viernes, 27 de julio de 2012

La Cresta Norte de Astún

AQUERAS MONTAÑAS
Cresta Norte Astún (Sin nombre 2.105 m, Arnousse 2.141 m, Benou 2.271 m, Belonseiche 2.297 m, Escalar 2.286 m y Moines 2.349 m)
Jueves, 26 de julio de 2012


Llego a casa, y del libro “Por el valle del río Aragón”, editado en 1990 por Prames, leo:

“Estas montañas están elaboradas sobre materiales rojovinosos del permotrías, momento geológico a caballo entre el paleozoico y el mesozoico, por lo que no presentan formas agresivas como sus vecinas calcáreas del Aspe o Collarada. Pero las formas redondeadas, no deberían hacernos olvidar el espectáculo que la cresta nos puede ofrecer…”.

En fin, que si lo llego a leer antes de ir, igual me hubiera echado atrás, con semejante descripción, como que asusta un poco, no? Bueno, estamos hablando del cresterío que cierra al norte el valle de Astún, y que es muga con el país vecino, pero como decimos a menudo, esta nuestra casa no entiende de eso, sólo de bellos paisajes y de buena acogida al montañero. Hoy la ha habido. Sí, aunque un poco, bueno, bastante ventosa, pero gracias a ello hemos llegado a casa secos.

Hace mucho tiempo que me rondaba, pero no terminaba de atreverme con ella, así, en solitario. Pero ahí ha estado Danielle empujando y haciendo posible conseguirla. Vamos con ello.

Pic d'Arnousse
Ocho y media de la mañana, que con sus 17º de temperatura nos da que tiene mucho margen para ir subiendo. Pocos coches. El sol queriendo asomar por la Raca, y nosotros arrancando del mismo puesto fronterizo en la carretera del Somport (1.632 m). Ante nosotros unos paredones rojovinosos, ya me entendéis, pero el problema no es el rojovinio, no, el problema es que se ven varios caminos y ninguno mejor que los demás. Tomamos el que mejor nos parece, y para mí que demasiado escorado al norte, pero bueno, seguimos por él. Bien, hasta el fondo de un barranco, pero luego surgen las dudas. Por algún sitio hay que tirar, pues eso, que seguimos por donde nos parece, encaminándonos hacia una pequeña canal, con una trepada un poco delicada, al final de la cual se nos abre un nuevo escenario, un pequeño valle colgado, que optamos acometerlo hacia el norte, de modo que hacemos la primera cumbre de la mañana, un pico que está en el mapa, pero sin nombre (2.105 m).

Bajamos al Col Mayou (2.092 m), para subir al Pic d’Arnousse (2.141 m), y seguimos cresteando. Ahora toca bajar al Col d’Arnousse (2.085 m) para subir el Pic de Benou (2.271 m), donde nos encontramos una pareja de vascos. Bajamos a otro collado, sin nombre, para subir al Pic Belonseiche (2.297 m), donde echamos un bocado, que no es que lo necesitemos a priori, pero es que todavía quedan dos, y el último el más alto. También llega en dirección contraria a la nuestra una pareja de franceses. Las preguntas de rigor, con unos y con otros. Es así.

Ibón de Ranas
Seguimos bajando a otro collado, para subir el Pico del Escalar (2.286 m), y tras él, a bajar hasta tomar el camino que sube del Col des Moines (2.168 m) hacia el pico, a donde llegamos sobre la una, cuatro horas y media después de haber salido de Somport. Esta es la etapa reina, la mayor cota de la mañana.

El Pic des Moines, o Pico de los Monjes (2.349 m), la verdad es que se deja querer, aunque un pelín exigente, porque te obliga en la roca cimera a estar más atento a tus movimientos, a las presas, a los agarres, hay que echar las manos en algún paso, pero es muy agradecido cuando finalmente le acaricias el lomo con tus botas, y la recompensa que te da en forma de panorámica es una delicia. Ni un grado, ni uno sólo, de los trescientos sesenta tiene desperdicio. La mirada se mece entre tantos y tantos horizontes, a los cuatro costados. Las runas de la memoria se estrujan para reconocer picos, ponerles nombres, momentos, gentes... Más picos que nombres, más picos que momentos, más picos que gentes… Es como cuando se deshoja una margarita, éste sí, éste no, éste habrá que ir, éste habrá que ir otra vez… Nuestros pensamientos trascienden, el entorno los recoge, aquí seguimos, dice. Volveremos, respondemos. ¡Cuánta vida por vivir!

Siemprevivas
Tras la bajada con los cinco sentidos por la roca, al trotín trotando hasta el collado. El viento arrecia. Seguimos bajando hasta el ibón de las Ranas o de Escalar (2.078 m). Cerca está el de Astún o Truchas (2.144 m). Ambos barrancos se juntan en el fondo del valle de Astún, dando nacimiento al río Aragón, que da nombre no sólo al valle sino a la comunidad autónoma. Pues poco más, llegada a la estación de Astún, y aproximación asfaltoandando hasta el vehículo, estacionado en Somport.

Ha sido un paseo muy agradable, aunque con mucho viento, pero que le ha estado dando cuerda a las nubes para que fueran pasando de largo, porque la verdad es que ha habido momentos en los que se ponía la cosa seria.

Cinco horas y media subiendo y bajando montes, con unos 1.800 metros de desnivel acumulado, y seis picos, más alguno que otro menor, es lo que nos hemos encontrado en esta cresta, que tras los primeros vaciles, el resto ha ido como la seda. Todo ello, es lo que ha constituido la actividad de esta mañana de verano. Como siempre, gracias.


Midi d'Ossau, desde el collado des Moines

El reportaje completo de fotos, en:

2 comentarios:

  1. Parece una montaña rusa, sube y baja, sube y baja, pero a pie. Vaya marcheta que te das. Que bueno, recorrer montañas......... aprovecha.

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  2. Gracias anónimo, pero así es, esta ruta es una montaña rusa, pero muy agradecida, muy agradable, y muy aconsejable. Gracias de nuevo.

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