domingo, 30 de noviembre de 2025

Ballabriga-Puerto de las Aras, por el collado de Ratés

 Año XIV. Entrega nº 983


IXOS MONS
Ballabriga-Puerto de las Aras (Ratés 2017 m)
Viernes, 28 de noviembre de 2025

            “Cuenta la leyenda que con el calor que había en la cuadra, el joven Antonier se acabó durmiendo, pero despertó a medianoche y notó a los mulos nerviosos, intentó encender un fósforo, pero tras encenderlo algo lo apagó. De nuevo volvió a intentarlo y pudo observar un gato negro en el lomo de una de las mulas. Tomó un garrote y le dio con todas sus fuerzas al gato. Al día siguiente la abuela amaneció malherida en una pierna”.


Imagen obtenida de Freepik

            Así concluye una de las leyendas que tienen al Turbón como protagonista, después de varias ocasiones en las que el tal Antonier se encontraba al amanecer mulas muertas con profundos arañazos en el cuello, produciendo gran preocupación en la familia… pero no en toda, que la abuela se mostraba indiferente.



            Leyendas que visten a esta mítica montaña ribagorzana de un halo de encantarias*, de bruixas*, con las más puras esencias de una mitología con la que estaban impregnados los pueblos y las gentes de una época oscura, en la que se necesitaban historias de este tipo para llenar de vida las veiladas* de las largas noches de invierno en las montañas.


Imagen obtenida de La identidad de Aragón

            En esta ocasión no es al Turbón al que subimos, que ya lo hicimos hace tres años desde la Selvapllana, en la vertiente norte, para incluir la ruta en el libro de “Los pueblos del valle de Benasque y cabecera del Isábena” (Prames 2024). Pero si lo traemos hoy aquí a colación es porque está muy presente en ésta que presentamos, y es porque alcanzamos el puerto de las Aras desde Espés, pasando antes por la ermita de la Virgen de las Aras, de origen y advocación desconocida.


Imagen obtenida de Freepik

            En aquel momento, llegados al puerto de las Aras, nos quedamos con las ganas de recorrer la vertiente sur, que por el PR-HU 133 baja a las Vilas del Turbón, o por la cabañera de Villacarlí lo hace al collado de Ratés, con bajada a la cuenca del Isábena, en concreto a Ballabriga. Pues ha llegado el momento de que recorramos este último trazado, accediendo al puerto desde el sur.



            Así es. Salimos en una espléndida pero fría mañana de Ballabriga, de donde no humea ninguna chaminera*. Es un extremo del PR-HU 123 que, por pista nos va haciendo salir de la aldea, para cruzar el barranco de la Rivera y, enseguida, continuar por un sendero a la derecha, que va burlando la pista con unos tramos empinados, y otros muy empinados. 







            A la hora y media de marcha, dejamos las señales del PR que subirían hasta el collado de Planatuzal, que ya recorrimos para bajar a las Vilas del Turbón. Seguimos por un brazal de la pista que sale a la derecha, para salir a otro collado, el de Ratés, desde donde se nos abre la vista a la cuenca de las Vilas, coronada por el Turbón. Apreciamos nuestro siguiente hito, el puerto de las Aras, debilidad de la sierra entre la que va al Turbón y a la montaña de Ballabriga, la que llevamos intención de visitar.



Al fondo el puerto de las Aras

Barranco de la Torcida, en el Turbón

            En este collado nos incorporamos a la cabañera de Villacarlí, por la que resuenan todavía los ecos de las miles de esquilas colgadas al cuello de esos rebaños de ovejas que trashumaban dos veces al año, en primavera buscando los pastos frescos de los puertos de montaña, y en otoño, de regreso a sus lugares de origen para pasar los inviernos.



            Tras un cuarto de hora transitando por una cómoda alfombra de un verdor sorprendente, se convierte en sendero, que tomamos para llegar, finalmente, al puerto de las Aras, al cabo de dos horas y media desde el arranque. Como aquellas ovejas lo harían cada año, nosotros nos asomamos a la vertiente norte, que nos da vista a un mundo de posibilidades, desde las de media montaña, como las de la alta, inmersa ya en un precoz invierno que le ha traído su manto blanco.






