lunes, 29 de junio de 2015

El Perdido y cuatro perlas de su corona

A TUCAS ALBARS
Punta de las Olas (3.002 m)
Baudrimont SE (3.026 m)
Soum de Ramond (3.254 m)
Baudrimont NW (3.045 m)
Monte Perdido (3.355 m)
Domingo, 21 de junio de 2015


            Cuando vives la vida de forma apretada, sin mucho hueco entre unas cosas y otras, suelen suceder acontecimientos que te recuerdan que los planes son sólo eso, planes. El hecho luctuoso vivido estos días atrás en la familia ha sido más que un acontecimiento, un suceso, un triste suceso, y ha exigido, como no puede ser de otra manera, toda nuestra atención y dedicación. Jamás hubiera pensado tener que comenzar de este modo una entrada de blog, con las experiencias no vividas en una salida de montaña, pero de uno u otro modo tenía que ser… y así ha sido. Y lo ha sido sacándonos media hora antes, y de forma brusca de ese grupo formado por 8 mayencos y amigos rumbo a esa ambiciosa empresa de hacer el Monte Perdido y seis de sus satélites cercanos.


            No lo hemos vivido de primera persona, pero con todo lo transmitido por los que sí estuvieron, por su hondo sentimiento manifestado por todos ellos, y de forma ya más gráfica, por las imágenes de algunos y el relato de mi tocayo Josemari, ha conseguido acercarnos bastante a ello. Transcribimos pues esta crónica, con alguna licencia, permitida por el propio autor.



            “A las 14,00 del día 20 de Junio, cinco mayencos y amigos, José María, Paco, Rafa, Manuel y Jorge, ya que el padre de nuestro vocal de montaña Chema, acababa de fallecer, nos lanzamos a realizar una de las excursiones programadas, aunque con una “ligera” variante.

            El primitivo plan era subir solamente al Monte Perdido (3.355 m), pero a medida que se preparaba la excursión, se planteó realizar algo mucho más exigente, más ambicioso, una vuelta, en el sentido horario, al macizo del Perdido, Soum de Ramond (3.254 m) y Punta de las Olas (3.002 m), subiendo también a las cimas menores del pico de Las Escaleras (3.027 m), la Espalda de Esparret (3.077 m) y los dos Baudrimones, el NW (3.045 m) y el SE (3.026 m), un total de siete tres miles en una sola jornada. 

            Son las 16:00 cuando cogemos el autobús de Nerín, que nos acerca por la pista de la Sierra de las Cutas, hasta cerca del mirador de Cuello Gordo, para al cabo de unas dos horas llegar al refugio de Góriz, donde nos juntamos con Javier y Nacho, que han salido por la mañana para realizar la excursión de la Faja de la Pardina.

            Alojamiento, cena y breve charla con el guarda, quien nos comenta que es mejor realizar la vuelta en el sentido contrario, debido a la cantidad de nieve y la posible dificultad para bajar del Perdido hacia el Cuello del Perdido, de modo que admitimos el consejo y nos vamos a la cama.



            El domingo a las 06:15 toca levantarse. En el desayuno breve comentario sobre la ruta invertida acordada ayer, de modo que daremos la vuelta en sentido anti horario, descartando ya de entrada la ascensión a la Punta de las Escaleras, dada su dificultad en el descenso y el incremento de la distancia a realizar.

            Son las 07:00 cuando nos ponemos en marcha por las faldas del pico de la Punta de las Escaleras, siguiendo el camino del GR-11, dirigiéndonos hacia el collado de Arrablo para subir a la Punta de las Olas (3.002 m), primer tresmil del día, en donde tenemos un sentido recuerdo por el padre de nuestro vocal. Seguimos la marcha ascendiendo al Baudrimont SE (3.026 m), segundo tresmil de la jormada, después de tener que colocarnos los crampones, dado que había un nevero pequeño, pero con nieve muy dura, para después afrontar el tramo final de crestería de roca aérea.

            Vuelta a bajar y nos ponemos en dirección al Soum de Ramond (3.254 m), al que nos encumbramos casi todos, la excursión de ayer pasa factura. La subida es dura, con un nevero con nieve muy blanda y posteriormente un terreno de roca y tierra muy disgregado, pero al final y después de una buena sudada alcanzamos el tercer tresmil del día. Vuelta de bajada, y con todos los efectivos de nuevo, se decide eliminar de la lista la subida a la Espalda de Esparret (3.077 m), dada la distancia existente y el horario previsto, poniendo dirección hacia el Baudrimont NW (3.045 m), que presenta una arista de roca, que desde lejos se nos plantea inaccesible y a la que tampoco accedemos todos. Comandados por Nacho y Manuel, que van marcando el camino, vamos buscando las presas en la montaña, para alcanzar la cima en muy poco rato. Cuarto tresmil de la jornada.

            Al bajar recogemos las mochilas que hemos dejado antes de subir este pico e iniciamos la subida, a través del Cuello del Perdido, al quinto y último tresmil de la jornada, la joya de esta corona que nos estamos marcando, la tercera cumbre pirenaica, el techo del macizo, el Monte Perdido (3.355 m). La subida por el nevero se hace realmente dura, por la calidad de la nieve y el esfuerzo físico que llevamos ya a nuestras espaldas, consiguiendo alcanzar la cumbre tras más de una larga hora de ascensión. Abrazos de enhorabuena, felicitaciones a los que han subido por primera vez estas cumbres y tras las fotos de rigor y con mucho cuidadín comenzamos el descenso a través de la escupidera que se encuentra completamente nevada.

            En la zona del Lago Helado, realizamos el prácticamente único descanso de la jornada, comiendo un poco, y tras ello, nos volvemos a poner en marcha dirigiéndonos hacia Cuello Gordo, para coger de nuevo el autobús de bajada a Nerín, a donde llegamos a las 18:50 h, lo que supone una excursión de 11h 40’ de tiempo total, de las que 6h 50’ han sido en movimiento, para recorrer un total de 21,5 km con un desnivel acumulado de más de 1.800 m positivos y prácticamente los mismos de descenso, dado que entre Góriz y los miradores no hay mucha diferencia de altitud. A ello habría que añadir lo de la aproximación de la víspera.


            Una maravillosa jornada montañera con todos sus ingredientes, zonas de neveros con diferentes calidades de nieve, que han exigido colocarnos los crampones y el piolet, zonas de roca, en las que ha habido que realizar algún paso de bailarín de ballet y funambulismo. Ya sólo queda desear una pronta salida con nuevos retos a superar”.
  


            Por nuestra parte, sólo resta agradecer todas las manifestaciones de condolencias y el haber sacado adelante esta salida dado el compromiso de exigencia que tenía. Las imágenes que ilustran el texto están seleccionadas de los reportajes de Josemari, Javier y Jorge; y el track fue obra de Rafa. Tenéis aquí debajo los enlaces de todo ello. Gracias, de nuevo.

  
                         



2 comentarios:

  1. me encanta el homenaje y la salida, tu y yo la tenemos pendiente, pero la montaña no se va a mover de ahí y tendremos ocasión.Bsss y gracias por compartirlo.

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    1. Gracias, Cacatú. Ciertamente, nuestros seres queridos siempre estarán ahí. También los gigantes de piedra.

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