jueves, 18 de abril de 2019

Peña Oroel, por Calzadas y la Cueva de la Virgen

IXOS MONS
Peña Oroel (1769 m)
Miércoles, 17 de abril de 2019



            Otra gran ruta que pivota en torno a la Peña Oroel. Y decimos gran ruta porque combinamos dos de ellas para realizar el ascenso y el descenso. Partiendo de Jaca, subimos por la poco frecuentada de las Calzadas, pasando por la ermita de la Virgen de la Cueva, y el descenso lo hacemos por la ruta normal hasta el Parador, y desde allí, la también más habitual de san Salvador hasta el punto de partida en Jaca.

Así luce la Peña Oroel desde el arranque de la ruta, junto a ese monumento a la Educación.

Barranco de Ballatás
            Tomamos como punto de arranque la rotonda de la gasolinera, para dirigirnos por los lavaderos hacia el club de tenis y subiendo por el ramal asfaltado, tomar el desvío de las Calzadas, donde ha desaparecido el cartel indicador. Llegados a una bifurcación, se toma la derecha. En diez minutos dejamos a la derecha la última granja y tomamos el desvío de la derecha, que conduce al mismo sitio que el de la izquierda, pero es más cómodo. Y al sitio que conduce es al fondo del barranco de Ballatás, con su puente que tiene que asomarse para ver pasar el agua al lado, y no por debajo. Una avenida de agua lo cegó con un montón de grava y piedras.

Calzada, con el objetivo a la vista

La calzada es del tiempo de los romanos,
pero esto es anterior
            Subimos el amplio barranco y cuando nos acercamos a la carretera de Oroel, sin tocarla, nos metemos por el ancho camino. Se trata de la Calzada, también cabañera. Cuarenta minutos desde Jaca. Continuamos por ella para ir metiéndonos por lo alto del barranco de las Calzadas, dejando al otro lado el cerro Mondaín. Hay que estar muy atentos, porque a los pocos minutos hay que dejar el evidente sendero, que se dirige a los polvorines, por otro que surge a la derecha y que se encarama en fuerte cuesta para seguir nuestro camino, las Calzadas, muy marcadas a tramos. En media hora desde el comienzo nos topamos con la carretera de Oroel, que cruzamos, y justo enfrente nos metemos dirección Fontazones, una finca cuya casa está en plena restauración. Continuamos como diez minutos más y volvemos a cruzar la carretera, ya definitivamente.

Primer cruce de la carretera

La calzada conserva tramos en muy buen estado
            Una fuerte subida nos espera en el primer tramo, al que le sigue otros muy descarnados debido a la erosión que produce la escorrentía en los blandos materiales del suelo. Apenas sin enterarnos, cruzamos el barranco Fondo, y al poco pasamos junto a la casa Moquito, que se desmorona en su agonía rodeada, eso sí, de verdes y enormes campos de cereal. Al cabo de media hora confluimos con la pista que viene directamente de la carretera de Oroel, dejando a la derecha, en un codo de la misma, un viejo depósito de agua en pleno barranco. 

Un precioso conjunto de carrascas, aunque parece una sola, junto a Moquito



            Enseguida vemos unas casas, es la llamada pardina de las Fuentes de Sarsa, incluida en la publicación "Fuentes y manantiales de Jaca", editada por la Librería General, de la que fuimos autores en 2016, renovando la anterior edición de 2002. Nos acercamos para probar su excelente agua de cualquiera de los tres caños. Por estos pagos se encontraba una antigua aldea, de la que poco se sabe, y cuya iglesia se trasladó piedra a piedra a Jaca, luciendo en el paseo de Invierno, de la que se echa en falta el crismón, que está en el interior del ayuntamiento.


 
Las fuentes de Sarsa
En el  tránsito por el bosque
            Volvemos unos metros sobre nuestros pasos para tomar una pista a la derecha, que enseguida converge con la que traíamos, y que en diez minutos alcanzamos una gran explanada con un depósito contra incendios y otra fuente de buen agua. Seguimos por la pista de la derecha. En diez minutos atravesamos la pardina Ordolés y continuamos de frente por la pista entre el bosque. En momentos sucesivos nos encontramos dos bifurcaciones, tomando en ambos casos el ramal de la izquierda. A los veinte minutos de Ordolés dejamos a la izquierda una pequeña cabaña de piedra, y en otros veinte más llegamos al final de la pista, en una pequeña explanada, en la que un roquedo nos hace de atalaya sobre un espectacular escenario de toda la solana de Oroel, con las Sierras Exteriores al fondo. El último tramo de pista ya fuera del bosque y con fuerte desnivel.



