lunes, 12 de enero de 2026

Cuculo, desde Alastuey por caminos históricos

 Año XV. Entrega nº 987


MONS CON NIEU
Cuculo (1549 m)
Domingo, 11 de enero de 2026

            “Accipiens et HUNC PRAECLARUM CALICEM in sanctas ac venerabiles manus suas…”

                ”Tomando ESTE PRECLARO CÁLIZ en sus santas y venerables manos…” 

            “Palabras que, al parecer, se recitan en el momento de la Consagración del Sanguis, repetidas desde hace siglos en todo el mundo por infinidad de sacerdotes y escuchadas por multitud de feligreses”.


Imagen obtenida de omnesmag.com

            Esto es lo que nos dice la tradición, escondida en los pliegues de la historia, referido al Santo Cáliz donde, nos cuentan, celebró Jesucristo la Última Cena con sus discípulos. Sea o no sea, lo cierto es que es un símbolo del cristianismo de altísimo nivel, que ha sido venerado durante siglos y motivo de disputas y trueques a lo largo de los tiempos entre reyes protectores y cenobios protegidos.


Imagen obtenida de tripadvisor.es

            En su largo y complicado periplo a través de la geografía y de la historia, huyendo de las invasiones musulmanas, recalaría en San Juan de la Peña en el siglo XI, donde se custodió hasta 1399, que fue entregado al rey Martín I el Humano, quien se lo llevara a sus dependencias del castillo de la Aljafería de Zaragoza, donde permaneció durante un par de años.


Imagen obtenida de valencia.es

            Pero lo que queremos destacar es su supuesto paso por estas tierras jacetanas camino de Zaragoza, porque lo haría pasando por Bailo, donde se inauguraría en 2024 el Sendero Turístico de Aragón, señalizado como PR-HU 157, promocionado por la Asociación Cultural y Recreativa de Bailo (Acurba), que pone en valor el recorrido entre esta población y el monasterio pinatense. No es que hayamos ido buscando este itinerario, pero nos lo hemos encontrado en nuestra ruta, y nos apetecía ponerlo en contexto. 


Mural del PR-HU 157 en Bailo. Imagen obtenida de senderosturisticos.turismodearagon.com


Imagen obtenida de grial.org

            Alastuey gozaba de ayuntamiento propio en 1833, cuando albergaba la aldea de Arbués, hasta que lo sustituyó en su capitalidad en 1860, pasando ambos al de Bailo en la década de los 60 del siglo pasado. La primera mención “Alastue”, la publica Ubieto Arteta, en Jaca nº 7, pág, 46. Madoz nos dice que “está combatido por todos los vientos, lo que hace que su clima sea sano, sin que se experimenten otras enfermedades que calenturas tercianarias más o menos frecuentes, según la mezcla de las aguas. Tiene 18 casas, 4 inhabitables…”.



            En una fría mañana, y con una gran nevada caída el día anterior, partimos de esta pequeña localidad que, en la actualidad tiene cuatro casas abiertas permanentemente, para tomar la pista que nos conduce hasta la fuente de los Comos, a donde llegamos en poco más de hora y media. Antes hemos ido dejando atrás el desvío a la ermita de San Sebastián, en el barranco de San Just, por el que nos adentramos para seguir subiendo y pasar por la nave del Monte. Saludamos a un singular tejo, que han calzado con una escollera que le ayuda a mantenerse en pie.


Barranco de Alastuey


Barranco de San Just (Sanchuz en los mapas), con San Salvador y la Atalaya al fondo

            El telón de fondo, precioso él, de la facha oeste de Monte Pano, o sierra de San Juan de la Peña, compuesto por el Cuculo y San Salvador, con su avanzadilla Atalaya, se impone ante nuestra vista, sabiendo ya, como sabe, que llevamos intención de rendirles tributo. Veremos.


Fachada oeste del Monte Pano, con el Cuculo y San Salvador

Cuculo

San Salvador y la Atalaya

El tejo y su zapata


Incorporación al PR-HU 157

            Poco antes de llegar a la fuente, nos incorporamos al mencionado PR-HU 157. Nuestros pies van pisando nieve prácticamente desde el inicio de la ruta. Aquí, en la fuente y su área de descanso se termina la pista, dando comienzo un desdibujado camino que vamos tratando de seguir. 


Fuente de los Comos





Atalaya y Pumardán


            Los claros de Lanopallar nos dan un respiro, que permite que nuestra mirada, secuestrada en la corta distancia, pueda balancearse por la Canal de Berdún y por el barranco de grandes paredones que tenemos a los pies, y que alberga la ermita rupestre de la Virgen de la Peña, en uno de los pliegues de las faldas del Cuculo.


