domingo, 26 de junio de 2016

Por las tierras altas de Maella

IXOS MONS
Los Hermanos/Chermanells (497 m)
Fachina (430 m)
Rincón de Tremps (505 m)
Tremps (521 m)
Martes, 21 de junio de 2016






Es hondo tu silencio de olivares,
hondo el ocaso entre tus huesos;
hermosa hasta en el cierzo y en el hambre
y en el oscuro verso.
Hermana, tierra amiga, cuerpo seco,
donde ladran los perros y los vientos.

Olivos centenarios
            Hermosos versos de Pilar Navarrete, inspirados en no sabemos qué tierras, pero que bien pudieran ser éstas. Tierra dura como el pan duro, espinosa como el dolor, ajada como la reseca soledad. Tierra que imprime, que ha imprimido carácter a sus gentes. Unas gentes que han sabido tratarla, que han sabido sacar de ella lo mejor, y no ha sido mucho, pero que les ha traído hasta aquí. Pequeñas tablas, viejos olivos, corrales espaldados, olvidados esfuerzos, que el monte se va tragando ayudado por las barzas, los cierzos y el olvido. Tierras que, mediadas por el Matarraña, cuando no lo consiguen de éste, bajan a beber al viejo Ebro. Tierras que saben auparse hacia estrechas sierras, por anchas vales, preludio de más altos puertos en los que con envidia se miran. Tierras donde anida el polvo. Tierras que no hay que dejar de arrullar, de acariciar, de mimar. Y ahí hemos estado, con el amigo Sergio, para tratar de aportar nuestro granito de arena a todo ello.


Escudo de Maella (Wikimedia)
            “Mano de ella”, "Mà d'ella", Maella. Cuyos orígenes se ven envueltos en leyendas de doncellas, señores de castillo, amoríos y represalias, con tan hondo calado que esa mano todavía permanece en su escudo. Y alrededor de esta población, abrazada al Matarraña, han discurrido nuestras andanzas de hoy. Una tierra que no se prodiga precisamente en su promoción turística, especialmente en cuidar, marcar y difundir sus senderos, porque haberlos, seguro que los hay, aunque hoy no los hemos encontrado. No obstante, con senderos o sin ellos, hemos hecho un esfuerzo para auparnos a alguna de sus atalayas. Teníamos pensado ir al Tremps, que con sus 521 metros es monte que hace muga con Mazaleón, que no sólo es otro municipio, sino otra comarca (Matarraña), incluso otra provincia (Teruel), pero su punto más alto no es compartido, de modo que hemos tenido que cambiar de objetivos sobre la marcha.



Puertos de Beceite
            Los Hermanos/Chermanells. Junto a la plaza de toros, parte el camino de Maella a Calaceite, por el que comenzamos, dejándolo a nuestra izquierda al poco de arrancar. Seguimos por la Val de Calaceite, que también dejamos, para incorporarnos a la de Graciola. La inconfundible silueta de los Hermanos, o “Chermanells”, como llaman por aquí, va bailando en nuestra vista según las vaguadas que vayamos tomando. Son dos características lomas, con vértice geodésico en la más alta de ellas, a la que nos acercamos por polvorientos caminos agrícolas que serpentean entre melocotoneros tardíos, olivos y almendros. Recorremos como unos 4,6 kilómetros hasta dejar el vehículo en un apartadero, desde donde proseguimos nuestra andadura, ya cabalgando sobre nuestros propios medios. Dejamos a nuestra izquierda un viejo pozo en el que antaño, cuando era más generosa, se almacenaba el agua.

Los Hermanos/Chermanells
            Tomamos ya la directa, por entre almendreras y viejos olivos, hasta ir adivinando ya una ruta que nos lleva a lo más alto, desde donde tenemos una magnífica vista sobre las vales que circundan este monte, entre las que destaca la del Matarraña, que hace comarca muy cerca de aquí, lindando ya con Calaceite y las primeras sierras que hacen muga con la vecina Tarragona, con esos puertos de Tortosa – Beceite. Buena atalaya la que nos ofrece el enclave de este vértice geodésico. En dirección a Maella, nuestra vista se detiene en el próximo objetivo, La Fachina. Volvemos sobre nuestros pasos hasta el vehículo, y con él hasta Maella, habiendo recorrido 12,3 km, con 300 m de D+ y D-, con 1h 30’; la andada ha sido de 3,1 km, con 115 m de D+ y D-, y 55’ de tiempo total, del que 40’ han sido en movimiento.



