lunes, 10 de diciembre de 2012

Enfriamientos


SALUD

Temporada de enfriamientos
Lunes, 10 de diciembre de 2012


Hemos visto muy interesante este artículo del Dr. Juan-M Dupuis sobre el siempre recurrente tema de los enfriamientos en el comienzo de la estación invernal. Es un poco largo, pero creo que merece la pena leerlo, especialmente para echar por tierra viejos y absurdos mitos al respecto. Vamos a ello:



Con la llegada del frío invernal llega también la temporada de los resfriados y la gripe, y el consumo de antibióticos alcanza niveles insospechados.


Esto es absurdo, ya que la mayoría de las infecciones son virales. Frente a una infección viral, los antibióticos no hacen bajar la fiebre ni ayudan a curar más rápido, ya que no tratan la causa de la infección. Tampoco impiden el contagio. Lo único que hacen es destruir la flora intestinal y estimular la aparición de nuevos gérmenes resistentes a los antibióticos.

La curación espontánea


La mayoría de las infecciones virales, como por ejemplo los resfriados, las anginas, la tos o la gripe, se curan solos. "La gripe dura siete días con medicinas y una semana sin ellas",  como dice nuestro médico de cabecera.



Mientras tanto, podemos aliviar sus síntomas con remedios que atenúan el dolor: por ejemplo, los aceites esenciales de menta y de gaulteria para las cefaleas o la infusión de corteza de sauce blanco para los dolores musculares. 


La vitamina C es un poderoso antioxidante -de la que pueden tomarse varios gramos al día- hasta que los síntomas de la enfermedad se atenúen. Reduzca la dosis si le provoca diarrea.


El aceite esencial de orégano también está indicado contra las infecciones; cuanto mayor sea la concentración de carvacrol (compuesto químico que se encuentra en ese aceite), más eficaz será. Pero, ¡cuidado!: el aceite esencial de orégano es extremadamente potente, lo que lo hace especialmente... peligroso. Se puede tomar con una cucharadita de miel, pero si simplemente por error deja caer en la cuchara dos gotas en lugar de una, el dolor que sentirá será inmediato. Tendrá la sensación de que le están carbonizando el paladar con un lanzallamas, y se pondrá a escupir e incluso a gritar. Dado que el aceite puro es demasiado potente, puede tomar aceite de orégano silvestre que haya sido mezclado con aceite de chía de alta calidad. 


El propóleo como activo antimicrobiano: esta resina fabricada por las abejas es uno de los agentes antimicrobianos con acción de más amplio espectro en el mundo. También es una excelente fuente de ácido cafeico y apigenina (un flavonoide), dos compuestos que estimulan la respuesta inmunitaria.


También podrá obtener buenos resultados contra los síntomas de los resfriados gracias a un té medicinal en el que usted mezcle flores de saúco, milenrama (hierba de San Juan), tila, menta, jengibre y Eupatorium perfoliatum (también conocido como eupatorio o hierba de la fiebre arreglahuesos). Ha de beberse caliente, lo que le hará sudar y ayudará a erradicar los virus de su organismo. Porque en efecto, frente a  los virus, la temperatura elevada es su aliada.

No haga por bajar la fiebre


Si la temperatura corporal está por debajo de 37,9° C (tomada en la axila), creo que no se debe hacer nada para reducir la fiebre.


La fiebre es una reacción natural del cuerpo. Una temperatura más elevada de lo normal ayuda al cuerpo a destruir los virus. Muchos de los experimentos realizados por el profesor André Lwoff (Premio Nobel) del Instituto Pasteur de París, mostraron que a partir de una temperatura de 38° C ó 38,5° C, la mayoría de los virus (incluyendo el de la poliomelitis) son inhibidos o destruidos.


Por otro lado, ciertos depósitos y sustancias tóxicas presentes en el cuerpo se disuelven cuando la temperatura aumenta. Un acceso de fiebre es, por tanto, una forma natural de eliminarlos (por ejemplo, los depósitos de ácido úrico o uratos son arrastrados por la sangre y se eliminan por los riñones).


Por lo tanto, cuando su temperatura comience a subir, alégrese, porque significa que su cuerpo está respondiendo bien. Y tenga un poco de paciencia… piense que el proceso de eliminar los virus no se logra en cinco minutos. 