Lanopallar

            De ella se dice, como habitualmente en este tipo de ermitas, que se debe a una aparición mariana en el lugar donde se encuentra, y que su talla, fechada en el siglo XIII, para seguridad fue trasladada a Santa Cilia, regresando milagrosamente a su emplazamiento original, tantas veces como fuera desplazada.


Ermita de la Virgen de la Peña. Imagen obtenida de piedras-sagradas.es

            Volvemos al camino, o eso pretendemos, para continuar nuestro ascenso por entre bojes nevados, cuyas copas se rinden a nuestro paso. Por terreno ya más despejado, vamos llegando a los pies de la cima, con algún paso más entretenido salvando escalones de conglomerado oculto entre la nieve.


Cuculo






Canal de Berdún, con el telón de fondo del Pirineo aragonés

Ezcaurri

Sierra de Alano y Peña Forca/Lenito

Agüerri y Bisaurín/Fetás

Liena del Bozo, de la Garganta, Aspe, Garganta de Aísa, pico de la Garganta, Sombrero y Lecherín

Midi d'Ossau

Collarada y sus Campaniles

Collaradeta, Peña Nevera y Somolas

San Salvador

            Finalmente, y tras cuatro horas y media, lo que no nos tendría que haber costado más de tres, peleándonos por el manto nevado atravesando unos paisajes de ensueño, llegamos al Cuculo, avanzadilla norteña de la sierra, que se asoma a la Canal de Berdún, con todo un espectáculo por encima de ella, las montañas que forman el Pirineo aragonés más occidental, y buena parte del central, agraciadas por el blanco elemento de hace un par de noches. 



            Abandonamos sus 1549 msnm, techo de la ruta de hoy, mirando con la cabeza baja a lo que sería nuestro siguiente objetivo, San Salvador, al que tenemos que renunciar, ya que nos quedan en torno a las tres horas de descenso, estimando la llegada al pueblo poco antes de la anochecida. Pues sin mucho entretenimiento bajamos hasta cuello Betito, donde nos reencontramos con el PR-HU 157. Un collado entre los dos objetivos de hoy, el que nos ha acogido y el que nos espera para mejor ocasión.


Cuello Betito

            El descenso hacia la fuente de los Comos es más corto que el ascenso, y por ello más pendiente, que hacemos en menos de una hora, disfrutando del bellísimo entorno. Un poco antes hemos dado por cerrada la circular, de modo que, a partir de aquí, ya es repetir el trayecto de ida, hasta el pueblo, al que llegamos ya a dos luces. Una ruta que, de cintura para abajo, discurre por bosque mixto, buena parte de él repoblado a raíz del gran incendio que sufrieron estos montes en 1994, originado en Paternoy, debido a una negligencia, y que arrasó más de mil ha.


San Salvador


Sirga de acompañamiento



Pista

Pumardán


            Entramos a Alastuey por el canto de la iglesia parroquial, que reza a San Miguel Arcángel, originariamente del siglo XII, con ábside rematado con una orla de ajedrezado jaqués y con cementerio a sus pies. Un templo que sufriría modificaciones en los siglos XVII y XVIII. En el porche, entre dos contrafuertes, se aprecia la portada original; sobre la cercana actual vigila el Agnus Dei, distintivo del monasterio de San Juan de la Peña, al que pertenecía.


Antigua puerta de entrada. Imagen obtenida de romanicoaragones.com

Agnus Dei sobre la actual puerta de entrada. Imagen obtenida de romanicoaragones.com


            Una extraordinaria ruta decimos, que nos ha costado más de lo previsto, aun sin poderla completar, pero que nos ha regalado con gran generosidad el transitar por unos paisajes con aspecto totalmente nórdico. Ruta a la que le hemos dedicado 7 horas y tres cuartos, recorriendo 15,1 km, y salvando un desnivel de 815 m D+/-, y alcanzando la altitud máxima en los 1549 msnm del Cuculo.



BIBLIOGRAFÍA

El Santo Cáliz. Manuel Sánchez Navarrete. Caja de Ahorros de Valencia (1980).

Historia de Aragón. Los pueblos y despoblados, I. Antonio Ubieto. Anubar (1984).

 

RECURSOS DIGITALES

Senderos Turísticos de Aragón 

Piedras sagradas 

FAM 

Acurba 

Románico aragonés   

Wikipedia  

Wikiloc   

RAE  

Fundeu 

Geamap España 

Hijo de la Tierra 




Las fotos, con sus comentarios y el track

 

*La ruta está trazada, en su mayor parte, sobre nieve, tratando de hacerlo por el camino, pero no se garantiza que haya sido así en su totalidad.

*La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.



 





















lunes, 22 de diciembre de 2025

Peña Oroel, puerta al invierno con mal orache

 Año XIV. Entrega nº 986


MONS CON NIEU
Peña Oroel (1769 m)
Domingo, 21 de diciembre de 2025

“Niebla en el valle, montañero a la calle.