Fachina
            Fachina. De vuelta a Maella, cruzamos el Matarraña, que comienza ya el largo estiaje, trayendo apenas las esencias de El Parrisal, conde nace. Un Matarraña que se ha visto jalonado por el marcaje del Sendero Natural del Matarraña – Algars, que con sus 205 km previstos se abraza a él desde su nacimiento. Por la A-221 nos dirigimos dirección a Caspe, hasta tomar a la izquierda el camino de Monclús, por el que nos adentramos como 3 km en coche. Al ir aproximándonos van destacando a nuestra izquierda visual varios montes que se pueden confundir con el objetivo. Dejamos el vehículo a pie de monte, y por olvidados caminos de olvidadas tablas, que albergan olvidados olivos, y sin sendero trazado nos abrimos camino por entre resecos matorrales a los que no les gusta nuestra visita, a juzgar por la poca hospitalidad que muestran.

Sorteando los riscos de arenisca en la bajada
            La vegetación va fagocitando el otrora terreno humanizado. Hoy, sólo los restos de algún tapial quedan en pie. Algún bloque de arenisca tenemos que ir superando a cuatro patas para llegar a lo alto de este monte que, junto al cercano Pantorrillas, dibuja el horizonte. Cuatro piedras señalan el punto más alto, desde donde se divisa en derredor los campos robados al monte, y que siguen dando mientras se les atiende. El descenso lo hacemos por la cara sur, menos vegetada, pero más enriscada, por donde tenemos que ir adivinando bien por dónde echamos los pasos y las manos. Llegamos al coche, y con él hasta Maella, habiendo recorrido 7,5 km, con 180 m de D+ y D-, con 1h 25’; la andada ha sido de 1,5 km, con 95 m de D+ y D-, y 45’ de tiempo total, del que 30’ han sido en movimiento.



Ermita de Santa Bárbara
            Rincón de Tremps. Así hemos bautizado a un altozano que hay junto al Tremps, y que no hay duda que su alto está integrado en el TM de Maella, aunque bien es cierto que rozamos, incluso penetramos un poco en Mazaleón. Regresamos al pueblo, para tomar el camino de la ermita de Santa Bárbara, situada en el monte Calvario, que dejamos en un alto a nuestra derecha, para continuar por la llamada Vereda del mismo nombre. Camino del Pinar, que por polvoriento rodar, jalonado por olivos y almendreras, nos va llevando hasta meternos por un ramal a mano izquierda, justo antes de una pequeña balsa, Llana, la llaman y completar los casi 11 km que median hasta donde dejamos de nuevo el coche para echarnos a andar lo poco que nos queda.

Tremps
            Un camino terminal nos acerca hasta el pie de monte, que al tentón vamos subiendo, hasta alcanzar su punto más alto, señalado con un montón de piedras. Volvemos sobre nuestros pasos, y de regreso ya con el coche circulamos por debajo del Tremps. El camino por el que vamos hace de muga. Nos adentramos en territorio vecino para auparnos al vértice geodésico de este monte. No podíamos faltar a esta cita. Y poco más. Con las mismas, de nuevo en Maella, habiendo recorrido 22,5 km, con 340 m de D+ y D-, con 1h 15’; la andada ha sido de 0,85 km, con 30 m de D+ y D-, y 20’ de tiempo total, del que 15’ han sido en movimiento.




            Y así finalizan nuestras andanzas por las tierras maellanas, que con casi dos mil habitantes es la segunda población de la comarca de Bajo Aragón-Caspe/Baix Aragó-Casp, de la que dista 21 km. Con episodios convulsos en su historia, especialmente en las guerras carlistas, tiene orígenes íberos en sus proximidades, concretamente en el Tossal Gort. Maella es cuna del escultor Pablo Gargallo, en cuya casa natal tiene habilitado un pequeño museo, estado gran parte de su obra en el palacio de Argillo, en Zaragoza. El sol cansino deja su impronta en el Mar de Aragón, y en él nos reflejamos también, mientras hacemos recuento de la tarde de hoy. En total, han sido 42,3 km, con 820 m de D+ y D-, y 4h 10’. Andando, han sido 5,85 km, con 240 m de D+ y D-, y 2h de tiempo total, del que 1h 25’ han sido en movimiento. Sierras calladas, abrazadas al Matarraña, a caballo entre sus puertos y el padre Ebro.



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