En la plataforma al término de la pista

Cara sur de la Peña Oroel
            De aquí sale un sendero, que ya por entre bosque de nuevo, nos descansa de la pendiente y nos aporta suave pisar. Ofrece pocos huecos para ver el exterior, pero si estamos atentos podremos ver nuestro objetivo, el alto de Oroel con su Cruz. Como en un cuarto de hora pasamos por un llamativo lugar entre conglomerados, y en otros quince minutos más alcanzamos el desvío de la ermita, que tomándolo en poco se llega. Causa auténtica desolación ver cómo dos grandes bloques de conglomerados se han desprendido del techo natural, en la primavera de 2012, para ocupar todo su espacio. Es algo con lo que habrá que convivir para el resto de los tiempos.

In aeternum

Fuente de la ermita de la Virgen de la Cueva
Continuando por el sendero, a pocos metros encontramos una fuente de permanente manar, y si lo seguimos como unos doscientos metros más podremos obtener unas extraordinarias vistas sobre la solana de Oroel. Volvemos sobre nuestros pasos, dejando atrás la fuente y la ermita para salir al desvío y continuar por el sendero de ascenso a Oroel. El primer tramo, entre bosque, con buen piso, que continúa ya entre matorral, mayormente erizones, y con más incómodo pisar. En menos de media hora se llega a las praderas cimeras, a muy poca distancia del collado de las Neveras. Si optamos por llegarnos hasta la Cruz, podemos alcanzarla en un cuarto de hora a buen paso.

Casa de los romeros, que fue testigo de la tragedia

Al poco de salir a las praderas cimeras enfilamos a la Cruz
            Si lo hemos hecho por el sendero de abajo, entre bojes el primer tramo, podemos volver al collado por el de la cornisa, que se toma a la izquierda tras el segundo gran montón de piedras. Las vistas que nos ofrece sobre el Campo de Jaca y el Gran Norte son espectaculares, y no menos sobre levante y mediodía. Otro cuarto de hora hasta el collado, y ya por el descenso normal, con sus 33 curvas, en otros tres cuartos de hora, llegamos al Parador, donde si hemos previsto situar un vehículo con anterioridad se terminaría nuestra ruta de hoy.
Llegando, de regreso, al collado

Tramo de sendero
            De lo contrario, si hemos de volver a Jaca añadiremos poco menos de hora y media más. Para ello nos dirigimos por la carretera que, en poco más de 200 metros, la abandonamos para continuar por la derecha por el PR-HU 66, que en fuerte y pedregoso descenso, salvo el último tramo que se puede burlar por un bonito y cómodo sendero a la izquierda, nos deja en las fuentes de San Salvador. De aquí parte un sendero a mano izquierda que nos llevaría a los Polvorines, pero el que tomamos es el que continúa barranco abajo, que pasa junto a una fuente, y tras cruzarlo dos veces se convierte en pista, que en media hora nos lleva ya a terreno domesticado cerrando la circular. A continuación solo queda desandar el mismo itinerario que al comienzo de la ruta, club de Tenis, cruce del río Gas, lavaderos y punto de arranque en la rotonda de la gasolinera.

Fuente en el sendero
Antiguos lavaderos de Jaca
             Si lo hemos realizado de forma completa, habremos cumplimentado una larga, pero bonita ruta que discurre por una importante parte de nuestro patrimonio histórico, como es la Calzada Romana, habremos visitado la solana de Oroel, la ermita de la Virgen de la Cueva, habremos subido a la Cruz, lo más alto de la sierra, y bajado por el Parador y la ruta más popular, como es la de San Salvador. Todo ello suman 28,2 km, que hemos realizado en 7h 45’ de tiempo total, del que 6h 45’ han sido en movimiento, con un desnivel acumulado total superior a los 1500 metros D+/-.


Más fotos y el track.

No hay comentarios:

Publicar un comentario