            La idea inicial era alcanzar este histórico paso para darnos la vuelta y regresar por el mismo sitio, pero sacamos la cartilla de los “poyaques”*, con dos cupones a pegar, dos posibilidades que se nos abren, la de alzarnos a la montaña de Ballabriga hasta su cota más alta, el Ratés (2017 m), y la de bajar hasta la ermita de la Virgen de las Aras.



            Y ¿qué creéis que pasa? Habéis acertado. En una jornada de buen tiempo de meteo, y con buen tiempo de crono, ¿cómo no entrar al trapo?, ¿cómo volver a casa con los cupones sin pegar? Ambas extensiones tienen como punto de partida y regreso este puerto, donde confluyen los términos municipales de Beranuy, por el que venimos, el de Bisaurri, por el que bajaremos a la ermita, y el de Torre La Ribera, que no tocamos.



            Pues al turrón. Con decisión, aun sin saber lo que nos vamos a encontrar, porque no es un monte muy visitado, emprendemos el ascenso, en el que se combina el tránsito, durante cuarenta minutos, por zonas de bosque medio cerrado y de karst, por el que hay que circular con cuidado. Finalmente llegamos a lo que parece la cima de esta montaña de Ballabriga que, a pesar de su baja cota, apenas los dos mil metros, ofrece unas excelentes panorámicas a los cuatro vientos, pero dominadas por el cercano Turbón.




Vilas del Turbón

Cotiella y Chía

Eristes y Posets

Maladetas, Coronas, Aneto, Tempestades...


            De vuelta al puerto de las Aras, por el que pasa el PR-HU 133 para, de su mano, bajar hasta el praderío donde se alza la ermita, reconstruida por suscripción popular, y el refugio de pastores. El escritor catalán Pep Coll, recogió de Josefina de Roca, de Espés, la narración de que "un arriero de casa Farré de Espés Bajo, se encontraba una noche con sus machos, pasando por el puerto cerca de la ermita de Aras y oyó una música. Se asomó y vio en la explanada delante de la ermita un grupo de encantarias* bailando. Una de ella se le acercó y le preguntó si quería bailar con ella. Estuvieron bailando mucho tiempo y finalmente, se despidieron y ella le dijo que había bailado con la reina de las encantarias*.


Imagen obtenida de Freepik

            Otra leyenda que engrosa una larga lista de las que circulan por la montaña y que, cerrando los ojos, en este mágico lugar, podemos sentirnos como aquel arriero de casa Farré, bailando con esas hadas del bosque al son de unas melodías infinitas que nos lleven meciéndonos por las líneas de un pentagrama, hasta un bello amanecer.





            A punto está el sol de perderse bajo el horizonte de las estribaciones del Turbón cuando despertamos del bello sueño y emprendemos la subida al puerto de las Aras, que pasamos por tercera vez hoy, y tomamos decididamente el camino de vuelta. En primer lugar, hasta el collado de Ratés y luego, continuamos por la pista evitando la tentación de los senderos que la atajan, porque es más cómoda y no nos va a llevar mucho más tiempo. 



Puerto de las Aras



Ballabriga y el paso de la Croqueta

            Sin dejar la pista, como decimos, llegamos a Ballabriga, al cabo de 7 horas y 10 minutos, habiendo recorrido una distancia de 16,8 km, con un desnivel acumulado de 1100 m D+/- (Wikiloc: 1017 m D+/-), alcanzando la mayor altitud en los 2017 msnm del Ratés. Todo ello en una jornada en la que hemos sabido mezclar naturaleza, senderismo, historias y leyendas en este rincón de la Ribagorza.



GLOSARIO

Encantarias: hadas

Bruixas: brujas

Veiladas: veladas

Chaminera: chimenea

Poyaque: contracción de “pues ya que estamos aquí…”, empleado coloquialmente para añadir algún objetivo

 

RECURSOS DIGITALES

Torre La Ribera   

Piedras Sagradas  

Wikipedia 

Wikiloc   

RAE  

Fundeu 

IGN 

Geamap  

Hijo de la Tierra 





Las fotos, con sus comentarios y el track

 

* La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.






martes, 25 de noviembre de 2025

Ermita de la Virgen de la Feixa y Fornons, por tierras del Isábena

 Año XIV. Entrega nº 982


IXOS MONS
Ermita de la Virgen de la Feixa y Fornons
Jueves, 20 de noviembre de 2025

            “Imagen hallada milagrosamente en una cueva, distante un cuarto de hora de la iglesia donde se venera. En el s. XVIII la imagen estaba en el centro de un retablo. Era la imagen, de madera, y estaba representada, sentada”. Josefina Roma (1944- ).



