitivamente, hacia el solano de Claraco, donde se asientan los restos de un antiguo poblado medieval, del que queda en pie una cabaña de cúpula redonda. Sí, redonda, aunque la planta de la pequeña construcción es cuadrada… y porque la recordamos en mal estado, aunque ahora ha sido desmontada, entendemos que para reconstruirla.




Collado de Ipas

Bisaurín, collada Bastés y Fetás

Bisaurín, Lienas, Aspe, Sombrero, Lecherín, Tortiellas...

Claraco


            Seguimos perdiendo altura, acercándonos ya a cada paso al fondo del valle, que se abre a nuestra vista. Pasamos junto al sifón que permite dar continuidad al agua del canal salvando el barranco Salado, en el paco* del monte Rapitán. En poco ya se llega a una pequeña explanada junto a la carretera, que tenemos que cruzar, a no ser que, como es el caso de hoy, el escaso caudal del barranco nos permita pasarla por debajo.





            Incorporados al Camino de Santiago, donde cerramos la circular, sólo nos quedan, unos pocos minutos para llegar al punto de arranque de esta circular por terreno doméstico, y a la que le hemos dedicado 5 horas y cuarto, para recorrer una distancia de 18,4 km, salvando un desnivel acumulado de 885 m D+/- (Wikiloc: 825 m D+/-), habiendo alcanzado la altitud máxima en los 1550 msnm del Albarún.


Imagen de José Antonio

GLOSARIO

Fraginal: Pajar

Paco: En el alto Aragón se denomina a las laderas umbrías

 

BIBLIOGRAFÍA

Historia de Aragón. Los pueblos y despoblados, I. Antonio Ubieto. Anubar (1984).

 

RECURSOS DIGITALES

Románico aragonés  

Mis cosas de Jaca  

SIPCA  

Diccionario Madoz  

Wikipedia 

Wikiloc   

RAE  

Fundeu 

Aragonario  

Geamap España 

Hijo de la Tierra 


 



Las fotos, con sus comentarios y el track

 

*La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.