Si la fiebre le preocupa, dígase a sí mismo que cuando su cuerpo lo considera necesario, tiene su propia manera de hacer bajar la fiebre. El hipotálamo, que actúa como un termostato, envía automáticamente un mensaje hormonal a las glándulas sudoríparas para que produzcan sudor. Al evaporarse, el sudor reduce la temperatura corporal. El hipotálamo también influye en nuestro metabolismo para aumentar o disminuir la producción de calor interno, provocando los escalofríos (generadores de calor) y la necesidad de abrigarse o de ponerse más fresco.

SOS: nariz tapada


Para descongestionar los senos nasales, aumente el nivel de humedad del aire de su habitación y vaporice en las fosas nasales una solución salina. No hay necesidad de comprarla en la farmacia; simplemente diluya la cuarta parte de una cucharadita de sal común en aproximadamente 200 ml de agua hervida y aplíqueselo mediante un spray nasal.


También puede tomar vapores durante unos 15 minutos directamente de una olla en la que previamente haya hervido agua. Tápese la cabeza con una toalla y manténgase a una distancia del agua de al menos 35 cm para evitar quemaduras. Repita la operación tres o cuatro veces al día. 


Ponga guindilla en sus alimentos: la capsaicina, ingrediente activo de la guindilla, ayuda a limpiar las mucosas de la nariz y a favorecer la secreción nasal (como seguramente usted notó la última vez que mordió sin querer un chile en un restaurante mexicano...).

Olvídese del azúcar


Hay que eliminar todos los productos que contienen azúcar refinada (incluido el chocolate), ya que puede causar inflamación en las membranas nasales, y además su efecto sería devastador sobre el sistema inmunológico. Esto se debe a la forma de actuar del azúcar: cuando llega a su intestino, las bacterias y las levaduras patógenas (malas) de su flora intestinal se lanzan sobre ella. El azúcar actúa sobre ellas como un fertilizante, lo que desequilibra su flora y hace que su sistema inmunológico sea vulnerable a los ataques de virus respiratorios.


La mayoría de las personas no tienen en cuenta que el 80% de nuestro sistema inmunológico está en nuestro intestino. Y ésta es la razón por la que controlar nuestro consumo de azúcar es crucial para optimizar nuestras defensas naturales. Lo más prudente sería  limitar el consumo total de fructosa a 25 gramos al día si usted se encuentra en buen estado de salud, y limitarlo a 15 gramos al día si usted tiene hipertensión arterial, diabetes, resistencia a la insulina o problemas cardiovasculares.

Ejercicio y un buen baño caliente


Mientras se trate de un simple resfriado y usted no tenga fiebre, hacer ejercicio, si es posible al aire libre, reduce la congestión nasal y fortalece su sistema inmunológico. Al volver a casa, prepárese un buen baño caliente, que reforzará el efecto descongestionante y mejorará la circulación en la zona de la nariz. Los efectos del ejercicio perduran unas cuatro horas después de haberlo realizado.



Puede completar estos efectos beneficiosos tomando líquidos… pero no una cerveza o un vino tinto, que según la creencia popular descongestionan pero que en realidad logran el efecto contrario, sino una infusión de efedra. Se encuentra en la sección de tés en las tiendas de productos orgánicos, pero asegúrese de comprar Ephedra sínica, la variedad china o india. Si usted no tiene efedra, beba por lo menos de una a cinco tazas de té verde al día. Se ha demostrado que esta bebida es eficaz contra la gripe. (1) Asegúrese de dejar un tiempo de infusión de diez minutos para el té verde, a diferencia de la infusión de té negro, que necesita menos reposo. 


Pero ya habrá notado que, independientemente de la fuerza de los virus, algunas personas, sin razón aparente, sencillamente no enferman. Y es que los resfriados y la gripe, al igual que otras enfermedades infecciosas, no sólo son causadas por un virus. Hace falta otra causa: un fallo en el sistema inmunitario, que hace que no pueda resistir al virus.

Las causas profundas de los resfriados y la gripe


Ambas enfermedades afectan a las vías respiratorias, pero hay diferencias entre ellas.


Los síntomas habituales del catarro son secreción nasal, congestión de los senos nasales, tos, dolor de garganta... Los síntomas de la gripe suelen ser más violentos y pueden degenerar en infecciones pulmonares o en neumonía. La gripe también afecta a las articulaciones, causando dolores musculares que producen una sensación como de agujetas, aun cuando usted no haya realizado ningún esfuerzo especial.


Los virus de la  gripe y de los resfriados se transmiten normalmente de una persona a otra, pero tenga en cuenta que no es únicamente el contacto con el virus lo que provoca la enfermedad. Como dije antes, si su sistema inmunitario funciona bien, no tiene en principio ningún problema para destruir estos virus.


