martes, 28 de agosto de 2012

Peña Oroel

ENTRENOS
Peña Oroel (1.769 m)
Lunes, 27 de agosto de 2012


De nuevo en la Cruz, pero de una forma inédita, trotando desde casa. Bueno, trotando o como se pueda, claro.

Salimos poco antes de las 9 de la mañana, que está fresca, pero que le va a durar poco. Hemos optado por subir por Barós, de modo que Puente La Lana y carretera hasta el pueblo. Repostaje en la fuente enfrente de la parroquial de San Fructuoso, románica lombarda de finales del S XI.

El camino se ablanda para meternos ya en la senda que nos lleva hasta el paraje llamado de Las Fuentes de Barós, lugar de captación de agua potable. Aquí, hay una bifurcación, por la izquierda es más bosque, más bonito, pero se aleja del Parador; por la derecha es más empinado, menos bosque, no tan bonito, pero nos acerca al objetivo. Salimos a la pista, que continuándola por la izquierda termina en la carretera, pero que antes se cruza con el camino que sube de San Salvador, y que tomamos, hasta la carretera también, pero en un punto más cercano del Parador (1.186 m), a donde llegamos a los tres cuartos de hora de salir de casa.

Camino del bosque
Continuamos ya por la senda de ascenso a la Cruz. Apenas podemos correr, pero andamos todo lo deprisa que podemos, con la ayuda de los bastones. Otros tres cuartos de hora más para alcanzar el collado, o Las Neveras (1.667 m), que también se llama, y es porque existen unos enormes foratos hechos artificialmente para la conservación de la nieve, y tener ese hielo hasta que aguantara, todo ello en la antigüedad, claro, cuando no había frigoríficos, como mucho neveras.

Otro cuarto de hora más y llegamos a la Cruz de Oroel (1.769 m). Antes de ello nos cruzamos con Fernando Val, que baja. En la cima, tiempo justo para disfrutar de la vista y echar algo al cuerpo. Vemos claramente la pista que hemos tomado al salir de la senda después de Las Fuentes de Barós, y nos planteamos el seguir por ella en dirección contraria a ver a dónde va a parar, a ver, digo, si con suerte tiene salida por el norte. Veremos.

Once de la mañana. Salimos de cumbre, y ahora sí, trotando hacemos el descenso, en media hora al Parador, no sin antes haber alcanzado a Fernando. Descansamos un poco. Llega Fernando, resistimos la tentación de que nos lleve a Jaca en su flamante vehículo. Sí, la resistimos.

Parador de Oroel
Seguimos trotando por la carretera hasta el barranco de San Salvador, que tomamos hasta la pista, que emprendemos a la derecha para dejar de reojo el camino de Las Fuentes de Barós y seguir por ella. Pronto deja de ser cuesta abajo para tornarse cuesta arriba, y cuesta arriba. Va rodeando el monte, hasta que llega a la corona, en la que hay dos o tres mesas y bancos de piedras y un mirador, que apenas puede ejercer su función por lo vestido de la vegetación. También nos encontramos un montón, pero un montón de troncos, bien ordenados, de pino, fruto entendemos de una limpia forestal, pero que si se quedan aquí, poco adelantaremos en caso de incendio. Y lo que nos encontramos también, es lo que no queríamos, es decir, la vuelta al ruedo que da la pista. No hay más descenso que volver de nuevo sobre los propios pasos.

Vuelta de nuevo hasta el barranco de San Salvador, para bajar por él, con la esperanza de que la fuente siga regalando esa fresca agua que acostumbra. Sí, lo hace, en pequeña medida, pero lo hace, y se lo agradecemos, pero mucho. A partir de aquí, bueno por la senda hasta la pista aún se va bien, pero desde el comienzo de ésta, hasta Escolapios, es un verdadero martirio, de calor, de ambiente seco, y de cansancio, sin ganas de correr, pero haciéndolo, para que se acabe antes.

Una vez en Jaca, entramos a saludar a los amigos de Aragón Aventura, y a casa. Calculamos que en torno a 26 km, con cuatro horas de caco, incluyendo unos buenos descansos, y dos mil metros de desnivel acumulado, han hecho la mañana de hoy. Una mañana distinta, pero disfrutando igualmente. 



De este viaje no hay fotos. Las que aquí aparecen son de otra ocasión.

2 comentarios:

  1. Pero es que esto es un no parar, siempre trotando. Disfruta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Anónimo. Mientras el cuerpo aguante...

      Eliminar