Niebla en la montaña, montañero a la cabaña”.



            Igual que para desenvolverse en la vida es imprescindible saber leer, en un medio hostil como la montaña también hay que saber leer el terreno en aras de minimizar los riesgos inherentes a la actividad. Las condiciones meteorológicas también forman parte de ese “terreno” del que hay que estar pendiente. En el refranero montañero encontramos el dicho de cabecera, del que se desprende que cuando la niebla cubre los fondos de valle, es sinónimo de buen tiempo, aunque no lo parezca, al contrario de cuando ocupa las cumbres de las montañas a las que te diriges.



            Hoy era un día de libro de los de la segunda parte del dicho, pero al tratarse de una montaña sobradamente conocida, para realizar la habitual actividad de estos días previos a las fiestas navideñas, con gentes venidas de varios orígenes, y programada con mucha antelación, pues eso, que nos contradecimos y nos metemos en todo el marrón.



            Algunos salimos ya andando desde Jaca, para tomar el camino desde la Fuente de los Baños de Jaca, y su entorno, repleto de historia. Cruzamos el río Gas y nos dirigimos por el camino de las Calzadas, para dejarlo y seguir por el de San Salvador.



            Al término de la pista, un panel nos anuncia que entramos en el espacio natural protegido del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel. Ya por sendero, nos introducimos en el barranco de Acín, para pasar por la fuente de San Salvador y el punto de captación de aguas, de la que llega hasta alguna fuente pública de Jaca.





            Se sube un pedregoso camino, que se burla unas decenas de metros por un sendero a la derecha. Se cruza una pista y se llega a la carretera del Parador, por donde pasamos para dar comienzo a la verdadera subida a la Peña Oroel, con una lluvia que no era ya tan fina como la que traíamos. 






            Curva tras curva, hasta 33, para llegar al collado de las Neveras, bajo la nieve, desde alguna de las revueltas. El mal orache* se intensifica, y peor que se ve al salir del abrigo de los arbustos. Es precisamente el mal tiempo y el no haber llegado todos al Parador al mismo tiempo, lo que ha originado que el ascenso esté siendo algo caótico, cada uno por su lado, en pequeños grupos, en un “sálvese quien pueda”.




            Estamos como media hora esperando agruparnos, pero el consumir el calor que hemos generado en la subida nos empuja a salir de aquí como sea. El continuar por la cornisa se hace desaconsejable por las fuertes rachas de viento, de modo que bajamos a la vaguada, por donde se va más protegido, así como en el tránsito por los bojes a continuación.



            Al salir a campo abierto, como se preveía, el anuncio del invierno que, astrológicamente, va a hacer su aparición en unas horas, se hace cruda realidad. La ventisca azota con fuerza en la cara, con apenas visibilidad. Tenemos esperanzas de que los 9 metros de altura de la Cruz sean suficientes para no pasárnosla de largo.



            Finalmente, y a duras penas, llegamos a la Cruz, tocar chufa y volver, encontrándonos a más gentes del grupo en su ascenso. Imposible detenernos para celebrar lo habitual en este lugar y en estas fechas, tampoco con la protección de los bojes, donde lo hicimos el año pasado. No hay lugar ni tiempo para hacer otra cosa que no sea la de salir de este inf(v)ierno con la mayor celeridad posible.



            De nuevo en el collado, vamos bajando cada uno a nuestro ritmo, entre un ambiente puramente invernal por el camino del bosque, entre unos abetos que añoran precisamente esto, el frío, con algunos ya caídos, otros a punto de hacerlo, y otros que van resistiendo, pero… ¿hasta cuándo?





          


            Llegados al Parador, nos vamos reuniendo en su porche, para dar rienda suelta al comercio y al bebercio propios de la ocasión, para volver, a continuación, a Jaca, donde continuamos la celebración en torno a una buena mesa.



            Peña Oroel, la montaña de casa, que unas veces se muestra amable, y otras acoge los inviernos que, como el inicio de éste, ha sido repentino, pero que no ha impedido continuar con el ritual de subirla este año que, desde Jaca, en la ida, nos han salido 13,3 km, recorridos en 5 horas, con un desnivel acumulado de 1030 m D+ / 630 m D- (980 m D+ / 575 m D- Wikiloc), alcanzando la máxima altitud en los 1769 msnm de la Cruz de Oroel.



GLOSARIO

Orache: Tiempo meteorológico


RECURSOS DIGITALES:

Jaca 

Red Natural de Aragón 

Wikipedia  

Wikiloc

RAE  

Fundeu 

IGN 

Geamap 

Hijo de la Tierra




Las fotos, con sus comentarios y el track


*La falta de luz, la escasa visibilidad y la poca pericia del fotógrafo, han dado como resultado esas imágenes. 

*La publicación de la ruta, así como del track, constituye únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.