Si usted cae enfermo, es porque sus defensas están debilitadas como consecuencia de su estilo de vida:

  • Usted no se expone lo suficiente al sol y no come suficiente pescado azul, y por ello tiene un déficit de vitamina D.
  • Se acuesta demasiado tarde, después de haber consumido sustancias estimulantes o haber pasado demasiado tiempo frente al ordenador o la televisión, por lo que después duerme mal y por la mañana siente que no ha descansado lo suficiente.
  • A pesar de sus buenas intenciones (y tal vez incluso pese a haberse matriculado en un gimnasio), sigue haciendo muy poco ejercicio;
  • Usted está dominado por emociones negativas que le provocan estrés y tensión.

Ahora que va a empezar el invierno y tiene por delante meses de frío intenso, quiero hacerle hincapié, una vez más, en la importancia de la vitamina D, cuya insuficiencia está en el trasfondo de los resfriados y la gripe.

Vitamina D: la causa subyacente de los resfriados y la gripe


La falta de vitamina D constituye hoy día una auténtica pandemia, que afecta a más de la mitad de la población en general. Y no sólo en los países nórdicos (donde se dice que un 90% de la población podría tener un nivel de vitamina D insuficiente). En España, pese a tener un clima en principio propicio para que se pueda producir una adecuada síntesis de vitamina D por exposición solar, los niveles generales son similares. Y es que hay una importante variación en el nivel de vitamina D entre los meses de poco sol y los de mucho; y en estos segundos no llega a normalizarse el nivel de vitamina D después de la caída de los primeros. (2) 



La vitamina D favorece la absorción intestinal de calcio y fósforo, y garantiza su fijación sobre los huesos. Su papel es muy importante, incluso vital, para el correcto funcionamiento no sólo óseo, sino de prácticamente todo el organismo. Su función es decisiva en la prevención y tratamiento de la osteoporosis, así como en el raquitismo (enfermedad caracterizada por una desmineralización y una deformación esquelética generalizadas), pero también por sus efectos extraóseos, cada vez más conocidos. 


La vitamina D se produce en la piel bajo el efecto de los rayos ultravioleta B del sol (UVB). La fobia contra el sol que existe en la actualidad lleva a las personas a sobreprotegerse del sol, lo que tiene el efecto de agravar el déficit de vitamina D. Un ejemplo muy gráfico de este problema es lo que ocurre en la India, donde el raquitismo no afecta a los niños de clases humildes, que viven al aire libre, mientras que es común entre los niños de clases altas.


En 2009, el estudio de mayor envergadura y más representativo sobre este problema se realizó sobre  19.000 personas. Mostró que aquellos sujetos con niveles bajos de vitamina D tienen un riesgo significativamente más elevado de contraer la gripe o el resfriado común, siendo el riesgo aún mayor para las personas con problemas respiratorios, como el asma. (3)

Aumente sus niveles de vitamina D


Le recomiendo fijarse un objetivo de vitamina D en la sangre de entre 65 y 110 ng/ml.


Para lograr este nivel, puede tomar suplementos de vitamina D (se presenta en ampollas, jarabes y comprimidos, sola o asociada a otros grupos vitamínicos) o comer pescado azul (el aceite de aceite de hígado de bacalao es particularmente rico en vitamina D); pero la forma más fácil de obtenerlo es simplemente tomando el sol.


Numerosos estudios muestran que el sol es el modo más fácil de tomar vitamina D, y además el mejor para su salud.


Cuando usted expone su piel al sol, el colesterol que se haya en ésta se convierte en sulfato de vitamina D3. Esta forma de vitamina D es soluble en agua, a diferencia de los suplementos de vitamina D3 por vía oral, que están bajo una forma no sulfatada. Por ello, la vitamina D en forma de sulfato de vitamina D3 puede circular libremente por el flujo sanguíneo, mientras que la vitamina D3 no sulfatada necesita una molécula de colesterol LDL para ser transportada.


Así, la vitamina D que usted produce de forma natural bajo el efecto del sol es más biodisponible (es decir, es mejor absorbida por el organismo) que los suplementos de vitamina D.

La vitamina D mata los microbios


La vitamina D es un notable agente antimicrobiano: produce de 200 a 300 péptidos antimicrobianos en su cuerpo que van a destruir las bacterias, los virus y los hongos.


