martes, 5 de julio de 2016

Montpedró, el guardián de la frontera

IXOS MONS
Montpedró (734 m)
Lunes, 4 de julio de 2016


            Con el amigo Raúl, del Club Litera de Montaña, de Binéfar y comarca, volvemos de nuevo a estas tierras para degustar de sus aires, para degustar de su luz, para degustar de su ambiente mediterráneo, porque Aragón es grande. Aragón es grande, sí, pero hoy por hoy hasta aquí llega, porque las aguas del próximo embalse de Santa Ana son compartidas, aunque la presa y el otro bastión, el Montderés, caen de nuestro lado.


Área de Pinyana
            Aunque ya se va perfilando su silueta en el horizonte desde bastante antes de llegar, lo hemos de hacer por Castillonroy, situado en la N-230, que une la capital Lérida, con el Valle de Arán. Pasado el PK 31 dirección Lérida, y justo pasado el gran tubo por el que embuten las aguas del canal de Pinyana, tomamos a mano izquierda una estrecha carretera que conduce a la base de la presa. A 2,3 km de la general, por el ramal que se abre a la izquierda antes de llegar a ella, llegamos a una pequeña área recreativa, con el mismo nombre, dotada de fuente, bancos y la sombra de un pinar, de buen estar, a no ser por lo sucia y descuidada que se encuentra. Sí, estamos en el espacio Pinyana, porque junto a la ermita de Santa Ana, en un pequeño alto se conservan las ruinas de un viejo castillo, también con ese nombre.

SL-L 23
            Dejamos el vehículo para tomar uno de los diferentes itinerarios que hay para alcanzar la cima de este bonito monte. Por un sendero en dirección sur y manteniendo en principio la curva de nivel, lo vamos rodeando hasta que poco a poco va subiendo, llegando al extremo de un estrecho campo de almendreras, que sin meternos en él, continuamos por la senda, que ya con clara vocación de subirnos las pulsaciones va picando hacia arriba, hasta dar con el más domesticado SL-L 23, que viene desde Castillonroy, pero sin mostrar excesivo interés.

Un alto en el camino
            No lo abandonamos ya hasta alcanzar la planicie que tiene de cima este monte, en el que está ubicada la ermita de San Salvador, que despista por su aire recién remozado, pero que cuyos orígenes se dan por románicos, considerando incluso que convivía su uso religioso con el castrense, atribuyéndose un pasado templario. Desde luego, a juzgar por el emplazamiento, no es de extrañar. El camino de subida da amplias lazadas, burladas todas ellas por un vertical sendero que se ha ido trazando a puro de pasar y pasar por él, ajenos a las consecuencias de erosión del terreno, y lo hacen a pesar de estar bien señalizadas las entradas y salidas con una barrera de piedras.


Senderos de paz
            La llegada arriba viene acompañada de una gran sensación de libertad. Al norte, la cadena pirenaica; al sur, las tierras bajas literanas; a poniente, las sierras de esta comarca; y a levante la muga con Cataluña, donde se aprecia meridianamente la depresión que con el tiempo ha formado este Noguera Ribagorzana. Una breve visita a lo que se puede en la ermita, y emprendemos el descenso. Y lo hacemos por otro itinerario. Seguimos el SL-L 23 por la parte norte, la más escarpada. Tanto es así que hay tramos que hay que superar con escalones. Ese estrecho sendero nos deja en el término de una pista con mucha inclinación, que tenemos que descender hasta que el SL se mete por un desvío a la derecha.

La ermita de bajada
            Este SL continúa hasta la ermita de Santa Ana, en el pequeño poblado junto a la presa, pasando antes por el área recreativa, donde nos quedaremos, pero antes, queremos destacar que para evitar un tramo un tanto vertical y que se encuentra en malas condiciones, lo burlamos por un sendero que sale a mano izquierda, y que tras un descenso más suave, nos reconduce al oficial, que ya sin más dilación nos deja en esa área, donde nos espera el vehículo.


            Una tarde muy bien empleada, con un guía de lujo, para subir este monte de no muy relevante cota, pero sí en cuanto a lo que destaca sobre el entorno y a la tradición y devoción que atesora entre las gentes del lugar. En total han salido 6,1 km, recorridos en 2 horas de tiempo total, del que 1h 30’ han sido en movimiento, con 380 metros de desnivel acumulado D+ y D-, en los confines de nuestra querida tierra aragonesa.
  




2 comentarios:

  1. Muy buena crónica Chema. Un placer el acompañarte a conocer estos lugares. Saludos desde la Litera. Raúl.

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    1. Gracias a ti, Raúl, por tu esfuerzo. El placer es mutuo.

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