            Párrafo que encontramos en la web de Piedras sagradas, de la mano de una antropóloga e investigadora catalana, interesada en la cultura popular de Aragón. La institución eclesiástica dominante, tenía que echar luz en los años oscuros del medievo, y lo hacía repartiendo imágenes marianas por doquier… y ésta es una de ellas. Hablamos de la ermita de la Virgen de la Feixa. Y sigue la ínclita Dra. Roma:Consagrada la iglesia el 6 de diciembre de 1196, por D. Ombaldo, obispo de Roda. En 1671 se consiguió de Roma, la concesión de cuatro días de indulgencia plenaria, a escoger por la propia cofradía: miércoles y jueves del segundo domingo de octubre, por San José y por San Martín, patrono de la parroquia de Serradui”.


Riguala de Serraduy bajo el Tozal del Mediodía

            Los pliegues de la parte más meridional de la sierra de Sis forman unos barrancos (el del Río, la Codoñera y Ricans) que modelan el paisaje y que ofrecen plataformas con tierras fértiles, en las que se asientan tres aldeas, la Riguala, la Vileta y el Barri, las tres con el apellido de Serraduy, municipio al que pertenecían hasta que éste fue anexionado, de forma postrera, al de Isábena en 1977.


 La Vileta, bajo el Tozal de Sis y el de lo Moros

            Una vuelta por estos pequeños núcleos produce esa sensación de verte inmerso en un espacio y un tiempo donde parece que éste se ha detenido, y en los que te encuentras verdaderos héroes de la resistencia al aferrarse en las labores tradicionales, tan denostadas hoy en día, y más en tierras de montaña, donde siempre ha habido un plus de dificultad.



            Pues este pequeño valle hemos elegido para darnos una vuelta por él y visitar un par de esas aldeas, la Vileta y el Barri, que la de Riguala ya lo hicimos hace bien poco, hacia uno y otro lado. Aprovechamos también para hacer un par de “poyaques”*, el de la ermita de la Virgen de la Feixa, con la que hemos comenzado el relato, y la de Fornons, único testimonio del poblado medieval desaparecido.



            Partimos de Serraduy, en concreto de un apartadero que hay en el extremo norte de un puente, en el K. 30 aproximadamente de la carretera A-1605, donde nos encontramos un panel con información de la “Ruta de los Puentes del Isábena”. Estamos en el tradicional GR 18.1, variante de la matriz GR 18 (Sendero de la Ribagorza) que, a diferencia de ésta, que lo hace por el lomo de la sierra de Sis, la que tomamos lo hace por el valle del Isábena. Recientemente le acompaña el GR 17 (Camino de Santiago Vía Arán-Pirineos), señalizado como Sendero Turístico de Aragón.



            Cruzamos el barranco del Río, que recoge aguas arriba las aguas del de Codoñeras, y nos dirigimos hacia la población, pasando por un alto en el que encontramos información sobre rutas geológicas en las proximidades. 




            A la entrada del pueblo, visitamos el singular lavadero bajo una imponente roca, y el puente medieval, a los pies de la capilla de San Lorenzo. Siguiendo las indicaciones de los GR, pasamos por el camino del Barri, por el que volveremos, cerrando la circular. Ahora la abrimos, saliendo por el camino de los Pallerets, que nos dirige a cruzar otro barranco, el de Ricans.







            Tomamos la pista, que nos va haciendo entrar en este pequeño valle. Al poco cruzamos de nuevo este último barranco, que ofrece una tremenda erosión en este punto. Continuamos, para salir a la carretera local, que tomamos a la izquierda, hasta llegar a las proximidades de la Vileta, que alcanzamos por un camino tradicional. 