En un estudio para comprobar el efecto de la vitamina D3 comparándolo con un placebo y que se centró en niños en edad escolar y se prolongó durante  un año, los investigadores comprobaron que la gripe A había afectado al 10,8% de los niños que tomaban vitamina D, frente al 18,6% en el grupo del placebo. (4)

Cuándo se debe ir al médico


Las infecciones de los senos nasales, oídos y pulmones (bronquitis y neumonía) son ejemplos de infecciones bacterianas que responden a los antibióticos. Si usted desarrolla alguno de los síntomas siguientes, es una señal de que puede estar padeciendo una infección bacteriana en lugar de un virus y debe acudir a su médico:


  • Fiebre superior a 37.9° C (temperatura axilar);
  • Dolor de oídos;
  • Dolor alrededor de los ojos, especialmente si usted tiene secreciones nasales verdes;
  • Respiración jadeante acompañada de tos persistente e incontrolada;
  • Tos persistente con expectoración de flemas amarilla o verdosa.

Eso es todo. Si este invierno coge un resfriado o una gripe, sólo me queda desearle una buena recuperación. Y si tuviera que tomar antibióticos, no se olvide de restaurar la flora intestinal tomando un probiótico de buena calidad, una vez que haya finalizado su tratamiento.


¡A su salud!


Juan-M Dupuis 


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Fuentes 

  1. Park M, Yamada H, Matsushita K, Kaji S, Goto T, Okada Y, Kosuge K, Kitagawa T., « Green tea consumption is inversely associated with the incidence of influenza infection among schoolchildren in a tea plantation area of Japan », American Journal of Clinical Nutrition, 2011 Oct;141(10):1862-70. Epub 2011 Aug 10.
  2. Documento de posición sobre las necesidades y niveles óptimos de vitamina D”. Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM) y Sociedades afines. Rev. Osteoporos Metab Miner 2011.
  3. Adit A. Ginde, MD, MPH; Jonathan M. Mansbach, MD; Carlos A. Camargo Jr, MD, « Association Between Serum 25-Hydroxyvitamin D Level and Upper Respiratory Tract Infection in the Third National Health and Nutrition Examination Survey », Arch Intern Med. 2009;169(4):384-390.
  4. Mitsuyoshi Urashima, Takaaki Segawa, Minoru Okazaki, Mana Kurihara, Yasuyuki Wada, and Hiroyuki Ida, « Randomized trial of vitamin D supplementation to prevent seasonal influenza A in schoolchildren », The American Journal of Clinical Nutrition, 2010.


Imágenes tomadas de diversas Webs.



domingo, 9 de diciembre de 2012

Raquetas en Puerto Viejo y Somport

RAQUETAS
Raquetas en Puerto Viejo y Somport
Viernes, 7 de diciembre de 2012



           Por cambiar de actividad, optamos hoy por hacer raquetas. Aprovechando que está David entre nosotros, junto con Fran, nos echamos los tres al monte. La idea inicial era dar un paseo por Canal Roya, al menos hasta la Rinconada, y nos parece bien a todos, hasta que pasamos por Canfranc, que es donde empieza el marrón. Llegamos al aparcamiento y está lloviendo, de modo que decidimos subir hasta Somport a ver si allí es nieve, que siempre es menos coñazo.

            Bueno, pues sigue siendo lluvia, más cercana a la nieve, pero lluvia. Lo que sí parece es que ha amainado un poco. Y lo que sí hace, además, es una densa niebla, que le confiere un ambiente especial a esta mañana invernal. En fin, sin más dilación, nos ponemos las raquetas y subimos a la singular capilla de la Virgen del Pilar, mancomunada con Santiago, donde empezamos la vuelta, que no es otra que a Puerto Viejo, para volver de nuevo al mismo punto de arranque.

En plena ruta
            Vamos siguiendo un camino muy bien trazado, que coincide con el de la Senda de Camille, y lo hacemos durante quince o veinte minutos, hasta que ¡oh! sorpresa, llegamos a una pista marcada con retrac, que tomamos en dirección sur, hasta que al poco nos la encontramos de frente, conducida por Juan, viejo conocido de la Estación de Esquí Nórdico de Le Somport, a quien le preguntamos por ella, y nos dice que si la seguimos nos llevará hasta la misma estación. Nos advierte de que no nos salgamos de ella, porque estamos en espacios protegidos y hay guardas del parque y gendarmes. Luego nos extenderemos en ello.

            Continuamos pues por ella, que se dirige hacia el S. Pasamos junto a la parte trasera del campo militar de tiro, lindando con la muga, para girar de nuevo decididamente al N, ya en terreno francés. Seguimos inmersos en la niebla, una niebla que embellece más, si cabe, este entorno invernal.

