martes, 22 de octubre de 2013

En busca del Arca perdida y cordal de los 2.000... vientos

AQUERAS MONTAÑAS
En busca del Arca perdida y 
cordal de los 2.000... vientos
Lunes, 21 de octubre de 2013



            La vida es una continua búsqueda. La búsqueda del camino, de la tranquilidad, de la paz, del amor, de la felicidad, sin olvidar la del trabajo, claro… y luego están las otras cosas, las llaves, la cartera, las gafas, el belén… ¿el belén? Sí, el belén. Estos chicos de Mayencos, hoy ya bastante mocetones, no han tenido otra ocurrencia en los últimos cuarenta y cuatro años que la de subir en las vísperas de Navidad un belén a un pico del Pirineo, cada año al que se les ocurría… pero claro, otra cosa es bajarlo.

La Peña Forca de circunstancias
            El año pasado, un grupo de Mayencos compuesto por seis personas, tres calzándose esquís de montaña y los otros tres raquetas, trasladamos el belén montañero al pico Lariste, y como hizo un tiempo infernal no se pudo depositar en la misma cumbre, siendo los esquiadores quienes lo dejaron en un lugar cercano. http://chematapia.blogspot.com.es/2012/12/el-belen-de-lariste.htmlA estas alturas todavía no habíamos tenido ocasión de ir a recogerlo, y este lunes hemos sido Fernando y yo mismo, dos de los raquetistas de entonces, los que hemos ido en su busca. Tarea harto difícil, por no saber dónde estaba exactamente, por haber sido depositado sobre posiblemente bastante más de un metro de nieve, y por haber pasado ya diez meses. Es por eso que llamamos “En busca del Arca perdida” a esta embajada.

Subiendo al Lariste
            Pues allá que vamos. En una mañana marrón en lo vegetal y en lo meteorológico, nos presentamos en la Mina, para dirigirnos por el barranco de las Foyas hacia el Lariste, tratando de rememorar los pasos perdidos hace diez meses por un paisaje blanco, que no tiene nada que ver con éste. Con la amenaza constante de las nieblas, vamos acertando en el itinerario de ascenso, colocándonos sin demasiado esfuerzo debajo mismo del pico, de notable prominencia. Nos asomamos al collado que forma con el Marmida, y nos ponemos a buscar en una amplia y alta zapata rocosa que tiene la arista. Complicado, muy complicado.

Valles de Lescun
     
            Nos encontramos con una pareja de franceses, veteranos ellos, que vienen del Puerto del Palo y se dirigen a donde nosotros. Les comentamos lo del belén por si lo hubieran visto… pero no. Subimos juntos al Lariste (2.168 m), y en la subida vemos una pequeña formación que destaca sobre el terreno en la arista por cuya base hemos pasado. Demasiado regular para ser una piedra. A la bajada miraremos.

Luchando contra los elementos
            Las nubes se sujetan, pero el viento sigue infernal. En la vertiente francesa, la vista sobre los valles de Lescun es impresionante. Un breve reconocimiento de los horizontes, dificultado por todo el frente nuboso, y para abajo. Pasamos por esa arista… et voila, el belén! Bueno, los restos, porque está roto por los cuatro costados. No nos podemos creer el haberlo encontrado. Fotos periciales del siniestro, recogida de lo que queda de él y seguimos la ronda por todo el cordal.

Restos del belén
            Al emprender la subida al segundo del día, el Marmida (2.079 m), nos encontramos con los franceses y sus viandas. Claro, es la una, ya van tarde… Echamos un bocado con ellos y subimos esta otra tachuela. Mismo paisaje. Mismo viento. Para la siguiente ya pasa Fernando, que se va directo al Puerto del Palo, donde me espera. Mientras tanto, nos asomamos a esta tercera de hoy, el Cotdoguy (2.025 m), como para acordarse… Y bajada en busca de Fernando.

-                 Pues habrá que subir al Burck, no? Tanto me has estado hablando de él…
-                             - Bueno, yo aquí te espero, al abrigo.

-                          Vale, dejo la mochila y a ver si subo en dos patadas. Total son 150 metros de desnivel nada más.

El último objetivo, el Burcq
            Pues eso, otra vez para arriba. Cómodo camino al principio, con una pared rocosa que se salva por una ancha chimenea, y unos cuantos bolos más te llevan a esta otra cima, que con sus 2.110 metros, vigila este milenario paso por el este. Pues sí, la pequeña caseta que nos habían dicho los franceses que había en la cima, aquí está. Enseguida para abajo. Media hora en subir y bajar. Me reencuentro con Fernando, y le enseño algunas fotos…


    
                  - Mira, mira, lo que había en la cima, lo que han dicho los franceses.
-                    - Pero… pero… si eso es un belén!… Si eso es el belén de Mayencos que subimos en el año 2006!
-                    - Pero qué me estás contando?
-                    - Sí. Lo habrás bajado, no?
-                    - No, no, claro que no. Cómo voy yo a saber que…
-                    - Pues nada, hay que subir a buscarlo.
-                    - ¿Cómo?
-                    - Sí, hay que subir. Quédate aquí si quieres, que yo subo.
-                    - Bueno, bueno, cómo me voy a quedar aquí, ya te acompaño.

En la cima del Burcq, con la otra Arca perdida


             Y esta es la historia de una búsqueda que fueron dos hallazgos y de una ascensión que fueron dos, la primera solo y la segunda con un compañero súper motivado. Así es que tras el encuentro en la tercera fase, y con cuatro picos, que con el repetido fueron cinco, definitivamente nos bajamos ya por el Camino de Santiago, marcado ya como GR 65.3.3, cada uno con un belén, con los mástiles como pararrayos en la confianza de que no sean utilizados como tales.

Selva de Oza
            Bueno, pues con un Fernando más ufano que chiquillo con zapatos nuevos, con la doble e inesperada recuperación vamos acercándonos a dar vista ya a la Selva de Oza, casi, casi conteniendo la respiración ante tanta belleza. Se ha vestido de gala en esta tarde otoñal. Y con estas reflexiones perdemos la cuenta de tanta vuelta y revuelta que nos conduce hasta el barranco de las Foyas, que nos deposita de nuevo en la Mina, tras más de ocho horas desde la salida. Una jornada productiva. Una jornada especial. Una nueva jornada de monte, que siempre es igual, que siempre es distinto.



El reportaje completo de fotos, en

4 comentarios:

  1. Enhorabuena!!! me alegro un montón del doble hallazgo y especialmente por el tiempo trasncurrido del belén del 2006

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    1. Gracias, Joserra. Ya ves cuando la montaña llama...

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  2. pero eso es aferrarse, estos belenes sobrevivientes...enhorabuena y menuda foto la de los bosques!

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    1. Sí, Cacatúa, han sabido sobrevivir a los vientos y a las tempestades, a los calores y a las gentes. Ahí estaban, esperando su rescate. Y lo de las fotos... qué te voy a contar a ti... Gracias por el comentario.

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