Tozal de los Moros y mallo Brocoló, sobre la Penaya


            A la derecha de una explotación ganadera, bien custodiada por guardianes de cuatro patas, sale una pista, que recorremos hasta el final, para encontrarnos con un espacio singular donde se asienta la ermita de la Virgen de la Feixa. Hora y veinte minutos hasta aquí, es momento de tomar un respiro para dar una vuelta por fuera y por dentro. Según cuenta la Dra. Roma, el templo sería consagrado en el siglo XII, y ha sobrevivido hasta nuestros días con alguna que otra modificación, que le ha permitido seguir en pie, suerte que no ha corrido la contigua casa del ermitaño, que se desgaja sin que nadie lo remedie, hundiendo su pasado con el peso de su tejado.









            Por la misma pista, volvemos a la Vileta, para tomar la carretera local al costado de la granja “saludando” de nuevo a los canes, que nos siguen con agrado, por su parte, en nuestra lejanía. Combinando una de esas carreteras locales con otras, llegamos al Barri, donde visitamos su parroquial, que rezaba a San Martín, y lo decimos en pasado porque su estado actual no sabemos si tiene fuerzas para hacerlo en el presente.





            Volvemos al asfalto, en dirección ya a Serraduy, hasta encontrar un desvío, señalizado como PR-HU 46, que se queda obsoleto con la nueva señalización como STA del que rodea al Tozal de los Moros, mallo de Brocoló y Penaya. Un ancho camino entre margas nos va bajando, hasta meternos a la derecha por otro más estrecho y pedregoso, que nos conduce ya al pueblo, cerrando la circular, al cabo de tres horas desde nuestro primer paso.





            Una agradable conversación con un paisano media entre esta llegada y el posterior arranque hacia el punto de salida, donde podríamos dar por terminada la ruta, pero no nos conformamos, porque la alargamos hasta Fornons, para ello sólo tenemos que seguir el GR 17/GR 18.1 en dirección norte, por un sendero que se convierte en pista, según leemos en algún sitio, de las abiertas en las prospecciones petroleras de hace décadas, por la solana de Beltrán, según figura en los mapas.







            Una pista que, por falta de uso, se va convirtiendo en sendero y que traza un sinfín de revueltas para ir ganando altura y pasar por el desvío al despoblado medieval, donde finalmente recalamos. Ya en el término municipal de Beranuy, y a media hora de Biascas de Obarra, encontramos algo común a lo que vemos en todos los despoblados de la montaña que, con mayor o menor nivel de deterioro, es la iglesia la que más resiste el paso del tiempo, y la razón es que la “casa de Dios” se tenía que construir con los mejores materiales y técnicas, a diferencia del resto de edificios. 








            En el caso de Fornons, sólo quedan en pie los muros del pequeño templo, y no completos, custodiados por diversos montones de piedras en rededor, que han sepultado la memoria de sus gentes. Los historiadores nos datan la primera mención de este lugar en el año 908, cuando “Sanc y su esposa Visimoda dieron al abad Franco y a los monjes de Obarra su heredad para que intercedieran ante Dios por sus delitos”. También se encuentran menciones posteriores relativas al cambio de manos de la propiedad, que sería prolijo mencionar, con el resultado actual de ruina total del poblado y casi total del templo, que rezaba a Santa María.


            









            De vuelta al camino, sólo resta volver sobre nuestros pasos hasta llegar a Serraduy, de donde hemos partido hace 4 horas y 50 minutos, habiendo recorrido en esta ruta combinada un total de 15,2 km, salvando un desnivel acumulado de en torno a los 765 m D+/- (Wikiloc: 645 m D+/-), y alcanzado la máxima altitud en los 1057 msnm de un punto próximo a Fornons.




 

GLOSARIO

Poyaque: Contracción de “pues ya que estamos aquí…”, empleado coloquialmente para añadir algún objetivo

Feixa: Faja: Franja de terreno en las montañas, provocado por la erosión

STA: Sendero Turístico de Aragón

 

RECURSOS DIGITALES

Senderos FAM 

Senderos Turísticos de Aragón 

Enciclopedia CAT  

Piedras Sagradas 

SIPCA 

Turismo Ribagorza 

Isábena

Wikipedia  

Wikiloc   

RAE 

Fundeu  

IGN 

Geamap 

Hijo de la Tierra  





Las fotos, con sus comentarios y el track

 

*La publicación de la ruta, así como del track, constituyen únicamente la difusión de la actividad, no asumiendo responsabilidad alguna sobre el uso que de ello conlleve.