Estación de Esquí Nórdico de Le Somport
            En torno al mediodía llegamos al cruce con la truncada pista de la Besata, donde nos encontramos a un grupo de raquetistas y varios gendarmes colocando balizas. Estamos justo en un punto donde la pista estrangula el espacio protegido, dejándolo en dos áreas. Desde aquí, a duras penas debido a la niebla, se ve la bajada de la pista azul, y a unos metros de aquí se ve el derrumbe que desde hace años impide el paso por la antigua pista mencionada de la Besata. Seguimos por la marcada por la máquina, hasta dar vista ya a los edificios de la estación al cabo de media hora, a donde nos acercamos a través de la pequeña pista destinada a los trineos infantiles. A pesar del mal día, hay mucha afluencia de público.

Poste indicador de los límites
de la zona de protección
            Subimos por el mismo sitio, hasta alcanzar de nuevo la pista marcada, donde nos volvemos a encontrar otro de los muchos postes indicativos del Refugio Invernal de Fauna Salvaje, dirigido especialmente a la protección del urogallo, aquí llamado Grand Tétras. Se trata de un pequeño y específico espacio protegido, dentro de otro mayor, ya que estamos en el Parque Nacional de los Pirineos (franceses, claro). Nos topamos con dos guardas del parque, que están merodeando por el lugar ofreciendo información a las personas que por aquí rondamos. Nos hablan de la importancia de respetar los límites señalizados, porque el urogallo está en extremo peligro de extinción en la zona. Nos dicen que su único alimento invernal son las hojas de los pinos, y que todo lo que consiguen comer al día, por mucho que sea, sólo les sirve energéticamente para ese día, por lo que no deben ser molestados. Nos cuentan, también, que los esquiadores no representan amenaza, porque no se salen de los circuitos, pero que los raquetistas van por donde quieren, y por eso se marca este circuito, para que no nos salgamos de él. Desde el año 2000 están haciendo un seguimiento exhaustivo, y han comprobado cómo han adquirido enfermedades víricas, debido a la bajada de defensas provocadas por el estrés. Desde los ocho o diez ejemplares que había entonces, llegaron casi a desaparecer en 2004. En estos momentos tienen censados un macho y dos hembras. Muy interesante.

            Continuamos, pues, por el circuito, hasta volver a salir por donde habíamos entrado unas horas antes, y aparecer, de nuevo detrás de la capilla de la Virgen, tras casi tres horas desde la partida, que entre entretenimientos, charradas y estación, bien pudiera haber sido la mitad de tiempo. Pero a gusto, muy a gusto, en esta mañana que a pesar de tener mala cara, no ha tenido malos hechos. 


El reportaje completo de fotos, en:
https://picasaweb.google.com/chematapia/PuertoViejoConRaquetas





martes, 4 de diciembre de 2012

Circuito nórdico de Somport

MONS CON NIEU
Circuito nórdico de Somport
Sábado, 1 de diciembre de 2012



          La irregularidad de la meteorología parece ser la tónica general en los últimos tiempos. La atmósfera está muy cambiante, quizá la acción humana incida en su radicalismo. Estamos viendo, desde hace ya unos años, que las estaciones se comportan de una forma más extraña, de una forma más extrema. De hecho hemos tenido inviernos en los que hasta bien entrado enero no ha empezado a nevar en serio, y sin embargo otros lo hace ya desde antes de terminar noviembre.

          El año pasado, sin ir más lejos no tuvimos navidades blancas, sin embargo en la primera quincena de febrero tuvimos una vuelta de frío que hacía tiempo, mucho tiempo que no se conocía. Claro que una cosa es la temperatura y otra las precipitaciones, y para que nieve se tienen que conjugar las dos en unas condiciones determinadas.

          Pues el aquí y ahora, ¿cuál es? Está nevando en las cabeceras de los valles desde hace unos días. Este sábado pasado inauguramos la temporada en Somport, en un circuito que habían pisado de forma experimental, sólo la verde y la amarilla, pero que se pudo uno quitar el mono de tantos meses desde la última temporada, que dicho sea de paso, no fue muy estable.

             Acabamos de bajar ahora mismo del circuito y está nevando a saco, y se prevé que lo siga haciendo todo el día, y también mañana. De modo que a ver si para estos días de afluencia masiva puede disfrutar el personal de tan magno entorno, y deslizarse por el manto nivoso, olvidando momentáneamente tantas y tantas dificultades que nos acechan en nuestra vida cotidiana.

          Para los que hacen esquí nórdico, para los que lo hacen alpino, snow, para los que disfrutan deslizándose sobre sus esquíes por la nieve virgen de las montañas, para los que hacen alpinismo invernal, travesías, escaladas en hielo, para los que simplemente les gusta pasear en los días de bonanza con raquetas, o para todos aquellos que simplemente gustan de ver esos mágicos paisajes cubiertos del manto blanco, color de la pureza, eternamente ligado a las montañas. ¡Buena temporada a todos! Y lo más importante, mucha precaución en las carreteras y en la montaña, que la próxima primavera ya está encargada y espera vernos a todos.


El reportaje completo de fotos, en:


jueves, 29 de noviembre de 2012

Camino de Santiago

IXOS MONS
Camino de Santiago (Arañones - Charle)
Miércoles, 28 de noviembre de 2012


           Dos días seguidos de inactividad pesan, cansan. Primer gran temporal de la temporada, pero que no llega a Jaca, parece que no existiera. Y vamos a ver cuánta verdad hay en todo ello. Para que no nos lo cuenten, nos vamos a la cabecera, bueno no tan arriba, tan sólo hasta Canfranc Estación, donde nos deja el autobús amarillo del valle sobre las 9 de la mañana. Y sí, es verdad lo que dicen, estamos en pleno marrón, una mañana invernal. Ahora sí, ahora sí que lo tenemos encima.

            Bueno, pues lo de hoy es echar la mañana en el Camino de Santiago, hasta donde lleguemos a una hora prudencial. Y de paso ver cómo ha quedado de afectado por la riada de hace un mes.

Puente bajo la presa
            Por no meter más tiempo no subimos hasta el extremo norte para meternos por el Paseo de los Melancólicos, de modo que bajamos por el pueblo. Al llegar a la central eléctrica vemos los estragos, esa nave que dejó sin suelo la fuerza del agua. Y es que, como decía un amigo, cuando se enfurece el río baja con las escrituras de propiedad debajo del brazo, y eso es algo que se puede comprobar en todo el recorrido hasta Jaca, y suponemos que más allá.

            Seguimos. Nos llegamos hasta el túnel, lo pasamos y bajamos a la base de la presa. El puente lo ha respetado, pero el camino que arranca de él se lo ha llevado unos metros. Han habilitado otro por encima. El bosque está precioso, solitario, preparándose para el invierno. El atravesar el barranco de Ip nos transporta la memoria a tantas y tantas veces que hemos estado por aquí, con unos y con otros, andando y trotando, y hasta bañándonos en sus gélidas aguas en la mañana de noche vieja. Por cierto, enseguida toca.

Nave de la comarca
            A la nave de la comarca también le movió el río el suelo, y sigue esculada. En el tramo de camino entre la salida de la senda a la pista que baja de Ip y el Puente de Arriba de Canfranc tiene un reventón debido a un pequeño barranco lateral. Están trabajando en la margen derecha del río, por debajo de unas urbanizaciones nuevas. Están tratando de encauzar el río. Y no sería más definitivo encauzar las cabecicas, y no construir donde no se debe?

            En una hora larga nos presentamos en el Puente Nuevo, mal llamado de los Peregrinos, junto al cementerio, que muestra orgulloso su porte de apariencia románica, pero que sólo lo son sus bases, ya que una riada peor que la que nos ocupa, obligó a su reconstrucción en el S XVI. Lo que sí se ha visto muy afectado ha sido un área de recreo que hay unos cientos de metros por debajo, ya que un pequeño codo del río hizo que se precipitaran con toda su furia las aguas, ejerciendo una enorme erosión sobre el terreno, y mermando en gran medida su superficie.

El río Aragón, a su paso por Canfranc
            El bajante al puente de la carretera también tiene un tramo deteriorado, al agua corrió a sus anchas. Al volver a pasarlo por debajo, nos encontramos con un deslizamiento de enormes piedras que por poco nos impiden el paso.

            Antes de llegar a Villanúa nos encontramos abierta la puerta de entrada a la cueva de las Güixas, y entendemos que están evaluando los daños, porque también se vieron afectados por grandes inundaciones los sistemas subterráneos. Bueno, Villanúa, y camino de Orbil, que, por cierto, nos metemos por el viejo, que siempre tiene más encanto. Salimos, pues, a Orbil y seguimos en dirección a Castiello. Antes de llegar a él, vemos también el puente con el pilar central bastante afectado, porque la gran carga de troncos arrastrados por las aguas lo ha dañado en su estructura.

Urbanización El Molino
            Entrando en Castiello, pasamos por la urbanización El Molino, con esas dos viviendas que ya no están, con esas dos viviendas que el río se llevó, con sus enseres, sus vivencias, sus ilusiones… También está muy perjudicada la explanada del Mesón de Castiello. Tomamos el camino, y nos encontramos un cartel de zona restringida por obras, pero en las mismas obras, no al entrar en el camino, que es donde debería, por lo que seguimos por él. Es el tramo por debajo del campin, que se lo llevó también el río. Era una zona muy bonita de soto fluvial, que a ver cómo queda.

            También en obras en la desembocadura del Ijuez. El puente de los peregrinos parece que ha aguantado. Lo que no ha aguantado es el camino, en un tramo más cercano al río, que hay que hacer verdaderas virguerías para pasar sin caer al agua. Continuamos ya por tramos más alejados y elevados, por lo que no se han visto afectados. En puente Torrijos, también se ha comido el río un buen tramo en la salida del barranco de la Selva, y también en otro tramo  que abraza al río, junto al Charle.

            Y como se nos echa el tiempo encima, es precisamente en Charle donde termina nuestro paseo de hoy. Algo más de cuatro horas y media para recorrer en torno a 18 km., en una mañana que ha comenzado envueltos en un severo temporal, y que hemos ido disfrutando de una más benevolente mañana conforme nos hemos ido alejando de semejante marrón, aunque sin dejar de soportar un fuerte viento de cola que bien nos ha venido en nuestra particular navegación.



El reportaje completo de fotos, en:



sábado, 24 de noviembre de 2012

Cuculo y San Salvador

IXOS MONS
Cuculo (1.549 m) y San Salvador (1.547 m)
Jueves, 22 de noviembre de 2012



          De nuevo al monte, esta vez por tierras más bajas y más cercanas. Nos vamos al Cuculo y a San Salvador. Segunda vez que lo visitamos. La primera, en abril del año pasado. En aquella ocasión, Paco, un viejo amigo navarro me hizo por correo la siguiente observación:

“Hola Txema, el Kukulo tiene que estar muy orgulloso de su nombre, es viejísimo, es preromano y en euskera actual significa "Otero", sitio para vigilar. En Burgui hay otro monte que se llama igual y los dos hacen honor a su nombre, se vigila muy bien los valles”.

Entrada al barranco Carbonera
             Es una perfecta atalaya, por tanto. Y el regreso, por San Salvador, que es otra atalaya. Así pues, sin más dilación, nos ponemos a ello. Para otear se necesitan tres elementos: el oteador, el punto de oteo y lo oteado. Los dos primeros los tenemos, vamos a por el tercero, y lo hacemos en una fresca mañana, y mucho más en estos pacos, en los que a lo largo de varios meses no entra el sol. Con dos grados de temperatura, arrancamos por el barranco de Carbonera, en la carretera que sube de Santa Cruz de la Serós al Monasterio Viejo de San Juan de la Peña. A poco más de 3 km., en una curva que gira bruscamente a la izquierda hay un aljibe cuadrangular de agua. Justo de ahí sale el camino con un considerable repecho ya de partida.

            A los diez minutos se alcanza un pequeño barranco de cristalinas aguas, que exige la mayor concentración para cruzarlo sin probarlo. Y se sigue subiendo. Tímidamente, el sol va entrando en algunos vericuetos del camino, y se le da la bienvenida. En tres cuartos de hora desde el comienzo se llega al collado, dando vista ya al W. Aquí, un cartel nos señala la dirección a tomar para subir a San Salvador, hacia el S, y que tomaremos a la bajada del Cuculo. Tiros de escopeta rasgan el sacro silencio del que venimos disfrutando hasta ahora, y nos recuerdan que hoy es día de caza. Eso sí que es un peligro en el monte. Contra los tiroatodoloquesemena.com no hay quien pueda. Me encuentro al cazador, y no sigue mi camino. Algo es algo.
El bosque encantado

Desde el collado, seguimos por un ancho camino hacia nuestra derecha, hacia el N. Ya fuera del bosque, nos dejamos envolver por esas caricias solares que tanto se agradecen a estas alturas ya de año. Entre tiro y más tiro, continuamos nuestra subida por entre arizones, hasta alcanzar una pequeña cima anterior a nuestro objetivo. Es la cumbre S (1.515 m). Bajando otro pequeño collado alcanzamos definitivamente la cumbre.

El Cuculo (1.549 m), es una avanzadilla en dirección N que tiene la sierra de San Juan de la Peña, y, desde luego, tiene merecido el nombre. Punto privilegiado de esta Sierra Exterior del Pirineo, desde la que se tiene a los pies la Bal Ancha, esa inmensa depresión que la separa del eje pirenaico, que se nos muestra en toda su amplitud, aunque un poco perezosillo todavía, porque aún lo tenemos con ese camisón de nubes que lo arropa por la noche para protegerlo del frío estelar.

Bal Ancha
Desde el Ezkaurre hasta el Monte Perdido. Todos están, y los que no se ven, se adivinan. Más abajo, muy cerca de nosotros, y habitando este ancho valle del Aragón en este tramo, un rosario de pueblos. Santa Cilia, Somanés, Ascara, Novés, Araguás del Solano, Caniás, Abay, Banaguás, Guasillo, Asieso, y no sé si me dejo alguno. Y en otros que al Aragón rinden, Embún y Javierregay, en el comienzo del valle de Hecho; Las Tiesas, Sinués y Esposa, en el de Aísa. Desde Berdún y más allá, hasta Jaca y más allá, antepasados de estos valles han sabido hacer vida al amor de esas iglesias casi milenarias que fueron fijando población para ese monasterio pinatense considerado como la cuna del Reino de Aragón en los oscuros años de la reconquista. Una reconquista a la que siguió el trazado de unos caminos jacobeos. Una reconquista, ya en nuestros días, pero con otros enemigos en la que siguen enfrascados los pocos paisanos que aún quedan por estos pagos, arrebatando a la tierra todo lo que se deja, y luchando contra gigantes, pero no con grandes aspas, sino con vastas láminas de agua.

Amores imposibles
Contemplación, fotos y más contemplación. De regreso ya al collado, para continuar en dirección S hacia la pista que sube a la ermita de San Salvador (1.547 m), que alcanzamos, y que seguimos hasta su final. Tan sólo menos de medio kilómetro para llegar hasta la ermita, que aunque no es el punto más lejano de la sierra, sí es el más alto. Toma el nombre del santo, pero en realidad se trata de otro “cuculo”, es decir, de otra atalaya. Si el anterior era hacia el N, ésta lo es hacia el S, y ahí lo tenemos. Todo montes bajos hasta alcanzar otra hilera de sierras del Pre-Pirineo, Guara, Monrepós, Riglos, Ruaba… La ermita, pequeña, cuca, bien cuidada. Con un pequeño altar y una réplica de un tríptico, cuyo original está en Santa Cruz de la Serós, y que representa el Santo Entierro. En el exterior, y formando parte del mismo edificio, instalaciones de antenas; y un poco más apartado, un vértice geodésico. Más fotos y más contemplación. Y para abajo.

Ermita de San Salvador
Desandamos lo andado, hasta el cruce, del que partimos por el camino, que va acariciando el lomo a la sierra, con vistas al N y al S, más al S, cuyos montes nos ofrecen un espectáculo extraordinario, pues el mundo quercus también está en plena transformación.

En unos cuatro kilómetros nos presentamos en la entrada de la pradera de San Indalecio, donde está situado el Monasterio Nuevo y todo su moderno complejo hotelero. Pero no es necesario llegar hasta todo ello. Por donde sí pasamos es por los restos de unas curiosas construcciones. Se trata de los denominados neveros, unos pozos en los que antiguamente almacenaban la nieve, compactándola para que ocupara menos y se convirtiera en hielo, que tapaban con paja y hojas para que les durara por más tiempo, para luego ir bajándola por la noche en caballerías conforme se fuera necesitando en los hogares.

Otoño en las faldas de San Juan de la Peña
Junto a la entrada del camino para el Mirador de San Voto, sale otro que primero junto a la carretera, luego se cruza con ella, y baja al Monasterio Viejo. Camino en el que nos encontramos cartelería para interpretar el medio, que es rico, muy rico. Y poco más desde aquí, carretera y más carretera hasta dar de nuevo con el coche, que hemos dejado unas revueltas más arriba de la entrada al barranco de Carbonera, desde donde podemos contemplar la panorámica del Pirineo desnudo. Ha desaparecido ese camisón que lo cubría. El calor disipa las dudas entre dos seres, del mismo modo actúa el sol con sus seres queridos.

Cuatro horas y media para alcanzar estas dos cimas de la Sierra de San Juan de la Peña. Una el Cuculo, que mira al norte; y otra, San Salvador, que mira al sur. Todos contentos.


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